La artesanía en Montilla es muy diversa y variada, gracias a un gran número de mujeres y hombres que, desde tiempos inmemoriales, han plasmado su creatividad y su capacidad artística en soportes de todo tipo: cerámica, vidrio, madera, cuero, esparto o metal, sin olvidar los textiles que dan lugar a excelentes bordados o encajes de bolillos.
Ahora, todas estas iniciativas que han ayudado a configurar la esencia misma de Montilla encuentran un punto de encuentro gracias a la nueva Asociación Cultural de Artesanos de Montilla “Solano Salido”, un colectivo que planteará interesantes iniciativas encaminadas a la promoción de la artesanía local.
En palabras de su presidente, José Luis Márquez Ruiz, "se pretende desde esta asociación aglutinar a los artesanos y artesanas jóvenes y mayores con que cuenta Montilla, con la intención de promover y sacar del ostracismo a los artistas artesanos y el noble oficio de la artesanía local".
Dentro de las actividades que plantea el colectivo se encuentran la programación de ciclos de conferencias, y exposiciones, donde los artesanos presenten al público sus trabajos. También contempla la asociación la creación de talleres donde los jóvenes y las personas interesadas, sin importar la edad, puedan aprender artesanía. "Procuraremos así que no se pierdan más oficios artesanos y conservar los que aún quedan", añadió Márquez.
Para otorgarle nombre propio a esta asociación han pensado en un veterano artesano sobradamente conocido en Montilla. Y es que, toda una vida dedicada al noble oficio del tallado de la madera debería ser suficiente para reconocer la gran labor de Solano Salido Jiménez, un veterano artista montillano que cuenta en su haber con importantes trabajos realizados en la imaginería local y de la provincia.
Ahora, a sus 83 años, ha recibido emocionado el homenaje de este grupo de personas vinculadas con el mundo de la artesanía entre las que se encuentran artesanos y amantes de la artesanía, bautizando la asociación con su nombre, una atención que agradece y le honra como montillano "por la consideración que han tenido". Haciendo gala de su modestia habitual, el artista afirma “no ser merecedor de estas atenciones”.
La Junta Directiva de la nueva asociación está formada por José Luis Márquez Ruiz como presidente; Manuel Navarro Jordano como secretario; Manuel Garrido Jiménez como tesorero; y Joaquín Feria Priego y Julio Portero Jurado como vocales.
Hacer arte de una profesión
El maestro Solano, con la profunda vinculación que siente por su pueblo y sus tradiciones, ha realizado distintas imágenes solanistas plasmadas sobre la figura de San Francisco Solano. Entre sus trabajos destaca la escultura de El Santico –imagen que se venera en la ermita del barrio de Tenerías- y otra imagen solanista que realizó para la iglesia de San Francisco Solano de Madrid.
Con motivo del Año Jubilar, el tallista quiso hacer su particular jubileo tallando un busto de fray Solano en su juventud, tomando el mismo boceto que sirvió para realizar en su taller la imagen del santo patrono para el pueblo de Montoro, y de la que Solano Salido fue artífice junto con los artistas desaparecidos José González Candelas y José Gracia.
A pesar de sus años, Solano Salido Jiménez mantiene viva la ilusión y el amor constante a su oficio, desde que siendo un niño se despertara en él la afición por la talla en madera. Con diez años se entretenía en los recesos de la vendimia rayando con la navaja pequeños motivos en trozos de madera y modelando figurillas de barro.
Lo suyo fue premonitorio porque desde muy temprana edad ya quería convertirse en escultor de la madera. Difícil elección para un joven muchacho criado en el seno de una familia de agricultores, donde su futuro estaba destinado a continuar trabajando en las labores del campo que poseían sus padres y del que dependía la economía familiar. Pero con voluntad y atrevimiento, el más pequeño de la familia tomaría otro oficio distinto al que le tenía preparado el destino.
El joven Solano Salido empezó su aprendizaje con el tallista Antonio González Martínez, compaginando el tiempo con las duras labores del campo en el pago de Monte Curito. Llegado el momento, el que fue su maestro y amigo ya no podía enseñarle más al precoz aprendiz sobre este artístico oficio y fue cuando contó con el respaldo de Alberto Leiva Garrido, maestro de carpinteros en su taller de la calle Enfermería, uno de los talleres con más prestigio de la provincia de Córdoba.
En este taller, que aún permanece abierto gracias a la tercera generación de la familia Leiva, Solano Salido estuvo trabajando la carpintería y realizando las tallas a los muebles de encargo, hasta que se instaló por su cuenta en diciembre de 1945. Contaba entonces sólo 15 años de edad.
Un artista inquieto
Solano es un hombre inquieto que no sabe estar sin hacer nada. Incluso, cuando está sentado, su cabeza no para de trabajar sobre aquella obra en la que en ese momento esté inmerso. Y piensa, en ocasiones, que el tiempo que le quede quiere dejar más muestras de su trabajo.
Por esta razón, mantiene la constancia de subir a su estudio cada mañana a trabajar como hacía cada día antes de jubilarse. Ahora se recrea en hacer estudios personales, sobre todo escultura, que es lo que más apasiona al maestro Solano. Con las primeras luces de la mañana comienza su trabajo diario en el que está volcado en estos meses: dos representaciones de María Auxiliadora. Una con acabado en policromía y otra, en madera encerada.
Los primeros rayos de sol que entran por la ventana del estudio van dejando al descubierto su banco de trabajo lleno de afiladas gubias y de virutas de madera de Flandes. El artista, en la soledad de su taller, va perfilando la escultura en un silencio a veces roto por la música de zarzuelas que envuelve de lírica su taller, y que tanto gusta a este veterano tallador de la madera.
El taller de Solano –o su estudio, como a él le gusta llamar a su espacio de trabajo- carece de artilugios mecánicos. Las únicas herramientas que se ven por su banco son la maestría de sus manos, sus fieles gubias que se ajustan al tacto de sus dedos como un guante, y la piedra con aceite siempre a mano para afilar las herramientas. La mesa donde tiene sus bocetos y dibujos definitivos refleja muchas muestras de trabajos realizados.
Este artista montillano atesora todo lo que cualquier profesional de la talla en madera quisiera poseer de un oficio bien aprendido. La infinidad de variedades de madera que ha trabajado, cada una con sus peculiaridades. Tampoco tienen secretos para él las técnicas que se aplican a la madera. Sencillamente, porque ha trabajado en todas estas disciplinas, como el dorado en pan de oro en sus diferentes técnicas, o los tratamientos de la madera policromada.
Solano Salido y la Semana Santa
A Solano se le conoce cariñosamente por el sobrenombre de "El Tallista". Gran parte de su trabajo está diseminado en iglesias, cofradías e, incluso, la Casa Real, que posee algunos de sus trabajos. En muchas casas particulares también atesoran muebles de estilo realizados de manera artesanal por este artista montillano. Todo un lujo.
De su taller, que ha estado siempre situado en su casa de la calle Blanco, han salido importantes trabajos para la Semana Santa de Montilla y de la provincia. Así, y aunque su natural modestia le impide hacerlo, Solano Salido bien podría presumir de haber dejado un legado de numerosos trabajos a la Semana Santa cordobesa.
Suya es la talla de los pasos de Jesús Orando en el Huerto y de Jesús Preso, al igual que las imágenes del Cristo de la Misericordia de Montilla, del Cristo de la Flagelación y del Cristo Yacente de Montemayor, estas últimas en colaboración con su hijo, el pintor y escultor Paco Salido.
Al escuchar el relato de este hombre de fuertes manos y noble corazón, que en su juventud tuvo que presumir de una gran corpulencia, siempre queda la sensación de estar delante de una persona que trasmite sabiduría, algo que para cualquier novato en la materia resulta enriquecedor.
Sobre todo, cuando las palabras llegan de un hombre sencillo que nunca se dio importancia, pues teniendo al alcance la oportunidad de ser cotizado en Madrid, prefirió quedarse trabajando en su pueblo. Por eso se comprende que le brillen los ojos cuando habla de Montilla y de sus vivencias. Toda una demostración de amor a la tierra que le vio nacer.
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Ahora, todas estas iniciativas que han ayudado a configurar la esencia misma de Montilla encuentran un punto de encuentro gracias a la nueva Asociación Cultural de Artesanos de Montilla “Solano Salido”, un colectivo que planteará interesantes iniciativas encaminadas a la promoción de la artesanía local.
En palabras de su presidente, José Luis Márquez Ruiz, "se pretende desde esta asociación aglutinar a los artesanos y artesanas jóvenes y mayores con que cuenta Montilla, con la intención de promover y sacar del ostracismo a los artistas artesanos y el noble oficio de la artesanía local".
Dentro de las actividades que plantea el colectivo se encuentran la programación de ciclos de conferencias, y exposiciones, donde los artesanos presenten al público sus trabajos. También contempla la asociación la creación de talleres donde los jóvenes y las personas interesadas, sin importar la edad, puedan aprender artesanía. "Procuraremos así que no se pierdan más oficios artesanos y conservar los que aún quedan", añadió Márquez.
Para otorgarle nombre propio a esta asociación han pensado en un veterano artesano sobradamente conocido en Montilla. Y es que, toda una vida dedicada al noble oficio del tallado de la madera debería ser suficiente para reconocer la gran labor de Solano Salido Jiménez, un veterano artista montillano que cuenta en su haber con importantes trabajos realizados en la imaginería local y de la provincia.
Ahora, a sus 83 años, ha recibido emocionado el homenaje de este grupo de personas vinculadas con el mundo de la artesanía entre las que se encuentran artesanos y amantes de la artesanía, bautizando la asociación con su nombre, una atención que agradece y le honra como montillano "por la consideración que han tenido". Haciendo gala de su modestia habitual, el artista afirma “no ser merecedor de estas atenciones”.
La Junta Directiva de la nueva asociación está formada por José Luis Márquez Ruiz como presidente; Manuel Navarro Jordano como secretario; Manuel Garrido Jiménez como tesorero; y Joaquín Feria Priego y Julio Portero Jurado como vocales.
Hacer arte de una profesión
El maestro Solano, con la profunda vinculación que siente por su pueblo y sus tradiciones, ha realizado distintas imágenes solanistas plasmadas sobre la figura de San Francisco Solano. Entre sus trabajos destaca la escultura de El Santico –imagen que se venera en la ermita del barrio de Tenerías- y otra imagen solanista que realizó para la iglesia de San Francisco Solano de Madrid.
Con motivo del Año Jubilar, el tallista quiso hacer su particular jubileo tallando un busto de fray Solano en su juventud, tomando el mismo boceto que sirvió para realizar en su taller la imagen del santo patrono para el pueblo de Montoro, y de la que Solano Salido fue artífice junto con los artistas desaparecidos José González Candelas y José Gracia.
A pesar de sus años, Solano Salido Jiménez mantiene viva la ilusión y el amor constante a su oficio, desde que siendo un niño se despertara en él la afición por la talla en madera. Con diez años se entretenía en los recesos de la vendimia rayando con la navaja pequeños motivos en trozos de madera y modelando figurillas de barro.
Lo suyo fue premonitorio porque desde muy temprana edad ya quería convertirse en escultor de la madera. Difícil elección para un joven muchacho criado en el seno de una familia de agricultores, donde su futuro estaba destinado a continuar trabajando en las labores del campo que poseían sus padres y del que dependía la economía familiar. Pero con voluntad y atrevimiento, el más pequeño de la familia tomaría otro oficio distinto al que le tenía preparado el destino.
El joven Solano Salido empezó su aprendizaje con el tallista Antonio González Martínez, compaginando el tiempo con las duras labores del campo en el pago de Monte Curito. Llegado el momento, el que fue su maestro y amigo ya no podía enseñarle más al precoz aprendiz sobre este artístico oficio y fue cuando contó con el respaldo de Alberto Leiva Garrido, maestro de carpinteros en su taller de la calle Enfermería, uno de los talleres con más prestigio de la provincia de Córdoba.
En este taller, que aún permanece abierto gracias a la tercera generación de la familia Leiva, Solano Salido estuvo trabajando la carpintería y realizando las tallas a los muebles de encargo, hasta que se instaló por su cuenta en diciembre de 1945. Contaba entonces sólo 15 años de edad.
Un artista inquieto
Solano es un hombre inquieto que no sabe estar sin hacer nada. Incluso, cuando está sentado, su cabeza no para de trabajar sobre aquella obra en la que en ese momento esté inmerso. Y piensa, en ocasiones, que el tiempo que le quede quiere dejar más muestras de su trabajo.
Por esta razón, mantiene la constancia de subir a su estudio cada mañana a trabajar como hacía cada día antes de jubilarse. Ahora se recrea en hacer estudios personales, sobre todo escultura, que es lo que más apasiona al maestro Solano. Con las primeras luces de la mañana comienza su trabajo diario en el que está volcado en estos meses: dos representaciones de María Auxiliadora. Una con acabado en policromía y otra, en madera encerada.
Los primeros rayos de sol que entran por la ventana del estudio van dejando al descubierto su banco de trabajo lleno de afiladas gubias y de virutas de madera de Flandes. El artista, en la soledad de su taller, va perfilando la escultura en un silencio a veces roto por la música de zarzuelas que envuelve de lírica su taller, y que tanto gusta a este veterano tallador de la madera.
El taller de Solano –o su estudio, como a él le gusta llamar a su espacio de trabajo- carece de artilugios mecánicos. Las únicas herramientas que se ven por su banco son la maestría de sus manos, sus fieles gubias que se ajustan al tacto de sus dedos como un guante, y la piedra con aceite siempre a mano para afilar las herramientas. La mesa donde tiene sus bocetos y dibujos definitivos refleja muchas muestras de trabajos realizados.
Este artista montillano atesora todo lo que cualquier profesional de la talla en madera quisiera poseer de un oficio bien aprendido. La infinidad de variedades de madera que ha trabajado, cada una con sus peculiaridades. Tampoco tienen secretos para él las técnicas que se aplican a la madera. Sencillamente, porque ha trabajado en todas estas disciplinas, como el dorado en pan de oro en sus diferentes técnicas, o los tratamientos de la madera policromada.
Solano Salido y la Semana Santa
A Solano se le conoce cariñosamente por el sobrenombre de "El Tallista". Gran parte de su trabajo está diseminado en iglesias, cofradías e, incluso, la Casa Real, que posee algunos de sus trabajos. En muchas casas particulares también atesoran muebles de estilo realizados de manera artesanal por este artista montillano. Todo un lujo.
De su taller, que ha estado siempre situado en su casa de la calle Blanco, han salido importantes trabajos para la Semana Santa de Montilla y de la provincia. Así, y aunque su natural modestia le impide hacerlo, Solano Salido bien podría presumir de haber dejado un legado de numerosos trabajos a la Semana Santa cordobesa.
Suya es la talla de los pasos de Jesús Orando en el Huerto y de Jesús Preso, al igual que las imágenes del Cristo de la Misericordia de Montilla, del Cristo de la Flagelación y del Cristo Yacente de Montemayor, estas últimas en colaboración con su hijo, el pintor y escultor Paco Salido.
Al escuchar el relato de este hombre de fuertes manos y noble corazón, que en su juventud tuvo que presumir de una gran corpulencia, siempre queda la sensación de estar delante de una persona que trasmite sabiduría, algo que para cualquier novato en la materia resulta enriquecedor.
Sobre todo, cuando las palabras llegan de un hombre sencillo que nunca se dio importancia, pues teniendo al alcance la oportunidad de ser cotizado en Madrid, prefirió quedarse trabajando en su pueblo. Por eso se comprende que le brillen los ojos cuando habla de Montilla y de sus vivencias. Toda una demostración de amor a la tierra que le vio nacer.
JULIO PORTERO / REDACCIÓN


















































