:::: MENU ::::

20 de agosto de 2016

  • 20.8.16
La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía realizará un seguimiento arqueológico para documentar los dos silos de trigo hallados el pasado jueves durante las obras de la última fase de remodelación de la calle Corredera, que se están desarrollando entre el callejón de El Peso y la Plazuela de la Inmaculada.



Tal y como avanzó en primicia Montilla Digital, el descubrimiento tuvo lugar a primera hora de la mañana del jueves por operarios de la empresa General de Estudios y Proyectos, que se está encargando de la ejecución de las obras de la Corredera desde el pasado 1 de agosto. Mientras los albañiles procedían a picar la solería de la vía, localizaron un primer depósito de piedra frente a la oficina de La Caixa para, a continuación, descubrir otro similar a las puertas de Foto Ruquel.

“Están excavados en la propia piedra arenisca que hay en el subsuelo de la Corredera y, aunque su traza es buena, el acabado es rudimentario, ya que seguramente se trataba de silos de tránsito, en los que el grano se depositaba mientras era pesado”, detalló el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, quien se mostró confiado en que el hallazgo no provoque ningún retraso en el desarrollo de las obras en la principal vía de la localidad, que cuentan con un plazo de ejecución de cuatro meses.

Por su parte, la concejala de Patrimonio Histórico, María Luisa Rodas, se personó a primera hora de la mañana de ayer en el lugar del hallazgo junto a Alejandro Ibáñez, arqueólogo de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, y José Miguel Bascón, técnico de la firma Servicios Arqueológicos BM, que hace apenas unas semanas concluyó las labores de limpieza de los restos emergentes situados en el entorno del castillo.

En declaraciones a este periódico, la responsable municipal de Patrimonio explicó que los técnicos de la Consejería de Cultura llevarán a cabo un “levantamiento topográfico” que permita geolocalizar los dos silos y “salvaguardarlos por si, en un futuro, se considerara de interés realizar un estudio de mayor calado”.

“Vamos a tomar medidas para preservar las estructuras pero, de momento, descartamos que se vaya a realizar una investigación más sistematizada que pudiera llegar a afectar al desarrollo de las obras en la Corredera”, apuntó María Luisa Rodas, quien no ocultó su “satisfacción” por un descubrimiento que, a su juicio, permite ampliar el conocimiento sobre algunos aspectos de la historia de Montilla que, aunque eran de sobra conocidos, ahora cuentan con un testimonio más que permiten apuntalarlos.

Y es que, pese al revuelo inicial que generó entre los vecinos y comerciantes de la zona centro el descubrimiento de estos dos silos, la noticia no representó "ninguna sorpresa" para el Ayuntamiento. “Cuando analizamos el trazado de las conducciones subterráneas de agua y electricidad para replantear la obra en la Plazuela, apreciamos una desviación de las canalizaciones que, en principio, no parecía tener lógica a menos que se estuviera tratando de sortear alguna estructura como la que ahora ha aparecido”, reconoció Rafael Llamas.

Dos estructuras de finales del siglo XVI

El cronista oficial de Montilla, José Rey, se mostró convencido de que los dos silos descubiertos el pasado jueves en la Corredera –y de una factura similar a los localizados anteriormente en enclaves como la plaza de La Rosa o La Silera– debieron estar asociados al Peso de la Harina que, tras la expansión urbana de Montilla a partir de la segunda mitad del siglo XVI, quedó localizado en la actual Plazuela de la Inmaculada, un enclave estratégico del casco urbano que permitía al Concejo de la Villa recaudar tributos en función de las entradas y salidas de trigo que registraban los agricultores.



“Por su configuración, y teniendo en cuenta que su interior no está estucado, se puede deducir que se trata de silos de tránsito, que se utilizaban mientras los encargados del Peso de la Harina hacían su trabajo”, añadió José Rey que, en una primera valoración, situó la construcción de estas estructuras entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII.

Las primeras estimaciones apuntan a que el diámetro de los dos depósitos localizados hasta el momento podría alcanzar los cinco metros, con una bóveda que presenta forma de campana invertida y con una embocadura en la parte superior. “La traza es perfecta y se aprecian muy bien los golpes de la piqueta que se emplearon durante su construcción”, apuntó el cronista oficial de Montilla, para quien los dos silos encontrados en la Corredera suponen “una buena obra de ingeniería para la época”, aunque su acabado no está hecho de mampostería o de adobe, como ocurre con los pósitos de carácter más permanente.

“Por el momento no se ha descubierto ninguna estructura que justifique una excavación de mayor calado en esa zona”, defendió el cronista de Montilla, quien sugirió que una forma de conservar los dos silos sería rellenándolos de zahorra para consolidar su traza ante posibles movimientos del terreno, cubriéndolos posteriormente con una placa de hormigón que alivie los vestigios arqueológicos del propio peso de la calzada.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


DEPORTES - MONTILLA DIGITAL



FIRMAS

Montilla Digital te escucha Escríbenos