Estaba recostado en mi cama y me encontraba en ese trance en el que no sabes si estás dormido. A mi lado se encontraba una hermosa mujer de unos treinta años de edad. Era una joven que no conocía. Tenía largas piernas y estaba desnuda. Sentía su voluptuosidad porque su cuerpo rozaba mis …
Hoy voy a robar un banco. No soy un profesional del hampa, sino un parado arruinado y con familia. Llevo tres años sin trabajar. Empecé con 16 años de botones en el desaparecido Banco Hispano Americano. Pasé por todas las fusiones bancarias de la anterior década y, al cumplir los 45 años…
Irene siempre fue la fiel compañera de Pedro Iriarte. Está al otro lado. En su imaginación. Se la inventó hace mucho tiempo. Durante su infancia, Pedro Iriarte, como todos los niños, se buscó un amigo imaginario. Él, en este caso, prefirió dibujar en su mente a una amiga. La llamó Irene.…
Me llamo Nerón Claudio Druso y nací en Roma en el año 15 antes de Cristo. Me pusieron como sobrenombre "Germánico" por las batallas que gané en tierras de la Germania. El emperador Tiberio me adoptó. A partir de entonces me llamé Julio César Claudiano aunque, como he dicho ante…
Me llamo María Madrid y me he comido a mi novio. Amé y quise a mi novio Guillermo hasta límites que rozan la indecencia. Aun así, lo reconozco: experimenté más placer alimentándome con su carne que haciendo el amor con él. Masticándolo descubrí un goce sublime. He tardado más de un…
Amelia se desnudaba todas las noches delante de la ventana de su vecino. La ventana se encontraba al otro lado del patio, frente a su habitación. Nunca la vio abierta. Jamás oyó la voz de su vecino. Pero ella sabía que él estaba ahí mirándola, deseándola. Era un admirador secreto. …
Estoy en un destartalado sótano con un periodista de tribunales. Él está maniatado. La humedad es rancia. La tierra mojada de este agujero se mezcla con el aroma de las fritangas que se cocinan en una tasca cercana. No sé cuántas horas llevo aquí. Me obsesiona la duración del tiempo y su…
Ubaldo Albolafia creía que había vida después de la muerte. Por eso, siempre intentó tener bien ordenada su herencia para que no lo pillaran por sorpresa. Incluyendo la colección de los cómics de Hazañas Bélicas , legados a su nieto. A Ubaldo no le molestaba el hecho de morirse, si…

















































