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14 de enero de 2018

  • 14.1.18
Montilla incrementó ayer su nómina de vecinos ilustres con la incorporación como Hija Adoptiva de la ciudad de María del Carmen Jiménez-Alfaro y Salas, condesa de Prado Castellano. El castillo de El Gran Capitán acogió al mediodía el acto protocolario en el que la Corporación municipal formalizó el acuerdo plenario alcanzado por unanimidad de todos los grupos el pasado 13 de diciembre, a instancias del Consejo Asesor de Patrimonio Histórico.





Ante varios centenares de personas que abarrotaron el salón de actos del antiguo alhorí, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, hizo entrega del diploma y de la medalla que acreditan este reconocimiento a "una persona entrañable, culta, agradecida y generosa, que se vincula con nuestra ciudad no solo por las múltiples aportaciones que realiza a colectivos y asociaciones montillanas sino, sobre todo, por la intención con que hace todas esta aportaciones, que es la de colaborar al engrandecimiento de las mismas".

Nacida el 4 de diciembre de 1935 en Sevilla, donde estaba destinado su padre como oficial de Caballería –el primer montillano que participó en unos Juegos Olímpicos–, por vía materna es nieta del médico, académico y político montillano José Salas y Vaca (1877-1933), de ahí que desde su infancia haya estado muy vinculada a Montilla, especialmente desde que su madre, Magdalena Salas y García de Zúñiga, heredó la finca La Retamosa, que ha frecuentado habitualmente.

El alcalde de Montilla recordó que la condesa de Prado Castellano respondió en 1998 de manera generosa a la petición que en aquel momento le cursó el Ayuntamiento para tratar de facilitar la construcción del actual hospital comarcal, cediendo más de 64.000 metros cuadrados de la finca La Retamosa para que la Junta de Andalucía pudiera edificar el centro hospitalario que, desde 2004, presta cobertura sanitaria a más de 63.000 habitantes de toda la comarca.

Pero su labor filantrópica en Montilla es mucho más amplia. Desde la muerte de su madre en Montilla en el año 1994, la condesa de Prado Castellano ha continuado con la labor benefactora que venía ejerciendo en el convento de Santa Clara, cuyas últimas actuaciones de envergadura han sido financiadas por ella.

De igual modo, María del Carmen Jiménez-Alfaro ha colaborado con la rehabilitación del órgano de la Basílica de San Juan de Ávila o con la última restauración de la Parroquia de Santiago Apóstol, templo al que se encuentra muy unida, especialmente desde el año 2005, cuando fue nombrada madrina de la bendición y camarera de honor de la imagen de Santa María del Socorro, obra realizada por Antonio Bernal, cotitular de la cofradía de la Vera Cruz.





El encargado de glosar los méritos de María del Carmen Jiménez-Alfaro y Salas para ser investida Hija Adoptiva de Montilla  fue el investigador Antonio Luis Jiménez Barranco, miembro del Consejo Asesor de Patrimonio e impulsor de este nombramiento, que hizo un recorrido por la biografía de la homenajeada, con especial referencia a los aspectos que más le unen a la localidad.

"Muchas han sido las instituciones, fundaciones, asociaciones, comunidades religiosas, cofradías y hermandades que han encontrado ayuda y amparo en María del Carmen Jiménez-Alfaro, patrocinio que siempre ha compartido con aquel gran esposo y mecenas que fue Miguel Ángel de Cárdenas, cuyo corazón dejó de latir hace poco menos de un año", rememoró Antonio Luis Jiménez, quien destacó que la homenajeada "ha conseguido la excelencia de la voluntad unánime y se ha ganado el cariño de un pueblo que así lo ha expresado a través de sus representantes políticos y muchas de sus instituciones, asociaciones y entidades que se han querido unir a este reconocimiento público".

Por último, la condesa de Prado Castellano se reconoció embargada por la emoción. “Suelo hablar más pero hoy me cuesta expresar las sensaciones que experimento”, apuntó la nueva Hija Adoptiva de Montilla, que recordó los vínculos que unen a su familia con la localidad.

“Desde mi abuelo no hemos nacido aquí, pero siempre hemos mantenido una vinculación con esta ciudad”, subrayó María del Carmen Jiménez-Alfaro, quien agradeció la unanimidad mostrada por todos los grupos de la Corporación en la concesión del título de Hija Adoptiva de Montilla.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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