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9 de junio de 2021

  • 9.6.21
Con el inicio del actual mandato municipal, Izquierda Unida abandonó el equipo de gobierno de la ciudad como socio del PSOE para pasar a formar parte de la oposición. En esta nueva etapa, el Grupo Municipal de IU ha apostado por una postura "propositiva, constructiva y participativa" que, según su portavoz municipal, Francisco Lucena, se ha hecho especialmente manifiesta con la llegada de la pandemia.


—El próximo 15 de junio se cumplen los dos primeros años del actual mandato municipal, innegablemente marcados por la crisis socio-sanitaria generada por el coronavirus. ¿Qué balance hace de esta primera etapa?

—Tras la finalización del mandato anterior, con proyectos importantes bastante avanzados y una situación económica inmejorable con las cuentas saneadas, las perspectivas para este nuevo mandato eran muy esperanzadoras. El rumbo había quedado marcado, los fondos europeos se nos habían concedido y los medios económicos, tanto FEDER como de fondos propios los tenemos a favor. Sin embargo, dos años después, vemos que Montilla avanza poco, los proyectos van muy lentos o están parados, viendo cómo algunos se van a empezar pasada la mitad del mandato.

El equipo de gobierno va perdiendo fuelle, lo vemos a veces muy descoordinado, informando poco y tarde a la oposición, improvisando demasiado y cambiando con frecuencia los objetivos marcados. Evidentemente, es injusto no tener en cuenta que atravesamos una grave crisis sanitaria y esta ha marcado gran parte de lo que llevamos de mandato, haciendo cambiar muchos planes en el pasado año.

Pero también es cierto que, a pesar de ello, la ausencia de miembros del equipo de gobierno se hace ver cada vez más en el día a día del devenir municipal. Desde el alcalde, que divide su dedicación al Ayuntamiento con la Diputación y otros organismos, hasta las tenencias de alcaldía que, por motivos laborales, se nota cada vez más la ausencia de sus titulares.

—El coronavirus ha obligado a atender otras prioridades y necesidades que no se planteaban aquel 15 de junio de 2019. Sin embargo, ¿cuál cree que deben ser los proyectos que se defendían hace dos años y que deben mantenerse como prioritarios de aquí a final de mandato?

–Como decíamos, sería injusto no tener en cuenta que la declaración de pandemia obligó a cambiar multitud de planes previstos. Sin embargo, no quita para entender, y así lo hacemos, que a pesar del impacto que esta supuso, hay proyectos y políticas que se han visto detenidos cuando se debería haber ido trabajando en ellos de manera firme y continuada, al menos en lo que a fase de definición y diseño de proyecto se refiere.

Destacamos el caso del polígono industrial de Picos del Cigarral, que se ha visto detenido y no hemos vuelto a tener noticias del mismo desde el final del anterior mandato, hace ya dos años. El proyecto de El Cigarral había quedado prácticamente terminado, solo a falta de ajustar algunas mediciones y precios para abaratar y hacer más competitivo el precio del suelo. Y esto era urgente para las nuevas empresas que buscaban instalarse en Montilla o cambiar sus instalaciones a este lugar. Dos años después, no sabemos cómo sigue, no se ha movido nada y nos tememos que ya no sea tan urgente para las empresas consolidadas y emergentes.

Por otro lado, es fundamental trabajar sin descanso en la continuación de la Ronda Norte, ya que el modelo de ciudad por el que apostamos, sostenible, amable, libre de humos y cómoda para las personas, necesita de esa vía de comunicación. Sabemos que es un proyecto ambicioso y a medio plazo, pero hay que continuar sin descanso el trabajo sobre el mismo, algo que ha quedado también en el tintero. El nudo de comunicación, cada vez más transitado entre las avenidas de Italia y Boucau con las calles Ronda del Canillo, Fuente Álamo y Burgueños, que precisa de una pronta solución.

O la reforma de las pistas deportivas de la avenida de las Camachas, lindantes con el campo de fútbol, que habían quedado con un proyecto definido y presupuestado. En los presupuestos de 2019 se destinaban 9.000 euros a esta actuación, que no se llevó a cabo y, desde entonces, no hay nada nuevo sobre una obra que se hace necesaria, dada la afluencia de personas que acuden a esta zona a entrenar.

—De igual modo, ¿cuál cree que deben ser las actuaciones necesarias para atender a la nueva realidad tras la pandemia?

—En este sentido, desde Izquierda Unida reiteramos que hemos estado desde la declaración de situación de pandemia y el consiguiente estado de alarma, al lado del equipo de gobierno, apoyando y proponiendo iniciativas que hiciesen que la población de Montilla sufriera lo menos posible las consecuencias sociales y económicas de la misma. Somos conscientes de que estamos en fase de recuperación y que hay que mimar más que nunca a determinados sectores productivos.

En una población que ha pasado a tener un gran peso el sector servicios (hostelería, turismo y comercio), el más afectado por la crisis, hay que volcar esfuerzos en este sector, pero sin olvidar a las personas que por unos motivos u otros se han visto seriamente perjudicadas por el parón económico. Y siempre, como decimos y pensando a futuro, sin dejar de lado las grandes actuaciones que contribuirán a que el modelo de ciudad para Montilla, la Ciudad del futuro sea más habitable, cómoda, amable y sostenible.

—Si algo ha favorecido la crisis del coronavirus ha sido la toma de decisiones desde el consenso en el seno del Pleno Municipal, como es el caso de los Presupuestos Municipales de 2021. ¿Cree que se podrá mantener esta dinámica de trabajo en el futuro?

—Pensamos que es lo ideal y a ello va encaminado nuestro trabajo. Sin duda, vivimos un momento en que la ciudadanía demanda consenso y la solución rápida y eficaz de sus problemas, pero siempre desde la lógica, proponiendo y trabajando en lo que consideramos avances innegables para nuestra ciudad.

—¿Cómo valora el papel de su Grupo Municipal a lo largo de estos dos años?

—Como ya indicamos en el Pleno de Constitución, Izquierda Unida tenía y tiene como objetivo hacer una oposición propositiva, constructiva y participativa y en ello seguimos trabajando. Nuestro método de trabajo son las propuestas en las distintas reuniones y comisiones informativas, el órgano de trabajo de los grupos.

En cuanto al Pleno, en estos dos años nos hemos caracterizado por la abundancia de propuestas, tanto en política local como medidas de carácter nacional en forma de mociones, de las cuales, de las 15 presentadas, son la inmensa mayoría las que han sido aprobadas, bien con la mayoría de PSOE e IU, bien con voto unánime de los grupos.

—¿Qué valoración hace del gobierno en mayoría absoluta del PSOE? ¿Cree que la distribución de escaños en el Pleno se ha visto reflejada en la forma de trabajar del Equipo de Gobierno?

—En este sentido, desde Izquierda Unida mantenemos que con la mayoría absoluta del PSOE, Montilla no ha salido favorecida, sino más bien al contrario, pues se da la paradoja de que se ha perdido capacidad de gestión. Hay más concejales y concejalas de un mismo grupo municipal gobernando, pero por circunstancias laborales, algunos de ellos no tienen dedicación y otras deben compaginarla con sus puestos de trabajo, lo que hace que la atención sobre las cuestiones fundamentales de la ciudad se vean considerablemente mermadas.

Tal es el caso de las tenientes de alcalde de Urbanismo y Servicios Públicos y de Bienestar Social y Recursos Humanos, dos de las áreas más importantes y complejas de cualquier ayuntamiento. A esto se une la dispersión de tareas a las que debe hacer frente el propio alcalde, no solo en Montilla, sino también en la Diputación Provincial o su propio partido. De todo esto, quien sale perjudicada es la ciudadanía, que ha visto disminuida la atención que se le presta de manera presencial

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN


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