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28 de junio de 2020

  • 28.6.20
Los artistas Antonio Algaba, Raymond Prestia y Manolo Portero se han unido en la Taberna Bolero para rendir tributo artístico a aquellos míticos cines de verano de los años sesenta. Y lo hacen en Jardín Cinema, una exposición colectiva que podrá visitarse hasta el próximo mes de septiembre en ese templo erigido en honor al Dios Baco que regenta con maestría Carlos García Santiago.



Los característicos collages con estructuras lineales de Manolo Portero, que evocan aquellas hileras de sillas de madera que había en esos patios al aire libre donde se instalaban los cines estivales, se unen en esta peculiar muestra a las acuarelas sobre papel de morera de Raymond Prestia, que con sus flores recuerda las típicas macetas que colgaban de las paredes de aquellas improvisadas salas de cine al aire libre.

Por último, el artista montillano Antonio Algaba expone dos técnicas mixtas sobre papel que llevan como título Technicolor I y  Technicolor II, en el que el mero divertimento, los juegos de color y los toques de expresionismo abstracto conforman los ingredientes principales.

"Volvemos de nuevo al espacio expositivo del Bolero en estos tiempos difíciles, raros, complicados e inciertos", apunta el promotor de la muestra, Manolo Portero, quien reconoce, no obstante, que los artistas tienen la "obligación" de seguir creando "para las personas que nos saludan todos los días" y para los parroquianos de la taberna montillana por antonomasia, enclavada muy cerca de donde abrió sus puertas el cine de verano Jardín Cinema.

"Con esta exposición queremos rendir un pequeño homenaje a esa escuela que eran los cines de barrio, donde se convivía, se compartían las chucherías, se aprendía a ver el cine de una época y a evadirnos del trabajo diario", subraya Manolo Portero quien, parafraseando a Pepe Galisteo, defiende que estos lugares eran propicios para "los amoríos, la diversión y el descubrimiento de los mitos".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: MANOLO PORTERO


  • 28.6.20
La segunda sesión del Taller Formativo De Moriles hacia el Mundo, que se está celebrando a través de la plataforma de videoconferencias Zoom, ha reunido esta semana a cerca de 150 participantes, la mayoría de ellos profesionales del vino y winelovers procedentes de países como Perú, Argentina, México y, sobre todo, de casi todos los puntos de la geografía española.



"Si algo queda patente con la celebración de estas jornadas es el elevado interés de la comunidad del vino y de la población en general por recibir formación e información sobre los vinos de Moriles, ya que en solo cuatro días se han agotado las plazas y se han recibido numerosas solicitudes y peticiones para poder seguir la formación y participar en futuras ediciones", destacó Cristóbal Luque, enólogo y gerente de la Asociación de Bodegas de Moriles, entidad patrocinadora del evento.

El interés del alumnado se evidenció a lo largo de las dos horas de duración de la sesión verpertina, cuya primera conferencia se tituló Producir uva Pedro Ximénez de calidad con distintos modelos de cultivo, a cargo de Pilar Ramírez Pérez, coordinadora del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de Cabra, cuyas explicaciones acerca de la versatilidad de la variedad autóctona de la zona fueron seguidas "casi con devoción" por parte de los asistentes, que alabaron la profundidad y la calidad de la información aportada por la ponente.

A continuación llegó el turno de David Osuna Fernández, ingeniero agrónomo de la cooperativa San Jerónimo, que abordó la singularidad del “terruño” de Moriles y de su importancia como una de las señas de identidad que, por su aspecto blanquecino propio de la caliza, denominó como “la Toscana Blanca Andaluza”.

El Taller Formativo De Moriles hacia el Mundo continuará este próximo miércoles 1 de julio con la ponencia De la magia del campo al lagar: cómo nace un Moriles Altos, a cargo de Miguel Luque Hidalgo, asesor de vinos en Lagar de Hoyos y Lagar de Benavides y otros, que continuará con una cata sensorial de vinos de Moriles dirigida por Miguel Villa Cebrián, biólogo, enólogo y experto catador de vinos.

El taller celebrará la última de sus sesiones el miércoles 8 de julio, con la conferencias La Venencia. Significado y arte, a cargo de Rafael Fernández Pérez, catador oficial del Consejo Regulador Montilla-Moriles y fundador de la Escuela de Venenciadores de Moriles. La sesión de clausura correrá a cargo de Francisco Zurera Aragón, Padrino de los Vinos Nuevos de Moriles 2019-2020.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ LUIS BAÑOS

27 de junio de 2020

  • 27.6.20
El desprendimiento accidental de parte de un edificio situado en la Avenida de la Constitución ha obligado a intervenir esta noche a agentes de la Policía Local y a una dotación de Bomberos del Parque de Montilla, que han debido desmontar toda la cornisa del bloque de pisos número 11, situado frente al IES Inca Garcilaso, para evitar la caída de más elementos sobre la vía pública.



Según han explicado a Montilla Digital fuentes del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, los hechos han tenido lugar poco después de las 21.00 de la noche cuando, por razones que no han trascendido, se ha desprendido sobre la vía pública y sobre la terraza del Bar Cafetería Mata parte de la cornisa de un edificio situado en la esquina de la Avenida de la Constitución con la calle Ciudad del Cuzco.

El enorme estruendo provocado por los cascotes ha alertado a algunos vecinos y al propietario del Bar Cafetería Mata que, tras constatar que no había ninguna persona herida, han avisado de inmediato a la Policía Local y al Parque de Bomberos de Montilla, que ha movilizado un vehículo ligero y un camión escala con el que se ha podido inspeccionar toda la fachada del edificio.

Mientras tanto, la Policía Local ha cortado al tráfico la Avenida de la Constitución para facilitar la labor de los bomberos, que han permanecido revisando la fachada por espacio de casi dos horas y que, finalmente, para evitar nuevos desprendimientos, han optado por desmontar por completo la cornisa afectada que, según las mismas fuentes, se encontraba en mal estado.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN


  • 27.6.20
En nuestro país siempre se dice que "quien no tiene padrino no se bautiza". Y es una triste realidad. Las puertas están cerradas sin que nadie te ofrezca la posibilidad de mostrarte, de enseñar tus capacidades y tus ganas de trabajar.



Después de que mi padre cayera en desgracia, no tengo puertas a las que llamar. Así que aquí estoy, sola ante el peligro: el peligro de la exclusión social. Quizás debería haber dedicado más tiempo a trabajos importantes y menos a esos que no aparecen en la vida laboral, pero he hecho lo que he podido. Solo aparecen los años trabajados en la biblioteca privada del amigo de mi padre.

Tengo dos opciones: tirarme al suelo, llorar y esperar a que algo me caiga del cielo o coger una libreta y un bolígrafo y hacer una de esas listas que tanto me gustan con lo que sé hacer.

De todas formas, puedo respirar un poco mejor porque mi prima me buscado a una pareja para poder alquilar mi piso. Los dos trabajan y espero que ese dinero me permita cubrir mis gastos básicos: alquiler, luz, agua, internet... Si sobra algo para la comida, genial, pero he de moverme rápido y encontrar un trabajo que me permita si no vivir, sí al menos sobrevivir.

He estado pensando que estaría bien trabajar desde casa, con un ordenador, sin atascos y sin prisas. Me he puesto en contacto con una amiga del internado francés, que ahora tiene una pequeña empresa de traducción y me he ofrecido con mis cuatro idiomas y mi capacidad para redactar.

Ella aún se acuerda de mis relatos y cuentos. Sería genial poder traducir sobre todo obras literarias de otros países, ser una pequeña Borges. Aunque en este momento me conformo con que me paguen por llevar a mi idioma cualquier artículo o contrato. Tengo que tener los pies en la tierra.

Me ha contestado que no tiene mucho trabajo, pero que cuenta conmigo, que me irá dando pequeños encargos y ya veremos... Espero que ella sea mi madrina, mi hada madrina en este mundo laboral tan feroz. Y ahora me voy a darle clase de Análisis Sintáctico a mi vecinita Julia. Ella distingue el sujeto y el predicado y yo puedo comprar comida.

MARÍA JESÚS SÁNCHEZ

  • 27.6.20
La Delegación de Empleo de la Diputación de Córdoba ha puesto de nuevo en marcha el programa Tu primer empleo 2020, una convocatoria de ayudas dirigida a las entidades locales de la provincia de menos de 50.000 habitantes que busca ofrecer una primera oportunidad laboral a jóvenes desempleados de la provincia de entre 18 y 30 años.



Así lo ha explicado el responsable del Área en la institución provincial, Miguel Ruz, quien ha destacado que “entre las novedades de la presente convocatoria está que hemos duplicado el presupuesto existente llegando a los 532.800 euros para favorecer que la juventud entre en el mercado laboral y que esa horquilla de población, en muchos casos gente con una preparación académica, pueda combatir el desempleo”.

La convocatoria de Tu primer empleo cuenta con dos líneas. Tal y como ha explicado el diputado provincial, “una línea es la tradicional de otros años, con ochenta contratos para jóvenes desempleados de los municipios, y una nueva línea es la que va dirigida a jóvenes con algún tipo de discapacidad”.

Ruz ha recordado que las subvenciones pueden ser solicitadas ya, “siendo el plazo para que los ayuntamientos presenten los proyectos de quince días. Después de su comprobación y valoración, para mediados de agosto, ya podrán disponer en principio de los contratos”.

La Línea A va dirigida a jóvenes desempleados que tengan cotizado un máximo de seis meses o de 186 días a lo largo de su vida laboral. Además, deben estar inscritos como demandantes de empleo en el Servicio Andaluz de Empleo y tener entre 18 y 30 años. La Línea B va enfocada a personas con discapacidad, teniendo esta consideración las personas a las que se haya reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento.

El importe de las subvenciones será de 3.330 euros por contrato de obra y/o servicio que como mínimo será de seis meses a media jornada. El importe destinado a cada línea será de 266.400 euros distribuidos en 80 ayudas por línea. En el caso de no cubrir el número máximo de subvenciones establecidas por línea pasará a destinarse a la otra.

En cuanto a los criterios de valoración para las dos líneas están la tasa municipal de desempleo anual de la provincia, que la entidad tenga contratadas personas con discapacidad y la localización del proyecto, primando en este último caso a los municipios de menos habitantes. Para más información se puede consultar la sección de Empleo en la página web de la Diputación.


REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

  • 27.6.20
Los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento de Montilla han lanzado un cuestionario con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora en todo el mundo cada 26 de junio para reforzar la acción y la cooperación con el objetivo de alcanzar una sociedad libre del consumo de drogas.



Bajo el título Y tú, ¿cuánto sabes de drogas?, el cuestionario creado por Servicios Sociales –al que se puede acceder a través de este enlace– forma parte del Programa Ciudades antes las Drogas, cofinanciado por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

“El objetivo de este cuestionario es que los jóvenes puedan comprobar sus conocimientos sobre las drogas y otras adicciones y saber qué hay de cierto en los mitos que existen alrededor de ellas”, comentó la teniente de alcalde de Bienestar Social, Igualdad y Recursos Humanos, Lola Casado.

Por su parte, la técnica responsable del Programa de Prevención de Adicciones de los Servicios Sociales, Marisol Polonio, hizo hincapié en la importancia de informar sobre la dependencia emocional o las adicciones comportamentales que conlleva el consumo de drogas.

“Este año hemos centrado la campaña de sensibilización e información sobre las drogas en poner en valor la información sobre las adicciones de una manera atractiva y autodidacta, para que los jóvenes puedan ir interiorizando conceptos y advirtiendo los riesgos que conllevan el consumo y el abuso”, detalló Polonio, quien resaltó que el cuestionario tiene carácter anónimo y consta de diez sencillas preguntas tras las cuales el usuario puede comprobar sus errores y aciertos.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN


  • 27.6.20
La Abuela Carmen ha decidido ampliar su recetario oficial y, para ello, ha promovido un original concurso en redes sociales que permitirá a los participantes hacerse con una olla digital de cocción lenta Crock Pot, valorada en 99,99 euros. A su vez, el ganador o ganadora recibirá un amplio surtido de productos de esta firma, pionera en la elaboración del Ajo Negro, además de creadora de la Cebolla Negra y redescubridora del Limón Negro, una especia surgida del cítrico que se ha utilizado durante siglos como condimento en Oriente Medio.



Tal y como establecen las bases del concurso, que se pueden consultar aquí, los participantes deben ser mayores de edad, residentes en España y seguidores de la página de Facebook o del perfil de Instagram de La Abuela Carmen. Además, deben compartir en redes sociales una fotografía de una receta que cuente entre sus ingredientes con alguno de los productos que comercializa La Abuela Carmen: ajo, limón negro, ajo negro, cebolla negra...

"Los interesados deben explicar paso a paso la elaboración del plato e indicar todos los ingredientes y las cantidades necesarias, además de etiquetarnos en la fotografía", precisaron fuentes de la empresa, que hicieron hincapié en que únicamente podrán participar en el concurso personas que sigan en Facebook la página oficial de La Abuela Carmen o su perfil de Instagram.

Las recetas más originales formarán parte del recetario oficial de la empresa y el nombre del ganador o ganadora se dará a conocer el próximo 1 de julio.

La Abuela Carmen

La empresa que comercializa bajo la marca La Abuela Carmen tiene su sede central en Montalbán de Córdoba, donde cuenta con más de 5.000 metros cuadrados. También dispone de instalaciones en Santaella, de más de 12.000 metros cuadrados, dedicadas a la limpieza, clasificación del ajo y almacenaje.



Desde hace unos diez años, La Abuela Carmen viene apostando por nuevas alternativas de comercialización para el ajo a través del procesado de productos de cuarta y quinta gama. Comercializan productos como ajo en conserva para ensaladas o pastas (en aceite de oliva a las finas hierbas, al pimentón, picante), ajo pelado, picado, laminado, frito en aceite de oliva (su producto más demandado), deshidratado o pulpa de ajo. Tienen igualmente una línea de productos ecológicos certificada por Ecovalia.

También en colaboración con el centro Ifapa de Palma del Río, en 2013 pusieron a punto la producción de ajo negro, donde a partir de ajo fresco y mediante un proceso que combina temperatura y humedad produce un ajo fermentado con múltiples propiedades saludables. Han sido pioneros en Andalucía en su producción.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL


26 de junio de 2020

  • 26.6.20
La Carrera Popular de María Auxiliadora, que promueve Salesianos Montilla en colaboración con el Club de Atletismo y la organización no gubernamental para el desarrollo (ONGD) Bosco Global, arranca mañana con su edición más solidaria, debido a la situación excepcional que se vive en la localidad como consecuencia de la pandemia por el covid-19.



En esta ocasión, la carrera podrá disputarse libremente, desde cualquier punto del mundo, desde mañana y hasta el próximo domingo 5 de julio. Los participantes deberán inscribirse a través de este enlace, escogiendo la modalidad en la que desean participar.

En caso de estar interesados en formar parte de la competición y, en consecuencia, aparecer en las clasificaciones oficiales de cualquier categoría a partir de Cadete, deberán enviar sus datos a la dirección de correo deportes@aadboscomontilla.org y, tras la realización de la prueba, harán llegar un reporte de la marca obtenida a través de cualquier aplicación o medidor dotado de GPS.

Para los participantes de Montilla, el circuito –que se puede consultar aquí– consta de 8.000 metros, de manera que los atletas deberán dar cuatro vueltas a un recorrido de 2.000 metros que empieza y termina en la Avenida de Las Camachas y discurre por las inmediaciones de El Parador, el camino de El Carrerón y el Camino de La Zarza.

"Al ser en igualdad de condiciones para todos los participantes, habrá clasificaciones en todas las categorías a partir de Cadete y trofeos para los tres primeros clasificados de cada categoría", explican desde la organización, para añadir que "el recorrido se ha elegido por ser una ruta habitual de entrenamiento en nuestra localidad y por estar aislado del tráfico".

De igual manera, Salesianos Montilla ofrece este año la posibilidad de hacer un recorrido alternativo de 25 kilómetros en bicicleta de montaña y otro caminando –en cuyo caso solo habrá que cubrir un trayecto de 5 kilómetros–. Asimismo, se puede colaborar adquiriendo un dorsal solidario antes del próximo 5 de julio.

"Todo lo que se recaude será destinado a ayudar a damnificados por el coronavirus a través de becas escolares para familias de Montilla, ayuda a Cáritas Parroquiales de Montilla y a Cooperación Internacional a través de la ONGD Bosco Global, que trabaja en países de África y Sudamérica", destacan desde la organización.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
  • 26.6.20
Esta semana, en un solo día, Sanidad ha notificado 196 casos positivos de coronavirus. La luz del verano relaja los ánimos, incrementa los riesgos de contagio y los brotes se multiplican. Las sociedades médicas se echan las manos a la cabeza ante este descontrol.



El coronavirus sigue al acecho y se alimenta de reencuentros familiares, de botellones donde los jóvenes buscan la felicidad encriptada por la pandemia, de turistas que vienen a tirarse en las playas después de haber colapsado aeropuertos y estaciones de ferrocarril. Todos van dejando un rastro de sangre en sus homilías, en sus descuidos, en su inconsciencia. No será fácil reencontrarnos en los hoteles con huéspedes que llevan marcada en la frente la cicatriz del exterminio, del caos, del fin.

A los familiares de residentes en 44 centros de mayores de Madrid vuelven a prohibirles las visitas por nuevos contagios. Leo en la prensa las manifestaciones de dos gestores de la empresa de ambulancias que contrató la Comunidad de Madrid para las residencias de ancianos. Denuncian que hay centros que no tenían sedación y que se podría haber evitado la muerte de entre un 30 y un 40 por ciento de los ancianos. La contundencia de la frase la elevó a encabezar la noticia: “El doctor hacía el certificado de defunción en la calle y se iba”.

Ayer la nota pintoresca la protagonizó un temporero de Almería que había viajado a Navalmoral de la Mata, en Cáceres. Se trata del paciente cero de un brote que había dejado 24 casos positivos de coronavirus. Como poco llama la atención de quien huye de la ley y de sus penalizaciones llevando consigo la consigna del contagio, la herida de la muerte.

Mientras tanto, el alcalde de Lanjarón bailaba bajo una lluvia artificial en la noche de San Juan abrazando a los vecinos. Los abrazaba, dijo luego, porque siempre estaba con ellos. En un país donde las autoridades democráticas no tienen dos dedos de cabeza será más difícil salir de este callejón donde nos ha atrapado la covid-19. En fin, como siempre, las anécdotas desbancan a otros titulares posibles para el interés de los lectores.

Las colas siempre anuncian las secuelas del caos. Así ocurre con las colas para conseguir alimentos y productos básicos. Cada día, las colas comienzan antes. Leo que, a las seis de la mañana, cuatro horas antes de que los comedores sociales abran sus puertas, los ciudadanos con necesidades comienzan a agruparse en colas cada vez antes y cada vez más largas.

La crisis de 2008 ya nos enseñó que este país no estaba libre de esos contagios de necesidades. Y esta pandemia nos ha devuelto el mapa apenas olvidado. Carecen los alimentos, los productos más básicos, los pañales. La situación, claro, es preocupante.

Los inmigrantes irregulares se meten en estas colas a hurtadillas, pendientes de que la Policía no les eche el ojo, porque sospechan que pretender alimentarse en tiempos de pandemia debe un delito condenatorio indeclinable. Vivir fuera de la tierra donde uno nace siempre es un viaje imprevisible y sin meta definitiva, sobre todo cuando solo llevamos con nosotros el papel para envolver el bocadillo. Cuando hay bocadillo.

En la otra acera, media España diseña sus días de vacaciones, su eterno confinamiento o su precariedad inalienable. En cualquier caso, miramos por la ventana y nunca vemos a quienes aún viven peor que nosotros, peor que nadie. Pero estas colas interminables, integradas por criaturas que lo han perdido todo para siempre, son el reverso de nuestra propia identidad, el espejo donde no nos vemos, el lugar en el que nunca querremos estar. Pero que nadie puede asegurar jamás que nunca integrará estas largas colas del infortunio.

Los supermercados ya no colaboran con las entidades solidarias. Leo el argumento y me quedo de piedra: o bien no les sobra nada o bien están haciendo su agosto. Bueno, estarán haciendo su junio y su julio. Y después vendrá agosto.

Y seguirán las colas interminables, los turistas estarán tirados en la arena de nuestras playas llenos de cerveza, y la covid-19 seguirá vigilando los movimientos de nuestros excesos y los escondrijos donde los amantes se limpian la piel con los besos que han esperado tantos meses. Entre un dislate y otro, como siempre, vencerá el amor.

Y mientras los nuevos amantes pasean por una ciudad reinventada, allá, en la esquina, las colas de los desheredados de la tierra, que seguirán pidiendo alimentos y otros productos de primera necesidad, serán un objetivo inapreciable para quienes saben ahora ya que el amor te aísla, afortunadamente, del mundo en el que vives.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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