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22 de mayo de 2020

  • 22.5.20
Un nuevo cambio en el modo de computar los datos –el segundo esta semana– ha reducido hoy en uno el número de casos positivos y, lo que es más llamativo, el número de fallecidos por Covid en la provincia de Córdoba. De este modo, y tras el cambio en el sistema de registro adoptado por las autoridades sanitarias –del que no han ofrecido detalle alguno–, el número total de afectados en toda la provincia asciende ahora, según la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, a 1.340, confirmados todos ellos mediante pruebas PCR, que miden la reacción en cadena de la polimerasa.



Según el Ejecutivo autonómico, los nuevos casos declarados están pendientes de confirmación del Centro Nacional de Microbiología. Asimismo, se han activado los protocolos de prevención dictaminados por el Ministerio de Sanidad para determinar los posibles contactos directos que hayan tenido estos pacientes.

De todos los casos confirmados en la provincia de Córdoba –y que, curiosamente, representan uno menos que ayer–, 554 (y no 558, como se aseguraba este jueves) han estado ingresados en algún centro hospitalario –75 de ellos en alguna Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)–. De igual manera, la provincia ha visto descender en uno el número de fallecidos por Covid-19, que ahora se sitúa en 110, toda vez que cuenta ya con 1.410 personas que han superado la infección –medio centenar menos que las que se contabilizaban ayer–.

Actualmente, 25 pacientes confirmados con Covid-19 permanecen ingresados en los hospitales cordobeses, de los que 10 se encuentran en alguna Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La Comunidad Autónoma, por su parte, contabiliza oficialmente 1.377 fallecidos por coronavirus y 11.812 personas curadas, aunque fuentes de la Consejería de Salud reconocen que "tampoco existen garantías de que se trate de datos exactos".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN

  • 22.5.20
Conocí la tristeza, por antepenúltima vez, en una residencia de ancianos. Desde entonces, "tristeza" e "impotencia" son palabras que no logro desintegrarlas de un todo compacto. Busqué otra palabra: "angustia". Los diccionarios dicen más o menos que la angustia es un estado de intranquilidad o inquietud muy intensas causado especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro.



La palabra "peligro" contiene en su propia naturaleza más significados de los que le atribuimos. Una palabra polisémica con muchos significados, todos aquellos que le queramos atribuir. La angustia, lo sé, y el peligro caminan al mismo compás y siempre a nuestro lado.

Nos gusta mirar, eso sí, los cisnes en el lago, la puesta de sol, la novia ante el altar, el horizonte cuando nadie nos ve. Hace unos años publiqué una novela breve titulada El peligro y su memoria. Hoy la hubiera titulado El peligro y su angustia. Siempre nos gusta mirar a otro lado.

Mi padre se había roto la cadera. Sufrió la intervención quirúrgica propia de estos casos: sufrir el peligro a tu lado para nada. Necesitaba tantos cuidados que lo ingresamos en una residencia de mayores. No era barata. Ninguna lo es. Aquí ya nada es barato. Lo visitábamos con bastante asiduidad. Pero en esos espacios impersonales los días se hacen muy largos y, cuando has alcanzado sin saber por qué los 80 años o más, la noche se impone como una cárcel inmerecida.

Había leído unos años atrás Arrugas, de Paco Roca. Un cómic que te mete de lleno en las vísceras de esas cárceles de viejos que nosotros mismos diseñamos para nosotros mismos. Un buen día, mi madre, mi hermano Paco y yo optamos por llevarnos a papá a casa, pese a que nos advirtieron de esa decisión, pues no podían asegurarnos que meses después, cansados y equivocados, volviéramos a volver a solicitar la plaza perdida y ya no fuera posible. Nos arriesgamos.

Y una tarde de un otoño tardío, aún lo recuerdo, murió con nosotros al lado. Los últimos días se los pasó besando a mi madre y confesándole lo mucho que la quería y la había querido. La vida, paradojas de la propia vida, no nos ofrece tiempo suficiente para decir lo más esencial y evidente sin ternura impostada antes de que la posibilidad de hacerlo sin premura lo impida.

Hasta que rompió nuestras vidas la covid-19, no supimos que estas residencias de ancianos estaban tan cerca de nuestras vidas. Aquellos ancianos que se fueron estos días, y quienes lo hicieron antes, eran los mal llamados "hijos de la guerra", que comenzaron a trabajar siendo unos infantes.

Mi padre tenía 11 años cuando acabó la guerra y empezó a trabajar y, cuando se jubiló, a los 65, lo celebró con una alegría inaudita ese tiempo libre tan merecido. Murió hace unos años, un año antes que mi madre, y tal vez lo hicieron intuyendo una pandemia que ya no les cabía en sus vidas.

Como ellos, otros muchos miles de ancianos sufrieron la guerra, la postguerra, la hambruna, algunos los campos de exterminio. Vivieron la felicidad de ver crecer a sus hijos, de que estos pudieran estudiar, ser libres, ocupar un sitio en la vida. Eso decían.

Les vimos esa alegría de años en cada pequeño acto de sus insignificantes existencias. Ellos eran así. Un ángel vengativo, al que llaman coivd-19, ha cruzado todos los vientos y violado todas las falsas fronteras para mostrarnos la cara viva de la angustia: tantos miles de ancianos muertos solos, sobre todo solos, y sin duelo los últimos días de su residencia en la tierra. Solo en España, el 86 por ciento de los muertos por la covid-19 tenía más de 70 años. Sabemos que nuestra estancia en este mundo era imperfecta. Ahora tenemos más razones y más evidencias para atrevernos a cambiarla.

El pensador norteamericano Noam Chomsky, a sus 91 años, sostiene que la puesta en manos privadas de funciones públicas explica en buena parte el desastre en la crisis del coronavirus. Las residencias de ancianos fracasaron. Solo buscaban beneficios. Las farmacéuticas también buscaban beneficios. El caos estaba servido.

Dice Chomsky: “En EE UU, la mayor parte de las víctimas son ancianos en residencias. ¿Por qué mueren tantos allí? Porque las residencias se privatizaron durante la plaga neoliberal y quedaron en manos de fondos de inversión. Y esos hicieron lo que suelen, recortar por lo sano: servicios, personal, material. Pasa cualquier cosa y todo se desploma. Pero hay más. Hay un gran puñado de grandes empresas que gestionan la mayor parte de las residencias y su gestión ha sido alabada públicamente por Trump. Porque es uno de los grandes inversores”.

En nuestro país, el capital riesgo había apostado por un modelo de residencias para mayores con grandes márgenes de beneficios que la pandemia se ha dedicado a devastar y traducir en escombros. El tamaño de las residencias, el diseño arquitectónico, la calidad de la atención, la adopción de medidas rápidas y oportunas por parte de cada centro, su capacidad de comprar equipos de protección y test o su exposición en territorios más o menos expuestos al virus han sido elementos que han jugado a favor o en contra de cada residencia.

Como escribe María Fernández, el sector, que hasta ahora vivía el boom de inversión por su rentabilidad, ahora hace todo lo posible para restar importancia a los beneficios. Hasta se han inventado un eslogan para estos tiempos: “No curamos, cuidamos”.

Un día que fui a visitar a mi padre en la residencia, estaba sentado en su silla de ruedas. Él estaba de espaldas a mí y frente a la ventana viendo un paisaje que no había. Tal vez mirara para ninguna parte. Tenía la cabeza apoyada en el hombro izquierdo. No sé cómo podía estar cómodo en esa posición.

Iba con mi hermano Paco. Lloré de impotencia. No podía contenerme. Y no suelo llorar. Estaba, como todos los demás ancianos y todos los demás días, anestesiado, harto de tranquilizantes para que no diera guerra. Mi padre era mucho de dar de guerra. A mi madre le decía siempre que íbamos a verlo: “Vámonos ya”. Entonces yo me iba a ver el paisaje más inútil que nunca pude contemplar.

Muchos amigos ingresaron a sus padres en este tipo de residencias. Allí fallecieron. Ahora sabemos que no era un buen lugar. O lo sabíamos y mirábamos otro paisaje. Leo el título que encabeza este artículo, y pienso que me equivoqué. En realidad, debería haber titulado: ¿Qué hacemos ahora con nosotros?

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
  • 22.5.20
El Ayuntamiento de Santaella ha finalizado la intervención arqueológica en el yacimiento del que, probablemente, fue expoliado el busto del emperador Adriano del siglo II que fue requisado en julio del pasado año por la Guardia Civil de Sevilla en una finca de Écija. Tal y como avanzó Santaella Digital, la pieza, de "incalculable valor histórico, cultural y arqueológico", fue localizada gracias a la investigación iniciada a principios del 2019 por la Guardia Civil cuando se tuvo conocimiento del intento de venta de una pieza por la que los poseedores pedían una cantidad próxima a los 500.000 euros.



A principios del pasado otoño, el Ayuntamiento de Santaella solicitó a la Consejería de Cultura que se facilitara toda la información disponible sobre el origen del busto al existir ya entonces indicios de que pudiera proceder de un yacimiento situado en el término municipal.

“La intervención arqueológica tenía por objetivo determinar la procedencia del busto de Adriano, con el fin de que dicha pieza arqueológica pudiera venir a Santaella tras el procedimiento judicial que se está desarrollando en estos momentos, por lo que desde el Ayuntamiento hemos gestionado con la familia propietaria de los terrenos los permisos para la excavación y nos hemos dirigido al Juzgado para interesarnos sobre el procedimiento, que sigue su curso”, explicó el alcalde, José Álvarez.



El primer edil santaellano indicó que estos trabajos arqueológicos han podido desarrollarse gracias al convenio suscrito entre el Consistorio y el Grupo de Investigación “De la Turdetania a la Bética” de la Universidad de Sevilla, con el que el Ayuntamiento viene trabajando desde hace tiempo en varios proyectos.

El coste de la actuación ha alcanzado los 3.500 euros, financiados íntegramente por el Ayuntamiento de Santaella, y ha permitido llevar a cabo una prospección superficial del yacimiento para poder delimitarlo y dotarlo de la protección oportuna.

A su vez, se ha podido desarrollar un pequeño sondeo que ha permitido sacar a la luz una pileta de época romana de gran profundidad, con dos peldaños de acceso y un estado de conservación "sorprendente", en palabras de José Álvarez, quien ha avanzado que los expertos han podido determinar que se trata de evidencias de la existencia de una villa romana relacionada con la explotación agrícola del entorno.



“Desde que el Ayuntamiento tuvo conocimiento de las declaraciones de uno de los imputados, que reconocía que el busto de Adriano había sido extraído de un yacimiento localizado en el término municipal de Santaella, nos pusimos a trabajar para traer esta pieza al Museo Histórico Municipal, el cual cumple con la normativa andaluza de museos para ser el encargado de albergar una pieza tan excepcional”, resaltó José Álvarez.

“Ahora estamos pendientes del estudio y del análisis de los materiales encontrados durante la intervención”, añadió el alcalde, quien anunció que cuando sea posible retomar la normalidad tras la alerta sanitaria por el coronavirus, las conclusiones de estos trabajos serán expuestos en el Museo Histórico Municipal por los directores de la intervención, Jesús Rodríguez Mellado y José Antonio López García.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
  • 22.5.20
El periodista José Luis Salas, conductor del programa 'No son horas' y Premio "Antena de Oro", comparte con los lectores un par de recomendaciones de cine clásico y de todos los tiempos para hacer algo más llevadera la desescalada a causa de la alerta sanitaria por el coronavirus.



Experto en cine de autor, José Luis Salas es un reconocido maestro del periodismo musical y todo un especialista en el Séptimo Arte. No en vano, ha retransmitido para Onda Cero decenas de galas de los Premios Óscars de la Academia de Hollywood, además de colaborar en distintas publicaciones y en portales de Internet dedicados al cine, la música y la crónica social.



Podrás verlas en tu cine...

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

ESPERANDO AL REY

Director: Tom Tykwer. Con Tom Hanks, Tom Skerritt, Sarita Choudhury, Sidse Babett Knudsen, Tracey Fairaway, Jay Abdo, Jane Perry, Megan Maczko, Dhaffer L'Abidine, Lewis Rainer, David Menkin, Khalid Laith, Janis Ahern, Jon Donahue y Waleed Elgadi. Reinventarse es el mensaje de esta película, protagonizada por un brillante Tom Hanks quien, tras perderlo casi todo en su vida y huyendo de la recesión, viaja a Arabia Saudí, donde la economía se encuentra en pleno auge.

Su objetivo es evitar la ruina y mantener unida a su familia, que vive en Estados Unidos. La excusa es presentarle al rey un sistema de comunicaciones revolucionario, pero la historia, a medio camino entre la comedia y el drama, te enseña muchas cosas más.





® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

CORONA ZOMBIES

Esto es una advertencia, dado que podemos estar ante la peor película del mundo, tanto que en comparativa, cualquier cosa filmada por Ed Wood, el peor director de toda la historia del cine, sería una jodida obra maestra. Este atentado de calibre sideral se llama Corona Zombies y ha sido perpetrado por Charles Band, cuyo fusilamiento figurado al amanecer sería un acto de caridad para con su familia y con la propia humanidad.



Utilizando el metraje de varias pelis cutres de los años ochenta sobre zombies, ha insertado imágenes grabadas en la actualidad con mucho papel higiénico, varias apariciones de Donald Trump –lo que hace el mojón aún más gordo– y la dramática actuación de las chicas de un club de streptease de su barrio…

Todo el ñordo ha sido doblado con diálogos que nada tienen que ver con la mierda original. El resultado es la mayor defecación realizada en el sistema solar. Ya lo sabes, Corona Zombies, la primera y más horrenda película sobre la pandemia del coronavirus… Por favor, hay que mantenerla fuera del alcance de niños, abuelos, del perro y de todo ser vivo…

JOSÉ LUIS SALAS
  • 22.5.20
Controlar el miedo y actuar con responsabilidad son factores que facilitarán la adaptación a la nueva realidad en la sociedad mundial por la aparición de Covid-19. Así lo asegura Francisco Lara, jefe de servicio de Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud Córdoba.



El experto ha explicado que la incertidumbre ante el futuro incrementa la ansiedad, por lo que, desde el punto de vista de la salud emocional “tenemos que trabajar para mantener bajo control los pensamientos negativos y alarmantes derivados del miedo. De esta manera, conseguiremos calmar muchos pensamientos que aparecen a consecuencia de la agitación, la confusión y el temor”.

En este sentido, ha destacado que debe dedicarse mayor atención a los pacientes con patologías previas de carácter emocional, ya que la sintomatología ansiosa y depresiva se verá aumentada debido a la situación excepcional actual y también por la incertidumbre futura.

Francisco Lara ha señalado que todas las personas “poseemos una capacidad innata para adaptarnos a situaciones nuevas y superar las dificultades emocionales que nos puedan surgir a lo largo de nuestra vida y hay que aceptar que hay determinadas situaciones que no dependen de nosotros y que por tanto, no podemos hacer nada para modificar su evolución”.

Aprender de las experiencias vividas servirán para conocer “nuestras fortalezas y debilidades ante las situaciones de la vida cotidiana”, ha indicado el psicólogo y ha añadido que “la confianza en los demás es tan importante como la confianza que depositemos en nosotros mismos y nuestra capacidad para hacer frente a situaciones adversas”.



La realización de tareas que nos mantengan en un nivel de actividad óptimo es fundamental para mantener el cuidado físico y emocional. El experto ha resaltado que “estamos en una nueva realidad con cambios que modificarán nuestro estilo de vida, la normalidad se vuelve distinta y esta adaptación se producirá de manera más fácil en unas personas que en otras pues esta situación nos sugiere que aprendamos a situar en el lugar correcto la línea diferenciadora entre el miedo al contagio y nuestra vida social, o entre un hábito adecuado de higiene y una obsesión por la limpieza, por ejemplo”.

Por último, ha insistido en que “es preciso que actuemos con control, con responsabilidad, cuidándonos nosotros para también cuidar a los demás, pero debemos también cuidarnos emocionalmente. Sólo así conseguiremos una adecuada adaptación a la realidad con la que tenemos que aprender a convivir”.

Quirónsalud en Andalucía

El Grupo Hospitalario Quirónsalud cuenta en la actualidad en Andalucía con siete centros hospitalarios situados en las ciudades de Málaga, Marbella, Los Barrios (Cádiz), dos en Sevilla, Córdoba y Huelva, además de 18 centros médicos de especialidades y diagnóstico y un hospital de día quirúrgico, que lo posicionan como líder hospitalario privado de esta comunidad autónoma.

Quirónsalud es el grupo hospitalario líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Cuenta con más de 40.000 profesionales en más de 125 centros sanitarios, entre los que se encuentran 50 hospitales que ofrecen cerca de 7.000 camas hospitalarias.

Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializados y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Fundación Jiménez Díaz, Hospital Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitario Dexeus, Policlínica de Gipuzkoa...



El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (ocho de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación).

Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

21 de mayo de 2020

  • 21.5.20
El montillano Juan Antonio Prieto Velasco, profesor titular del Área de Traducción e Interpretación de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, se ha embarcado en la aventura de traducir al español la serie One World, One Fight!, que ha visto la luz en la red como Un planeta, un desafío.



La empresa singapurense Gen Z Group, que se ocupa de la creación de mangas japoneses con fines divulgativos, ha creado este cómic como parte de un proyecto sin ánimo de lucro cuyo principal fin es difundir el conocimiento sobre el coronavirus y concienciar a la población sobre la prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

“Que los cómics están de moda es algo para todos de sobra conocido, especialmente tras el salto a la gran y pequeña pantalla de los personajes de DC Comics o los del universo Marvel”, explica Juan Antonio Prieto, quien reconoce que “con lo que el público ya no está tan familiarizado es con el uso del cómic para divulgar el conocimiento científico y con que los nuevos superhéroes hayan colgado su capa para vestir una bata blanca o los equipos de protección individual”.

Un planeta, un desafío consta de cinco episodios y ha sido traducida a casi 20 idiomas (inglés, chino, japonés, árabe, italiano, francés, español, hindi, malayo, alemán, filipino, tailandés, portugués, vietnamita, tamil, turco y coreano) por traductores voluntarios  con el propósito de adaptar en forma de novela gráfica el Manual para la prevención y el tratamiento de la Covid-19, el documento de referencia en el abordaje de la enfermedad desde que se tuvo conocimiento de la pandemia en China.

El cómic narra la historia de la doctora Wendy Hao y su trabajo en primera línea en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de la ciudad china de Wuhan. “Las novelas gráficas son un medio idóneo para trasladar conceptos médicos especializados”, asegura el profesor Prieto Velasco, quien hace hincapié en que las novelas gráficas son la denominación que han recibido los cómics empleados con fines didácticos o divulgativos en el contexto del movimiento Graphic Medicine (medicina gráfica), que agrupa a guionistas, ilustradores, editores, traductores, biólogos, médicos y otros profesionales sanitarios, preocupados por hacer llegar de manera amena y asequible el conocimiento médico que se deriva de la investigación científica a aquellos que no son competentes para entenderlo por carecer de la formación necesaria.

"Los cómics o novelas gráficas ofrecen unas características idóneas y se erigen en un magnífico medio para trasladar a este tipo de receptores conceptos médicos especializados a través de técnicas de desterminologización, reformulación y recontextualización de la información, que se suman a su capacidad para conjugar información verbal e información visual y a su potencial narrativo, que permite humanizar la enfermedad y visibilizar a los pacientes, que vienen demandando un papel protagonista en los procesos asistenciales a través de la alfabetización en el campo de la salud", defiende el profesor montillano.

De este modo, Juan Antonio Prieto ha hecho de la traducción de cómics médicos una de sus líneas de investigación pues, a su juicio, "constituyen una importante herramienta de comunicación al servicio de los profesionales sanitarios".

Profesor de la UPO desde 2009 y director del Máster en Comunicación Internacional, Traducción e Interpretación, Juan Antonio Prieto Velasco es doctor por la Universidad de Granada y posee un Máster en Traducción médico-sanitaria por la Universitat Jaume I de Castellón.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 21.5.20
La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía acaba de confirmar cuatro nuevos casos positivos y un nuevo fallecimiento por coronavirus en la provincia de Córdoba en las últimas 24 horas. De este modo, y tras el cambio en el sistema de registro adoptado este martes por las autoridades sanitarias –que ya no ofrecen los resultados obtenidos por test rápidos–, el número total de afectados en toda la provincia asciende a 1.341 confirmados mediante pruebas PCR, que miden la reacción en cadena de la polimerasa.



Según el Ejecutivo autonómico, los nuevos casos declarados están pendientes de confirmación del Centro Nacional de Microbiología. Asimismo, se han activado los protocolos de prevención dictaminados por el Ministerio de Sanidad para determinar los posibles contactos directos que hayan tenido estos pacientes.

De todos los casos confirmados en la provincia de Córdoba, 558 han estado ingresados en algún centro hospitalario –75 de ellos en alguna Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)–. La provincia ha alcanzado, además, los 111 fallecidos por Covid-19 y cuenta ya con 1.460 personas que han superado la infección.

Actualmente, 24 pacientes confirmados con Covid-19 permanecen ingresados en los hospitales cordobeses, de los que 10 se encuentran en alguna Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La Comunidad Autónoma, por su parte, contabiliza oficialmente 1.375 fallecidos por coronavirus y 11.624 personas curadas.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 21.5.20
Cuando las gafas entran en contacto con un vapor a una temperatura elevada es posible que sus cristales se empañen, dificultando así la visibilidad de quien las porta. Esta situación es cada vez más común en tiempos de coronavirus, desde que el uso de mascarilla se ha convertido en una necesidad –en una obligación, en ocasiones– para relacionarse con otras personas.



La startup especializada en óptica online GreyGlasses, junto con su equipo de ópticos, ha identificado seis consejos para que el uso de la mascarilla junto a las gafas sea lo menos tedioso posible, ya que todas las gafas pueden empañarse, no solamente las graduadas.

1. Tratamientos anti-vaho. Este tipo de tratamiento es usual en los profesionales de natación para evitar que se empañen las gafas durante la competición. Consiste en convertir el vaho en pequeñas gotitas de agua evitando así la capa blanquecina que aparece en las gafas cuando se empañan. El inconveniente es que las gafas tienden a ensuciarse más rápido por lo que no es 100 por cien recomendable cambiar el cristal solo por ese motivo.

2. Limpieza con una pastilla de jabón. Es el truco más efectivo y famoso para evitar que las gafas se empañen. Con una pastilla de jabón neutra convencional se pinta con cuidado la parte interna de la lente. A continuación, con una gamuza se extiende el jabón por toda la superficie. En el caso de los buceadores, también pueden utilizar pasta de dientes en sus gafas y tratarlas de la misma manera que el jabón. Sin embargo, para las gafas del día a día no es recomendable ya que son más delicadas y la pasta de dientes es más abrasiva y puede dañar la superficie de la lente.

3. Adaptar la mascarilla a cada rostro. Aunque todas las mascarillas pueden hacer que salga el vapor de aire hacia las gafas, el modo de colocarla puede influir para que se empañen más o menos. Intentar ajustar la mascarilla lo máximo posible al rostro y una vez conseguido, colocar las gafas sobre esta para que también haga presión. Así dejaremos salir la menor cantidad de aire posible.

4. Calentar las lentes con el vaho de la boca. Puede ser efectivo en un primer momento, pero al rato volverán a su temperatura habitual y se empañarán por lo que no es totalmente efectivo. Se recomienda experimentar lo menos posible ya que es un producto sensible que puede romperse.

5. Esparadrapo. Pegar un trozo de esparadrapo para evitar que salga el aire de la mascarilla hacia arriba sí es efectivo. Sin embargo, hay que tener cuidado y utilizar un esparadrapo que sea válido ya que puede ocasionar alguna herida al retirarlo si no se hace con cuidado.

6. Más limpieza. Aumentar la higiene de las gafas ya que pueden ser un foco de infección al estar expuestas a agentes externos. Las micropartículas que producen la tos o el tocar las gafas constantemente con las manos hacen que puedan estar infectadas. Para lavarlas de forma correcta es necesario seguir estos cuatro pasos:

a) Lavar las manos antes de tocar las gafas.

b) Poner una gota de jabón suave de manos en cada lente (evitar jabones desengrasantes concentrados que puedan dañar las propiedades y tratamientos de las lentes).

c) Con la yema de los dedos limpiar la parte externa e interna de la lente, sin olvidar la montura. Terminar con las patillas y las plaquetas o almohadillas de la nariz.

d) Enjuagar bien con agua el jabón sin que quede ningún resto y secar las gafas con un paño de algodón que no suelte partículas ni pelusas.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL


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