Con la llegada de enero, el ambiente cofrade de Montilla retoma su pulso habitual tras las fiestas navideñas y abre un nuevo tiempo de preparación para la Semana Santa en distintos templos y sedes de hermandades de la localidad. Es un cambio casi imperceptible para quien no está atento, pero muy reconocible para costaleros y capataces, que vuelven a medir pasos, alturas y silencios en las primeras igualás y ensayos del calendario.
La actividad se reanudó anoche, con la celebración de la Igualá General Solidaria convocada por la Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, María Santísima de la Caridad en sus Tristezas y San Francisco Solano, un encuentro que, además de marcar el inicio del curso cofrade, volvió a subrayar el carácter solidario y comunitario que acompaña a muchas de estas citas, donde el reencuentro tras las fiestas se vive con especial emoción.
Sin apenas margen para la pausa, esta tarde, a partir de las 19.00 horas, tomará el relevo la igualá de Nuestra Señora de la Paz, organizada por la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz en la Parroquia de Santiago Apóstol. Será el primer acto de un fin de semana que mantiene vivo ese rumor de ensayos que empieza a escucharse de nuevo en distintos puntos de la ciudad.
Mañana domingo, el protagonismo recaerá en la igualá del Amarrado a la Columna, prevista a las 11.00 de la mañana en la Ermita de la Rosa, un enclave cargado de simbolismo donde las cuadrillas comienzan a ajustar su ropa de cara a una estación de penitencia que, aunque aún lejana, ya se intuye con el Jueves Santo en el horizonte.
La agenda continuará la próxima semana con una intensa jornada el viernes, cuando coincidirán varias igualás. Por un lado, la de María Santísima de la Esperanza, impulsada por la Hermandad de Jesús Preso en la Ermita de la Rosa; por otro, la de la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas, que tendrá lugar en su sede de la Plaza de la Merced; y, algo más tarde, la de la Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila en la calle Fuente Álamo.
A partir de ahí, el calendario se adentra de lleno en los ensayos, que se irán sucediendo durante las semanas siguientes. La Hermandad del Santísimo Cristo de la Juventud en su Presentación al Pueblo, Nuestra Madre María de Nazaret y San Juan Bosco pondrá en marcha los trabajos con distintos ensayos, tanto de la Juventud como de la Virgen de Nazaret, repartidos entre finales de enero y el mes de febrero.
De igual modo, la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza retomará sus citas periódicas en su local de ensayo, mientras que la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia y María Santísima de la Amargura hará lo propio desde su casa-hermandad en el Llanete de la Cruz.
El mes de febrero se presenta especialmente intenso, con ensayos casi cada fin de semana y la incorporación de cofradías como la Hermandad del Preso, que celebrará la igualá del Señor de la Oración en el Huerto, o la propia Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, que continuará ajustando la cuadrilla del paso de la Virgen en la Parroquia de Santiago Apóstol.
Todo ello sin perder de vista a la Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, María Santísima de la Caridad en sus Tristezas y San Francisco Solano, muy presente en este tramo del calendario con varios ensayos y, más adelante, con las mudás previstas para el mes de marzo.
Será precisamente en el mes de marzo cuando el ambiente se torne aún más reconocible. Las mudás, los retranqueos y los montajes anuncian ya la cercanía de la Semana Santa. La Pontificia Hermandad del Santo Entierro, Soledad y Angustias de la Madre de Dios celebrará su igualá y ensayo, mientras que el Amarrado a la Columna y la Virgen de la Esperanza protagonizarán sendas mudás desde la calle La Yedra hasta la Plaza de la Rosa. A ello se sumarán los retranqueos de Jesús Preso y de la Juventud, así como el montaje del paso del Sagrado Descendimiento en su capilla.
Así, sin estridencias y casi de puntillas, Montilla vuelve a adentrarse en ese tiempo tan suyo en el que los templos se llenan de voces conocidas, las calles recuperan el eco de los ensayos y cada cita se convierte en un pequeño anticipo de la Semana de Pasión.
La actividad se reanudó anoche, con la celebración de la Igualá General Solidaria convocada por la Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, María Santísima de la Caridad en sus Tristezas y San Francisco Solano, un encuentro que, además de marcar el inicio del curso cofrade, volvió a subrayar el carácter solidario y comunitario que acompaña a muchas de estas citas, donde el reencuentro tras las fiestas se vive con especial emoción.
Sin apenas margen para la pausa, esta tarde, a partir de las 19.00 horas, tomará el relevo la igualá de Nuestra Señora de la Paz, organizada por la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz en la Parroquia de Santiago Apóstol. Será el primer acto de un fin de semana que mantiene vivo ese rumor de ensayos que empieza a escucharse de nuevo en distintos puntos de la ciudad.
Mañana domingo, el protagonismo recaerá en la igualá del Amarrado a la Columna, prevista a las 11.00 de la mañana en la Ermita de la Rosa, un enclave cargado de simbolismo donde las cuadrillas comienzan a ajustar su ropa de cara a una estación de penitencia que, aunque aún lejana, ya se intuye con el Jueves Santo en el horizonte.
La agenda continuará la próxima semana con una intensa jornada el viernes, cuando coincidirán varias igualás. Por un lado, la de María Santísima de la Esperanza, impulsada por la Hermandad de Jesús Preso en la Ermita de la Rosa; por otro, la de la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de las Viñas, que tendrá lugar en su sede de la Plaza de la Merced; y, algo más tarde, la de la Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila en la calle Fuente Álamo.
A partir de ahí, el calendario se adentra de lleno en los ensayos, que se irán sucediendo durante las semanas siguientes. La Hermandad del Santísimo Cristo de la Juventud en su Presentación al Pueblo, Nuestra Madre María de Nazaret y San Juan Bosco pondrá en marcha los trabajos con distintos ensayos, tanto de la Juventud como de la Virgen de Nazaret, repartidos entre finales de enero y el mes de febrero.
De igual modo, la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza retomará sus citas periódicas en su local de ensayo, mientras que la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia y María Santísima de la Amargura hará lo propio desde su casa-hermandad en el Llanete de la Cruz.
El mes de febrero se presenta especialmente intenso, con ensayos casi cada fin de semana y la incorporación de cofradías como la Hermandad del Preso, que celebrará la igualá del Señor de la Oración en el Huerto, o la propia Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz, que continuará ajustando la cuadrilla del paso de la Virgen en la Parroquia de Santiago Apóstol.
Todo ello sin perder de vista a la Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, María Santísima de la Caridad en sus Tristezas y San Francisco Solano, muy presente en este tramo del calendario con varios ensayos y, más adelante, con las mudás previstas para el mes de marzo.
Será precisamente en el mes de marzo cuando el ambiente se torne aún más reconocible. Las mudás, los retranqueos y los montajes anuncian ya la cercanía de la Semana Santa. La Pontificia Hermandad del Santo Entierro, Soledad y Angustias de la Madre de Dios celebrará su igualá y ensayo, mientras que el Amarrado a la Columna y la Virgen de la Esperanza protagonizarán sendas mudás desde la calle La Yedra hasta la Plaza de la Rosa. A ello se sumarán los retranqueos de Jesús Preso y de la Juventud, así como el montaje del paso del Sagrado Descendimiento en su capilla.
Así, sin estridencias y casi de puntillas, Montilla vuelve a adentrarse en ese tiempo tan suyo en el que los templos se llenan de voces conocidas, las calles recuperan el eco de los ensayos y cada cita se convierte en un pequeño anticipo de la Semana de Pasión.
ÁLVARO CARRASCO GONZÁLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)















































