Montilla celebra hoy la salida procesional de la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz desde la Parroquia de Santiago Apóstol, en una mañana marcada por la luz, la participación de todas las cofradías y una previsión meteorológica plenamente favorable, que permitirá cerrar la Semana Santa con un cortejo presidido por un ambiente de alegría y solemnidad.
De este modo, la ciudad se dispone a vivir una de las citas más simbólicas de su calendario cofrade, que pone fin a los días de recogimiento con el mensaje esperanzador de la Resurrección. Desde primera hora, el entorno de la Parroquia de Santiago Apóstol se convertirá en punto de encuentro para fieles, vecinos y visitantes, que acompañarán a una hermandad que destaca por su carácter abierto, integrador y profundamente representativo del sentir colectivo de la Pascua.
Y es que uno de los rasgos más singulares de esta estación de penitencia reside en la participación de hermanos de todas las cofradías de Montilla, que se suman al cortejo con sus respectivas túnicas y bordones, configurando una imagen de unidad que resume el espíritu de la Semana Santa local en su desenlace más luminoso.
En ese sentido, el nuevo itinerario diseñado por la Junta de Gobierno que dirige Antonio Jesús Castilla Carmona llevará a la comitiva por diferentes enclaves del casco urbano hasta regresar nuevamente al templo, con momentos especialmente significativos como el paso de Nuestra Señora de la Paz por la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila.
Allí, una comisión de la hermandad accederá al interior para depositar un ramo de flores ante el antiguo lienzo de la Virgen de la Paz vinculado al Doctor de la Iglesia universal, cuyas reliquias se veneran en este templo de la calle Corredera.
De igual modo, la jornada culminará con uno de los instantes más esperados por el público: la tradicional suelta de palomas ante la imagen del Resucitado, una escena que simboliza la vida nueva y la esperanza que trae consigo la Pascua y que, cada año, congrega a numerosos asistentes en un clima de emoción contenida.
El paso del Santísimo Cristo Resucitado volverá a recorrer las calles de Montilla sobre un trono tallado en 1948 por Antonio González, portando las figuras de Las Tres Marías, concebidas por el imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo.
La talla del Señor, realizada en 1946 en los Talleres Hermanos Bellido de Valencia, constituye uno de los elementos patrimoniales más destacados de esta hermandad, con vínculos históricos con otras imágenes emblemáticas de la Semana Santa de Puente Genil.
"La Resurrección, que da verdadero sentido a la Pasión, constituye el paso de la muerte a la vida, por eso Jesús se muestra triunfante, en pie, saliendo del sepulcro", explica Elena Bellido, doctora en Historia por la Universidad de Córdoba y directora de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.
Asimismo, la iconografía del Resucitado lo presenta portando el estandarte de la Resurrección, con la cruz roja como emblema, mientras su cabeza aparece coronada con un nimbo cruciforme. "los rastros de la Pasión han desaparecido, a excepción de las cinco llagas del suplicio, que muestran que Jesús ha resucitado tras su muerte", subraya Elena Bellido, quien recuerda que el paso representa desde hace años la escena evangélica de las Santas Mujeres en su encuentro con el Señor.
Por su parte, Nuestra Señora de la Paz procesionará bajo un palio de malla dorada, con un rostro sereno que expresa la consumación divina de la Resurrección. "el puñal ha sido sustituido por una rama de olivo, distintivo ancestral de la paz, que ha sido cincelada en plata", detalla la historiadora, quien incide en "el tratamiento de la Virgen de la Paz como advocación de gloria que cierra los desfiles procesionales de la Semana Santa de Montilla".
La actual imagen mariana, obra también de Antonio Bernal Redondo y bendecida en 1999, sustituyó a la anterior talla, que hoy recibe culto en la Ermita de Belén bajo la advocación de Reina de los Ángeles. En esta ocasión, la Virgen se presenta ataviada con su terno blanco de Reina de la Paz y con la novedad de unas velas de estilo salomónico en su candelería, que aportan mayor esplendor al conjunto.
Y todo ello se desarrollará bajo un cielo despejado, ya que la Agencia Estatal de Meteorología confirma para hoy una jornada plenamente soleada y sin riesgo de lluvia, lo que permitirá el normal desarrollo de esta procesión que, entre incienso, luz y júbilo, pondrá el broche final a la Semana Santa de Montilla.
De este modo, la ciudad se dispone a vivir una de las citas más simbólicas de su calendario cofrade, que pone fin a los días de recogimiento con el mensaje esperanzador de la Resurrección. Desde primera hora, el entorno de la Parroquia de Santiago Apóstol se convertirá en punto de encuentro para fieles, vecinos y visitantes, que acompañarán a una hermandad que destaca por su carácter abierto, integrador y profundamente representativo del sentir colectivo de la Pascua.
Y es que uno de los rasgos más singulares de esta estación de penitencia reside en la participación de hermanos de todas las cofradías de Montilla, que se suman al cortejo con sus respectivas túnicas y bordones, configurando una imagen de unidad que resume el espíritu de la Semana Santa local en su desenlace más luminoso.
En ese sentido, el nuevo itinerario diseñado por la Junta de Gobierno que dirige Antonio Jesús Castilla Carmona llevará a la comitiva por diferentes enclaves del casco urbano hasta regresar nuevamente al templo, con momentos especialmente significativos como el paso de Nuestra Señora de la Paz por la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila.
Allí, una comisión de la hermandad accederá al interior para depositar un ramo de flores ante el antiguo lienzo de la Virgen de la Paz vinculado al Doctor de la Iglesia universal, cuyas reliquias se veneran en este templo de la calle Corredera.
De igual modo, la jornada culminará con uno de los instantes más esperados por el público: la tradicional suelta de palomas ante la imagen del Resucitado, una escena que simboliza la vida nueva y la esperanza que trae consigo la Pascua y que, cada año, congrega a numerosos asistentes en un clima de emoción contenida.
El paso del Santísimo Cristo Resucitado volverá a recorrer las calles de Montilla sobre un trono tallado en 1948 por Antonio González, portando las figuras de Las Tres Marías, concebidas por el imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo.
La talla del Señor, realizada en 1946 en los Talleres Hermanos Bellido de Valencia, constituye uno de los elementos patrimoniales más destacados de esta hermandad, con vínculos históricos con otras imágenes emblemáticas de la Semana Santa de Puente Genil.
"La Resurrección, que da verdadero sentido a la Pasión, constituye el paso de la muerte a la vida, por eso Jesús se muestra triunfante, en pie, saliendo del sepulcro", explica Elena Bellido, doctora en Historia por la Universidad de Córdoba y directora de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.
Asimismo, la iconografía del Resucitado lo presenta portando el estandarte de la Resurrección, con la cruz roja como emblema, mientras su cabeza aparece coronada con un nimbo cruciforme. "los rastros de la Pasión han desaparecido, a excepción de las cinco llagas del suplicio, que muestran que Jesús ha resucitado tras su muerte", subraya Elena Bellido, quien recuerda que el paso representa desde hace años la escena evangélica de las Santas Mujeres en su encuentro con el Señor.
Por su parte, Nuestra Señora de la Paz procesionará bajo un palio de malla dorada, con un rostro sereno que expresa la consumación divina de la Resurrección. "el puñal ha sido sustituido por una rama de olivo, distintivo ancestral de la paz, que ha sido cincelada en plata", detalla la historiadora, quien incide en "el tratamiento de la Virgen de la Paz como advocación de gloria que cierra los desfiles procesionales de la Semana Santa de Montilla".
La actual imagen mariana, obra también de Antonio Bernal Redondo y bendecida en 1999, sustituyó a la anterior talla, que hoy recibe culto en la Ermita de Belén bajo la advocación de Reina de los Ángeles. En esta ocasión, la Virgen se presenta ataviada con su terno blanco de Reina de la Paz y con la novedad de unas velas de estilo salomónico en su candelería, que aportan mayor esplendor al conjunto.
Y todo ello se desarrollará bajo un cielo despejado, ya que la Agencia Estatal de Meteorología confirma para hoy una jornada plenamente soleada y sin riesgo de lluvia, lo que permitirá el normal desarrollo de esta procesión que, entre incienso, luz y júbilo, pondrá el broche final a la Semana Santa de Montilla.
Resucitado
- Cofradía: Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Paz.
- Templo: Parroquia de Santiago Apóstol.
- Fundación: 1947.
- Hermano mayor: Antonio Jesús Castilla Carmona.
- Obra social: a través de su Bolsa de Caridad, la cofradía costea recibos de luz, recibos de agua, medicinas, ropa y alimentos de familias montillanas en riesgo de exclusión.
- Pasos: Dos.
- Hábito: túnica y capirote blanco con fajín rojo, celeste o amarillo. Además, habrá representación de todas las hermandades montillanas, con sus respectivos atuendos.
- Tiempo de paso: 45 minutos.
- Salida: 10.30 de la mañana.
- Itinerario: Parroquia de Santiago Apóstol, Iglesia (donde tendrá lugar el acto del Encuentro, junto a la Casa Parroquial), Arcipreste Fernández Casado, Plaza de la Rosa, Corredera (ofrenda floral ante el cuadro de la Virgen de la Paz, en la Basílica Pontifica de San Juan de Ávila), Plazuela de la Inmaculada, Puerta de Aguilar, Ortega (11.40 horas), Aparicio, Miguel Riera, San Francisco Solano (12.30), Santa Ana, Fernández y Canivell, Escuelas, San Juan de Ávila, Plaza de la Rosa, Arcipreste Fernández Casado, Iglesia y Parroquia de Santiago Apóstol.
- Entrada: 14.30 de la tarde.
- Acompañamiento musical: Banda de Cornetas y Tambores Humildad y Soledad de La Rambla y Santaella. Tras el palio irá la Asociación Músico-Cultural "Nuestra Señora de la Paz" de Marmolejo (Jaén).
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO















































