Ir al contenido principal

Fatiga, estrés y menopausia: lo que la maca puede hacer por nuestro cuerpo


Una raíz cultivada a más de 4.000 metros de altitud en los Andes peruanos desde el 1600 a.C., y que los españoles aceptaban como pago de impuestos en el siglo XVI, es hoy una alternativa saludable para nuestro cuerpo. Después de décadas de investigación sobre lo que los incas consideraban “un regalo de los dioses”, la maca está presente en las estanterías de las tiendas de nutrición de todo el mundo gracias a sus propiedades.

¿Y cuáles son estas? Mejorar la resistencia física, la fertilidad y el equilibrio hormonal son solo algunas de las evidencias que han quedado demostradas en los últimos años. Sin embargo, sus beneficios van más allá. De hecho, esta planta tiene entre sus ventajas que actúa como adaptógeno, lo que quiere decir que ayuda al organismo a adaptarse al estrés físico y mental sin estimular ni deprimir ningún sistema de forma aislada.

¿Quieres conocer lo que la ciencia sabe, lo que está investigando y en lo que todavía necesita más tiempo para investigar sobre la maca? Si es así, sigue leyendo. Te lo contamos todo.

Una raíz que creció donde nada más crece


La maca (Lepidium meyenii) pertenece a la familia de las crucíferas, la misma que el brócoli o la col. Crece de forma natural entre los 4.000 y los 4.500 metros de altitud en la meseta del Collao, en los Andes de Perú y Bolivia, en condiciones de frío extremo, radiación solar intensa y suelos pobres, unas características que hacen imposible el cultivo de casi cualquier otra planta.

Esa resistencia extrema al entorno es, posiblemente, parte de la explicación de su riqueza en compuestos bioactivos. De hecho, esta planta acumula en su raíz hidratos de carbono, potasio, calcio, sodio, hierro y fitoesteroides naturales que actúan de forma positiva sobre el sistema endocrino humano.

Otros de los beneficios de esta planta lo comprobaron los españoles durante la conquista del siglo XVI. En aquellas fechas, alrededor de 1550, los soldados observaron que sus animales no se reproducían con normalidad a esas alturas. Los nativos les enseñaron la solución: alimentarlos con maca. El resultado fue lo suficientemente elocuente como para que, entre 1550 y 1750, las autoridades coloniales aceptaran la raíz como forma de pago de impuestos y la enviaran a España, donde su posesión era símbolo de estatus.

Cómo actúa la maca


En la actualidad, la maca tiene numerosos beneficios en el cuerpo humano. Uno de estos se produce en la mujer durante la menopausia, un periodo de la vida caracterizado por una caída brusca en los niveles de estrógeno y progesterona. Esto, a su vez, tiene consecuencias sobre el sueño, el estado de ánimo, la temperatura corporal, la densidad ósea y la libido.

Los sofocos, la sudoración nocturna, el nerviosismo y la sensación de fatiga persistente son síntomas físicos que gana protagonismo durante la menopausia. Para minimizarlos, la maca es un compuesto excelente, ya que a través de sus fitoesteroides apoya la función de la glándula pituitaria y las glándulas suprarrenales para que el propio organismo module su producción hormonal. No sustituye lo que falta: estimula al cuerpo para que regule mejor lo que tiene.

Al respecto, un estudio de cuatro meses realizado con mujeres posmenopáusicas que tomaron 2 gramos de maca en polvo al día mostró resultados en positivos en los siguientes indicadores: equilibrio en los niveles de FSH, estrógeno, progesterona y ACTH, y reducción de sofocos, sudoración nocturna, nerviosismo, depresión y palpitaciones.

La fatiga y el estrés: el papel del adaptógeno


Del mismo modo, también incide positivamente sobre el estrés crónico, una patología que cuando se mantiene en el tiempo puede agotar las glándulas suprarrenales, alterar los niveles de cortisol y generar un ciclo de fatiga que no se resuelve solo durmiendo más. Esa es exactamente la situación en la que los adaptógenos tienen más sentido.

Y aquí la maca, como adaptógeno, trabaja sobre el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal para ayudar al organismo a gestionar mejor la respuesta al estrés sin sedarlo ni estimularlo de forma artificial, ayudando a mejorar de forma progresiva la resistencia física y mental en situaciones de alta demanda: trabajo intenso, entrenamiento deportivo regular, períodos de estrés prolongado. Por eso la maca ha encontrado también un hueco entre deportistas.

Variedades y formas de consumo


En 2005, el Instituto de Investigaciones de la Altura de Perú publicó un hallazgo relevante: las diferentes variedades de maca (negra, roja y amarilla) tienen propiedades diferenciadas. En concreto, la maca negra se asocia más al rendimiento físico y la fertilidad masculina, mientras que la roja ha mostrado resultados más específicos en estudios relacionados con la salud ósea y la menopausia. La amarilla es la más común y la que más datos acumula en los estudios generales.

En cuanto al consumo, la forma más extendida es el polvo (fácil de incorporar a batidos, yogur o zumos) seguida de las cápsulas. También se utiliza la harina de maca en repostería y panadería. Con tres mil años de uso documentado y con resultados documentados durante la menopausia, o en momentos de fatiga y estrés, la maca está cada vez más presente en nuestra dieta para mejorar nuestra nutrición y, por ende, nuestro estado de salud.

Quiénes somos
© 2020 Montilla Digital
C/ Fuente Álamo, 34
E-14550 Montilla (Córdoba) · ESPAÑA
montilladigital@gmail.com
ISSN: 3101-0377
ROMDA: VZ1I5LUCNM

Designed by Open Themes & Nahuatl.mx.