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22 de septiembre de 2016

  • 22.9.16
La empresa mixta Aguas de Montilla ultima esta semana el traslado de sus almacenes desde la calle Juan Colín, a las espaldas de San Agustín, hasta la avenida José Padillo, gracias a la decisión del Pleno de la Corporación de ceder a la firma que gestiona el ciclo integral del agua un espacio de 500 metros cuadrados en las antiguas naves de Ciatesa, frente al Puesto Principal de la Guardia Civil.



El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, junto con la primera teniente de alcalde, Conchi Espejo, y el gerente de Aguas de Montilla, Lorenzo Cuenda, visitaron ayer los nuevos almacenes de la empresa en la avenida José Padillo, apenas dos meses después de que la Corporación Municipal aprobase de manera urgente una ampliación del espacio que se había cedido en primera instancia a la firma para el traslado de sus almacenes. 

El cambio de ubicación de los almacenes representa el último paso en un largo litigio que arrancó hace varios años cuando un vecino de la calle Juan Colín, Manuel Almedina, denunció ante el Ayuntamiento las molestias que le provocaba la actividad desarrollada por los operarios y por la maquinaria de la empresa municipal encargada del suministro de aguas.

En vista de que los ruidos seguían sucediéndose "durante el día y la noche" en el solar donde Aguas de Montilla almacena vehículos, maquinaria y materiales de obra, el afectado se dirigió al Defensor del Pueblo Andaluz para que mediara en un problema que, según el vecino, afectaba a su salud y a la de su familia.

Tras una serie de alegaciones interpuestas por el Ayuntamiento y por el propio afectado, el gabinete que encabeza Jesús Maeztu reconoció en 2013 que, "de forma indubitada", la actividad de Aguas de Montilla en los depósitos de la calle Juan Colín generaba ruidos, dado que el solar "presenta unas circunstancias en las que las ondas sonoras generadoras de ruido se propagan fácilmente".

Tanto Rafael Llamas como Conchi Espejo hicieron ayer hincapié en que "eliminar las molestias que generaba entre el vecindario la actividad de Aguas de Montilla en sus almacenes de la calle Juan Colín era prioritario", si bien "algunos problemas administrativos han impedido solventar antes este problema".



En ese sentido, el regidor montillano recordó ayer que "el actual equipo de gobierno asumió el compromiso de erradicar de raíz este problema trasladando los almacenes". Para ello, el Ayuntamiento comenzó a "buscar unas instalaciones que reuniesen las características adecuadas", decantádose finalmente por uno de los laterales de las naves municipales que existen entre la avenida de Las Camachas, el camino de La Zarza y la avenida José Padillo, donde se ha habilitado un acceso independiente.

"Se han hecho las obras de acondicionamiento necesarias y ahora tenemos un recinto excepcional, cerca de los almacenes municipales y del casco urbano, con lo que la empresa Aguas de Montilla podrá prestar un mejor servicio", resaltó el alcalde, quien indicó que el Consistorio ha firmado un convenio con la empresa mixta para regular la cesión de esta nave por un periodo de 14 años, que es el tiempo de contrato del que todavía dispone la empresa adjudicataria del servicio municipal de aguas.

Por su parte, el gerente de Aguas de Montilla confirmó que los primeros trabajos de traslado de material comenzó la semana pasada y se prolongarán "durante algún tiempo", ya que las dependencias dedicadas al uso del personal –como vesturarios y oficina de trabajo– cambiará de ubicación cuando el almacén esté completamente instalado en su nueva localización. "Somos los primeros interesados en culminar el traslado, ya que las nuevas instalaciones son mucho mejores que las que tenemos en la actualidad”, aseguró Lorenzo Cuenda.

Un largo litigio con "final feliz"

El Ayuntamiento de Montilla ha podido finalmente cumplir las recomendaciones del Defensor del Pueblo Andaluz que, desde hace tres años, venía instando al Consistorio a trasladar a otro lugar el almacén de la empresa que gestiona el ciclo integral del agua "porque las molestias que se causan a los vecinos son considerables".

Además de subrayar la "importancia" que tiene un "ejercicio efectivo y diligente" por parte de los ayuntamientos de sus competencias de protección frente a la contaminación acústica, la oficina de Jesús Maeztu instó al Consistorio montillano a llevar a cabo un estudio acústico que desveló que la actividad que genera Aguas de Montilla en la calle Juan Colín "es superior en todos los tipos de áreas acústicas al valor límite indicado en el Reglamento de Protección contra la Contaminación Acústica en Andalucía".



Las mediciones, que se llevaron a cabo en marzo del 2014, fueron realizadas por técnicos del Laboratorio de Inspección, Ensayo y Calibración adscrito a la Unidad Móvil de Medida de la Contaminación Acústica y certificaron de forma indubitada las molestias que provoca la actividad desarrollada por los operarios y por la maquinaria de la empresa municipal encargada del suministro de aguas.

Por todo ello, el alcalde de Montilla pidió ayer disculpas a los vecinos afectados por las molestias provocadas por este almacén y, sobre todo, por la demora en solventar el problema. “Estamos satisfechos por haber solucionado este problema aunque nos hubiese gustado que se hubiera hecho con más celeridad, pero no ha podido ser debido a los problemas administrativos que han surgido durante todo este proceso”, señaló Llamas.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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