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17 de septiembre de 2019

  • 17.9.19
Un total de 62 centros y unidades sanitarias de Andalucía y cinco más del ámbito de los servicios sociales (cuatro residencias y un servicio de día) han obtenido en 2019 el sello de calidad que otorga la Agencia de Calidad Sanitaria (ACSA), entidad de evaluación y certificación dependiente de la Consejería de Salud y Familias.



Entre las certificaciones otorgadas en este periodo, una de cada cinco es de nivel 'óptimo', el segundo de los tres previstos por el modelo de la ACSA. Estas cifras elevan el nivel de certificación medio de las entidades que cuentan con el sello de calidad, en total 700 centros y unidades, de las cuales 50 ya cuentan con el nivel 'óptimo' y dos con nivel 'excelente', el más exigente de los tres.

En concreto, en los primeros seis meses del año, han alcanzado la certificación 62 centros sanitarios, de los cuales 24 son unidades de atención hospitalaria, 14 unidades de atención primaria, 10 centros de atención infantil temprana, 5 centros de formación continuada, 3 hospitales, 2 laboratorios, 2 servicios de urgencias y emergencias, un centro de hemodiálisis y una unidad de diagnóstico por imagen.

Entre los hitos del primer semestre del 2019, destaca la certificación en nivel 'óptimo' del centro de atención infantil temprana San Juan de Dios de Sevilla, primer centro de estas características en conseguir este nivel de reconocimiento, seguido por el de la asociación Asprodisis de Ronda. En el ámbito de los servicios sociales, en estos meses han conseguido la certificación de calidad cuatro residencias y un servicio de día.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 17.9.19
El Ayuntamiento de Montilla intensificará a lo largo de los dos próximos años las labores de control y seguimiento de la población de palomas que existe en el municipio con el objetivo de reducir el número de ejemplares en la ciudad, especialmente en la zona centro y puntos de especial sensibilidad. Para ello, el nuevo contrato, adjudicado a la empresa Avecor Aplicaciones Medioambientales, intensificará las medidas de control existentes, a la vez que implementará nuevas acciones alternativas.



Entre las principales novedades del nuevo contrato de adjudicación –adjudicado por un importe de 20.000 euros más IVA para los próximos dos años, tras una rebaja de 4.000 euros– destaca la realización de un censo de la población real de palomas existentes en el municipio con el objetivo de determinar si las medidas que se venían desarrollando "se adaptaban a la necesidad real de Montilla".

En este sentido, la teniente de alcalde de Infraestructuras, Urbanismo y Medio Ambiente, Raquel Casado, explicó a Montilla Digital que el número de ejemplares contabilizados en Montilla se encuentra "en los límites de considerarse plaga o no", según se establezca un rango u otro, por lo que "la situación hace necesario mantener los trabajos de control".

Así, según el estudio realizado por Avecor, Montilla registra una población media de 387 palomas por kilómetros cuadrado, una cifra cerca al límite de 400 ejemplares de densidad establecido por algunos barómetros. "Hasta ahora se han tratado las palomas como una plaga en Montilla, pero no había ningún censo o dato cuantitativo que nos permitiera conocer si esta situación era real. Tras este estudio sabemos que la situación justifica que actuemos sobre esta población", subrayó Casado.

Para ello, y tras recabar las recomendaciones realizadas durante una jornada específica sobre plagas impulsadas desde la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el Ayuntamiento ha primado la utilización de métodos de control efectivos como el uso de jaulas, junto con la combinación de otras medidas alternativas "que primen el trato ético de los animales".

En concreto, entre las mejoras del nuevo pliego del servicio se plantea una mayor frecuencia de las labores de retirada de los huevos o pinchazo de los mismos; técnicas disuasorias como la introducción de otras especies depredadoras o la recuperación del cernícalo primilla, lo que ayudará a desplazar a las palomas; o la instalación de elementos que eviten su posamiento en las zonas más críticas.

Además, indicó Casado, se intensificarán los trabajos de control de la comida y agua para la población de palomas existente, así como un incremento de las labores de retirada de ejemplares. "El trato ético es una diferencia fundamental en esta adjudicación porque, además de esas nuevas medidas, la nueva empresa derivará los ejemplares capturados al centro CREA de Los Villares para la recuperación de otras especies amenazadas", puntualizó la delegada de Medio Ambiente.

Finalmente, y con el objetivo de eliminar las "zonas críticas" identificadas en la ciudad –localizadas fundamentalmente en la zona centro por la existencia de edificios en abandonados y espacios con disponibilidad de agua como el entorno del Paseo de las Mercedes–, el Consistorio prevé incrementar las campañas de capturas.

"Para acabar con estos puntos más críticos es fundamental la colaboración ciudadana en lo que se refiere a evitar alimentar a las palomas y, en los edificios que no estén habitados, tapar cualquier oquedad que puedan servir como refugio", apostilló Casado.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

16 de septiembre de 2019

  • 16.9.19
Mal inicio de campeonato para el cuadro vinícola que solo fue capaz de empatar a dos en su visita a Castro del Río. Los de Rafa Carrasco, a pesar de ponerse por delante en la contienda, cayeron en una preocupante desactivación que, a la postre, provocó la rehabilitación de un C.D. Castro del Río voluntarioso y que compitió con sus armas.



Así, el choque tendría a los treinta segundos la primera incidencia con el tanto de Chechu García para los auriverdes. Un pase de Juan Gordón permitió a García realizar un disparo que se coló por la escuadra castreña. El tempranero gol provocó un vendaval montillano.

Tras varios acercamientos, una falta botada por Maleno era prolongada por Soto y Pedro Caballero, en boca de gol, mandaba el balón al fondo de las mallas con la testa. Corría el minuto 5 de juego. Cero a dos para el Montilla y un panorama más que favorable para los intereses visitantes.

La sentencia la tuvo en sus botas Juan Gordón, en un mano a mano con el cancerbero que despejó la defensa ante la pasividad del atacante para definir. El dominio auriverde era evidente, y las jugadas a balón parado eran un quebradero de cabeza para el plantel local que salía airoso como podía.

Sin embargo, todo cambio en el ecuador del primer acto. Un balón en largo era recogido por Alfonso y éste, en carrera, batió a Luis Javier con un disparo cruzado. Acortaban distancia los de Paco Conde y el tanto daba alas al plantel local que dio velocidad al choque.

Durante varios minutos, el Castro del Río merodeó el área montillana y los vinícolas tuvieron que dar pausa al choque a través de la posesión del esférico. A los 37 minutos, un centro al área no conectaba de manera óptima con la testa de Juan Gordón y los de Rafa Carrasco desaprovechaban una inmejorable opción para poner de nuevo tierra de por medio.

Las idas y venidas en ambas áreas eran las protagonistas en la parte final y en la última oportunidad del primer tiempo, una falta sobre el área visitante dejaba un balón suelto que Paco, con rapidez, enganchó con un fuerte disparo para anotar el empate a dos y dar la igualada para los suyos. Con ese agrio sabor para los de Carrasco, se llegaba al descanso.



Tras el paso por vestuarios, el Montilla buscó hilvanar juego en ataque pero sin entrañar demasiado peligro. Cambios en ambos lados, interrupciones constantes y la falta de ideas y juego por parte vinícola produjo largos periodos sin apenas actividad en ataque. Esto, unido a la capacidad de los castreños para mantener el resultado hizo imposible los estériles intentos visitantes por alcanzar el triunfo.

Una segunda parte insulsa y con más nervios que calidad futbolística dejó los primeros puntos sin alcanzar para un Montilla que acaba la primera jornada en sexta posición con un punto. La próxima cita será ya en casa, el domingo 22 de septiembre, ante La Rambla C.F., en el Estadio Municipal.

C.D. Castro del Río 2--2 Montilla C.F.

C.D. Castro del Río: Garrido, Carrana, Paco, Pepe Cubero, Rafa, Majano, Antonio Cubero, Sergio Romero, De Haro, Pepe Millán y Alfonso. También jugaron, Cantero, Caña, Márquez, Adrián y Pincha.

Montilla C.F.: Luis Javier, Erik, Rafa Castilla, Javi Guerrero, Pedro, Castilla, Soto, Carraña, Maleno, Juan Gordón y Chechu García. También Jugaron, Manolo Luque, Pedraza, Sillero y Chechu Córdoba.

Goles: 0-1 Chechu García (m. 1); 0-2 Pedro Caballero (m. 5); 1-2 Alfonso (m. 22); 2-2 Paco (m. 45).

Árbitro: González Espinosa, del colegio cordobés. Amonestó al jugador local Majano, Alfonso, Sergio Romero, Adrián y al técnico Paco Conde. Por el lado visitante, los amonestados serían Chechu García, Pedro Caballero y el técnico Rafael Carrasco. Expulsó al jugador local, Carrana, a los 93 minutos de juego.

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de liga de la Primera Andaluza cordobesa, disputado en el Estadio Municipal de Fútbol de Castro del Río, ante unos 200 espectadores.

J.L. GÁLVEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: J.L. GÁLVEZ / MONTILLA C.F.

  • 16.9.19
El Teatro Garnelo de Montilla acogió el pasado sábado el estreno de la última obra del dramaturgo, actor y director montillano Juan Carlos Rubio. Una cita que, una vez más, volvió a demostrar el respaldo que los aficionados al teatro, tanto a nivel local como provincial, demuestran ante los diferentes proyectos teatrales puestos en marcha por Juan Carlos Rubio.



De la mano de la compañía granadina Histrión, junto a la que Juan Carlos Rubio ha producido otros proyectos teatrales como Lorca, la correspondencia personal –premiado en la Feria de teatro en el sur de Palma del Río como mejor espectáculo, y en los Premios Lorca 2018 como mejor adaptación–, La Isla invitó al numeroso público asistente a reflexionar sobre el dolor y la muerte desde un una situación tan traumática como el accidente de un hijo.

Las actrices Gema Matarranz y Marta Megías, fueron las encargadas de dar vida a Ada y Laura en La Isla, quienes, desde la sala de espera de un hospital, se enfrentan a la incertidumbre del futuro de su hijo, cuyo cuerpo ha quedado destrozado tras un accidente.

De esta forma, La Isla habló del dolor de vivir y del dolor de estar muerto en vida. "Esta obra pretende abordar qué pasa con ese dolor que se instala en nuestras vidas, sobre eso he querido reflexionar", afirmó Rubio durante el coloquio que mantuvo tras la representación con los asistentes al Teatro Garnelo.

En realidad, el autor aborda un tema del que no se habla, el de desear la muerte de alguien a quien se quiere. "Creo que es un tema necesario y tabú, y el teatro es un lugar maravilloso para hacerlo", añadió sobre un montaje "tan estremecedor como lleno de poesía y verdad, y no exento de cierta ironía".

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 16.9.19
En tiempos de relatores fallidos, ensayar la primera columna, y comprometerse a pensar desde el sur y desde abajo para un espacio como Andalucía Digital, hoy que priman los quintacolumnistas de toda laya, es cuando menos una temeridad. Pero uno siempre ha estado abonado a tentar la suerte, por esquiva que resulte. Hecha la invitación de mi colega Juan Pablo Bellido, aquí estamos, encontrando nuestra voz.



Dudamos como expresara Ibáñez con la imagen del ciempiés qué pata mover antes, con qué estilo escribir, para qué lectores, con qué agenda de temas y problemas interpelar al lector, nómada itinerante de los dispositivos móviles. Si emular a maestros de la columna como Vázquez Montalbán o retomar el clasicismo de Corpus Barga, o, más bien, quizás, por qué no, pegarnos más a la viva actualidad como el bueno de Francisco Umbral.

La política del estilo, como es sabido, es la política por otros medios. Cambia la forma, ha de cambiar la escritura, no tanto el mensaje. Y pensar en nuestro tiempo cómo pensarnos es, en buena medida, un problema de formas. Pero no tema el lector que nos vayamos por una deriva o disquisición más propia del periodismo y la literatura, que poco conviene a la política, y no hablamos precisamente de la realpolitik, sino de distinguir relato y realidad, el viejo dilema maquiavélico entre ser y apariencia.

Hoy que nuestros responsables públicos basculan, a golpe de encuesta, en la espiral del disimulo discutir de la palabra del verano, y probablemente el año –el relato– es algo más que cuestionar la comunicación política. Se trata, realmente, de comprender un síntoma de nuestro tiempo.

Etimológicamente, relatar significa volver a, llevar unos hechos al conocimiento de alguien, narrar vívidamente un suceso histórico y/o social. Lo curioso del término es que procede del verbo latino refero (volver a llevar). Sobran aquí las palabras, a propósito del inicio de la legislatura y la negociación de un gobierno de progreso. Pues el prefijo fero en la palabra que da origen en latín a relato indica transferir y trasladar o diferir y dilatar.

Y en ello estamos, en procesos psicoanalíticos, narcisistas, de transferencia y de diferimiento, pese a que la raíz latina indica también, en lo correspondiente al verbo fero, las acciones de legislar o producer leyes. Doble paradoja del estado de la nación. Previsible por otra parte, más allá de los actores en escena.

Dice Jacques Rancière que la ficción es la condición para que lo real pueda ser pensado, el problema es cuando lo real deja inane la ficción. Experiencias como el desastre de Macri en Argentina ilustran hasta qué punto la apelación al relato del cambio amenazan con la ruina y producen un hartazgo de incalculables efectos electorales.

De Salvini a Lenín Moreno, de Trump a Bolsonaro, de Sánchez a Iván Duque, vemos cómo las mentiras tienen poco recorrido y alcance, pese a su efectividad en la política del regate corto. En tiempos de grandes turbulencias e incertidumbres, sobran pues los asesores de marketing y estrategias de la imagen electrónica que nos chorrean, como dirían en el país austral, con un discurso de la vacuidad, en el que domina, parafraseando a Marx, pasiones sin verdad; verdades sin pasión; relatos de una historia sin acontecimientos; un proceso cuya única fuerza propulsora parece ser el calendario, y la caducidad, fatigosa, como vemos en España con la ingobernabilidad y las reiteradas convocatorias electorales, por la sempiterna repetición de tensiones y relajamientos; antagonismos que sólo parecen exaltarse periódicamente a efectos de inventario y justificación proselitista y partidaria, lo que termina por embotar y decaer el compromiso cívico, tejiendo como están desde Moncloa y las altas instancias del IBEX 35 las más mezquinas intrigas y comedias de mala calidad sobre el sentido de la Constitución y la Democracia.

El imperio de la retórica sin oficio ni beneficio, salvo el siguiente episodio de más de lo mismo, un melodrama, en definitiva, o telefilm de serie B con destino a rellenar minutos en la parrilla de programación a mayor Gloria de la cotización en bolsa va a tener un mal final, vaticinamos.

Pues el mundo de los cuentos y de las cuentas, los universos paralelos, comunicados y complementarios del entre-tenimiento, solo se sostiene si la gente tiene. La pausa del entre presupone más cosas. Si lo que se dice va por un lado mientras lo que ocurre va por otro y la realidad termina por desbordarse en los contornos del relato con toda la crudeza de lo vivido por la gente, que no es precisamente un melodrama, la representación deja de tener valor.

Llegado a este punto, lo que denominan la batalla por el relato no deja de ser otra cosa, en fin, que el cutre sainete del reino del filibusterismo. La asunción de una política de bellas palabras, consistente como costumbre en no hacer lo que se dice ni decir lo que se hace, deja de ser funcional.

Y los sofistas perniciosos de la política de lo peor se convierten en todo un peligro: no tanto por lo que dicen si no porque escamotean el contenido en el fragor de la frase y la espuma de la gestualidad malinterpretada de una suerte de culebrón que entretiene mientras nos tienen atentos a la pantalla.

Muchos profesionales de la opinión gratuita han acusado a Pedro Sánchez de ser el Ken de la política, un sinsustancia, un político fatuo de ínfulas incontenibles Pero el problema, como decimos, no es el actor, o los actores, ni el juego narcisista propio de toda representación.

El problema es la política del escamoteo, la prevalencia de un sistema de comunicación política creado para errar, una administración comunicativa hiperinflacionista, absorta en una suerte de autismo, empeñada en que olvidemos la historia y la vida de perversos efectos, como probablemente veamos.

Como suele ser habitual en este tipo de situaciones, esperamos equivocarnos, queda la traca final de la desafección: los jefes se regodearán, empezando por Sánchez, en la satisfacción agridulce de poder acusar a su pueblo de deserción y falta de apoyo, de ser responsables de la restauración neofranquista, y el pueblo replicará que fueron engañados en su manifestación en las urnas.

En definitiva, si bien no hay campo de acción sin discurso, la práctica política como storytelling, ni genera escucha ni tiene eficacia a largo plazo. Antes bien, contribuye al pensamiento cínico, y todos sabemos que tras la razón cínica anida el fascismo: en Estados Unidos, con las fake news, y en España con VOX. Todo consiste en lo mismo: la negación de la realidad para anular la voz de los de abajo, simple y llanamente.

En estas estamos, y en esta disputa el sentido común que es el común del derecho de gentes pasa por pensar las palabras y la comunicación de acuerdo al principio del clinamen. Lo demás es pura tontería. La cuestión es, hasta cuándo soportará la población esta secuela o mala película de una democracia de baja intensidad. ¿Renunciaremos a dejar en manos de asesores de imagen el presente y futuro de nuestra vida en común ? Espero que no, aunque dejen de leernos.

FRANCISCO SIERRA CABALLERO
  • 16.9.19
Aguas de Montilla, la empresa mixta que gestiona el ciclo integral del agua en la localidad, se encuentra inmersa en las labores de mantenimiento y limpieza de la red de alcantarillado de la localidad. En los últimos meses se ha intensificado dichos trabajos en previsión de la cercanía del periodo otoñal de lluvias con el objetivo de estas instalaciones se encuentren en óptimas condiciones.



Gracias a esta campaña, que se realiza periódicamente, se consigue que las alcantarillas se encuentren al máximo de su capacidad hidráulica para transportar las aguas caídas y evitar posibles daños. Como es habitual, se presta especial atención a la limpieza de las zonas de la ciudad que más sufren los efectos de la lluvia, como las avenidas de la Constitución y Marqués de la Vega de Armijo.

Dentro la planificación anual, durante los meses de septiembre e inicios de octubre Aguas de Montilla lleva a cabo las labores de limpieza intensiva de los imbornales y redes de alcantarillado de la ciudad. Estas actuaciones complementan a las realizadas durante todo el año, efectuándose más de 300 revisiones en las siete estaciones de bombeo de las que dispone la población. También se limpian con asiduidad las rejas de desbaste de las estaciones de bombeo, así como las cámaras, arquetas y alivios, que están contralados vía web.

En la actualidad la empresa mixta gestiona más de 96,5 kilómetros de red de alcantarillado y colectores, 2.257 imbornales, 2.515 pozos de registro y 7 estaciones de bombeo. En este sentido, Aguas de Montilla recuerda que el uso inadecuado de rejas e imbornales o de los sistemas de alcantarillado de las viviendas puede provocar averías y situaciones de peligro en el sistema general de alcantarillado de la ciudad.

Entre estos usos inapropiados están la eliminación a través del inodoro de las toallitas húmedas de baño, que acaban formando atascos en las redes de alcantarillado o bien en las estaciones de bombeo, poniendo en serio peligro el funcionamiento del sistema general de evacuación de aguas.

Con todo, Aguas de Montilla destaca que en los últimos años se ha logrado un descenso de la limpieza correctiva de imbornales gracias al efecto de las campañas de concienciación que la compañía lleva a cabo a lo largo del año y a la gestión más eficiente de estas infraestructuras.

"Los habitantes de Montilla son cada vez más conscientes de la importancia de no tirar escombros, basuras y líquidos inflamables a la red de alcantarillado", apuntan desde Aguas de Montilla, que recuerdan que, por la acción del viento y del agua de lluvia, los papeles, envoltorios, colillas, botellas y demás basura que se tira al suelo acaba en los caños o imbornales, atorándolos y evitando que puedan drenar el agua, lo que termina anegando las calles.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 16.9.19
Un concierto del grupo montillano Rockabanda sirvió al mediodía de ayer para clausurar "con éxito" la tercera edición de Paxera, una feria multisectorial que el Ayuntamiento de Montemayor, en colaboración con la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía, ha dedicado al vino dulce Pedro Ximénez, "santo y seña" de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.





La muestra, que como destacó el alcalde de Montemayor, Antonio García, "nació en 2017 con el objetivo de dar a conocer el proceso de elaboración del vino dulce Pedro Ximénez y de poner en valor la pasera más grande de Europa", vivió ayer su jornada más festiva con un programa de actos que arrancó a las 11.00 de la mañana con un desayuno molinero y con el programa El vino en la historia de Montemayor, una visita teatralizada dirigida por Paqui Jiménez Cobos, directora del Museo Arqueológico de Ulia.

Junto a varias catas y talleres dirigidos a los más pequeños, la organización promovió al mediodía de ayer la Paxera Experience 2019, una ruta en bicicleta por las viñas y por la pasera que cada año instala Bodegas San Acacio cerca del casco urbano y que este año ha alcanzado cifras de récord.

Con todo, entre las actividades más relevantes de esta tercera edición de Paxera destacó la cata dirigida por Isabel Calvache, técnica especialista y formadora de vinos y vinagres de Montilla-Moriles, bajo el título de Alquimistas de la pasa. Otra de las novedades de esta tercera edición de la Feria del Vino Dulce fue la puesta en marcha de su página web, un espacio virtual que permite conocer el proceso artesanal que da lugar al PX más allá de la duración de la feria.

Un trabajo ancestral en torno al vino

La elaboración del vino dulce Pedro Ximénez es un trabajo ancestral que comienza con la exposición de los racimos de uva al sol durante algo más de una semana, con el objetivo de procurar la deshidratación de los frutos y la concentración de sus azúcares.





Por lo general, las uvas que se destinan a la elaboración de vinos dulces proceden de viñedos tradicionales, de cepas de porte bajo que, al contar con una producción menor, garantizan una mayor graduación Baumé. Pero el proceso de pasificación de las uvas requiere, esencialmente, calor y falta de humedad.

No en vano, un exceso de agua complica el proceso de crianza del vino, haciendo la fermentación más compleja. A su vez, como han constatado varios estudios académicos, el trabajo en las paseras es uno de los más duros de los que se llevan a cabo en el ámbito agrícola.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 16.9.19
Apenas tres meses después de imponerse en el XIX Concurso de Pintura Rápida "Ciudad de Pozoblanco", el pintor lucentino Jaime Jurado Cordón logró ayer el Premio "Excelentísimo Ayuntamiento de Montilla" en la tercera edición del Concurso de Pintura al Aire Libre "Memorial José Santiago Garnelo y Alda", que reunió a sesenta artistas de todas las edades en torno a algunos de los monumentos y enclaves más emblemáticos de Montilla. Junto a él, el pintor granadino Miguel Ángel Rivas Mejías, natural de Albolote, logró el otro premio dotado con 2.500 euros y que fue donado por la cooperativa agrícola La Unión.







El certamen, que celebró su entrega de premios a última hora de la tarde de ayer en el Salón Municipal San Juan de Dios, anexo al Ayuntamiento de Montilla, supuso el broche de oro para la Semana de Montilla con la Pintura, una iniciativa que nació en 2017 con el objetivo de situar la localidad de la Campiña Sur en el centro de las artes plásticas a nivel nacional.

Junto con Jaime Jurado Cordón y Miguel Ángel Rivas Mejías, que atesoran un sinfín de premios en certámenes de pintura rápida celebrados por toda la geografía nacional, el podio del "Memorial José Santiago Garnelo y Alda" lo completó en la categoría Infantil el montillano Gabriel Urbano Cabello, que hasta el pasado mes de junio cursó sus estudios en el CEIP San Francisco Solano, y en categoría Juvenil el joven montillano Manuel Baena Urbano. A su vez, el mejor artista local fue Miguel Ángel Sánchez Jiménez, que recibió un cheque por valor de 500 euros de manos de la concejala de Cultura y Festejos, Soledad Raya.

El castillo de Montilla, la Plaza de la Rosa, el convento de Santa Clara, el Llano Palacio, El Parador o las vistas de Montilla desde distintos puntos de su entorno rural volvieron a ser las estampas más repetidas entre las obras participantes que, en esta edición, optaban a cerca de 10.000 euros en premios gracias a la colaboración público-privada.







En concreto, el Premio Nacional de Pintura Rápida al Aire Libre repartió sendos premios de 2.500 euros a las dos mejores obras en la categoría de Adultos –que fueron para Jaime Jurado y Miguel Ángel Rivas–; otros tres premios de 1.000 euros –que fueron para Antonio Ángel Barahona (Premio Rioma), Cristóbal León (Bodegas Alvear) y Pablo García (Premio Amigos del Museo Garnelo); y tres de 500 euros para Adrián Francisco Marmolejo (Premio Casino Montillano), Ana Sánchez Lucas (Premio Santa Amalia Alta Decoración) y Miguel Ángel Sánchez Jiménez (Premio Ayuntamiento de Montilla al Mejor Artista Local).

En la categoría Infantil resultó premiada, además de Gabriel Urbano Cabello, la niña Aurora Aguilar López, mientras que en la sección Juvenil fueron reconocidos, junto a Manuel Baena Urbano, los jóvenes Víctor Calleja Rider y Elena Sánchez Luque.

"El objetivo de este certamen es atraer hasta Montilla a artistas y creadores de todo el panorama nacional, así como a personas interesadas en el mundo de la pintura y del arte en general", destacó el alcalde de la localidad, Rafael Llamas, quien achacó la menor participación registrada en esta edición con respecto a la del pasado año a la "inestabilidad meteorológica que se ha registrado en Andalucía durante todo el fin de semana" y que, según los organizadores, "ha frenado la participación de muchos artistas que se habían inscrito previamente" en el certamen.







Junto al Concurso de Pintura al Aire Libre, el Ayuntamiento de Montilla ha impulsado en los últimos días numerosos talleres y actividades abiertas a todos los públicos que abordaron desde la decoración de libros en desuso, a la introducción a la pintura en acuarela o la técnica light painting, entre otras muchas propuestas.

"Este año hemos contado con una edición cargada de clases magistrales, talleres y rutas que han permitido poner en valor los distintos murales con los que cuenta Montilla, con el objetivo de que la ciudad se convierta en núcleo central de la pintura en la provincia", destacó el teniente de alcalde de Desarrollo Local, Manuel Carmona, quien agradeció la implicación de numerosos artistas y empresas locales para el desarrollo de las diferentes iniciativas.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: IRENE TÉLLEZ / JOSÉ ANTONIO AGUILAR

15 de septiembre de 2019

  • 15.9.19
¿Conocemos bien los españoles la historia de nuestro país? ¿Somos capaces de enlazar correctamente unos nombres con otros? ¿Sabemos ubicar temporal y espacialmente los hechos más significativos que han acontecido a lo largo de los siglos en la denominada popularmente piel de toro?



Me temo que si exceptuamos a los especialistas, la mayoría tiene en su mente una especie de puzle en el que algunas piezas no encajan o lo hacen mal; y, en el mejor de los casos, esas piezas llegan hasta la Guerra de la Independencia, de modo que a partir de ahí empieza la confusión de nombres y de fechas.

Digo esto porque me parece que, por ejemplo, la figura del general José María Torrijos es poco conocida, a pesar de haber sido uno de los grandes defensores del liberalismo en nuestro país en el siglo XIX, y que esa lucha por lograr una nación en la que la libertad de pensamiento y de expresión fueran derechos reconocidos para toda la población acabó con su vida y la de los compañeros que le secundaban.

Es por ello por lo que creo oportuno hablar de su figura puesto que, si no me equivoco, el mayor lienzo que hay en el Museo del Prado es el que lleva por título El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga, que por encargo del propio museo lo pintó Antonio Gisbert, el mismo que realizara Los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo.

Y es que, tal como apunté en el artículo anterior, ambos cuadros se encuentran, frente a frente, en una sala del Museo del Prado para conmemorar el Bicentenario (1819-2019) de esta grandiosa pinacoteca de la que tenemos que sentirnos orgullosos todos los españoles.

Por otro lado, ambos cuadros, aparte de reflejar la simpatía de Antonio Gisbert (1834-1901) por los ideales del liberalismo, en el fondo configuran el reflejo de dos oportunidades perdidas para la modernización de España que fracasaron a favor del continuismo al afianzarse el letargo y el retraso secular de nuestro país.

Sobre el cuadro que ahora comento, conviene apuntar que tiene 6 metros de largo por 3,90 de alto, de modo que ocupa todo un lienzo de pared del Museo del Prado en una de las salas dedicadas a los cuadros de tipo histórico. Pero no es destacable solamente por sus grandes dimensiones, sino porque se trata de una magnífica obra no solo del siglo XIX sino de todos los tiempos del arte hispano.

Este es el motivo por el que Miguel Falomir, actual director del Museo del Prado, la compara con La rendición de Breda de Velázquez, Los fusilamientos de Goya o el Guernica de Picasso, referentes pictóricos en nuestro país, o el de La libertad guiando al pueblo de Eugène Delacroix de nuestra vecina Francia. Todo un auténtico reconocimiento a una obra que debería ser más conocida en las tierras hispanas.

Cuando se terminó de pintar este cuadro, habían pasado 28 años desde que Antonio Gisbert plasmara el ajusticiamiento de los comuneros de Castilla. En esta ocasión, se aprecia la madurez lograda por el artista en el campo del retrato de personajes, superándose pictóricamente, puesto que la grandeza de Torrijos y sus compañeros la muestra sin la escenificación teatral del anterior cuadro.

En este lienzo, el artista alcoyano recrea la escena en la que Torrijos y sus 48 compañeros están siendo fusilados en las playas de Málaga el 11 de diciembre de 1831, es decir, tres años antes de que naciera el pintor, por lo que la traición sufrida quien había sido el capitán general de Valencia, al ser delatado, era una historia próxima a la vida de quien, años después, la inmortalizaría en uno de los cuadros más relevantes de los que se exhiben en el Museo del Prado.



Y es que la maestría de Antonio Gisbert había alcanzado su plenitud pictórica cuando, en 1888, concluyó este enorme cuadro. Basta contemplar el rostro de José María Torrijos para comprender que no es meramente un retrato el que Gisbert realiza, sino un verdadero tratado de psicología, en el que intenta expresar con sus pinceles las emociones más profundas que le embargan al cabecilla de la rebelión en esos críticos momentos.

¿En qué piensa el general, cuyo protagonismo y destino comparte con sus compañeros? Ese rostro serio y sereno, cuyos ojos no miran hacia ningún lugar sino hacia el interior de sí mismo, se diferencia de los que tiene a su lado, pues basta un pequeño cambio en la mirada para que el significado del gesto se modifique. Es lo que sucede con el que muestra por parte del que aparece a su derecha, que sugiere un matiz algo interrogatorio sobre lo que acontece; o el del siguiente, que mira hacia el cielo, como apelando a la justicia divina, para el creyente una justicia superior a la de los hombres que parecen guiarse por el sentimiento de venganza.



Otro gesto que dentro del grupo se expresa es el de un gran afecto entre dos de los condenados. Y es que en los momentos previos a la muerte se suelen perder ciertas composturas establecidas socialmente, pudiéndose dar salida a los sentimientos más profundos. No es de extrañar, pues, que dentro de esta gran descripción de la psicología de personajes ante el término de la vida, también aparezca el de despedida entre hermanos o leales amigos.

No sabemos la relación que une a esos dos compañeros de Torrijos que se encuentran detrás del fraile franciscano que va tapando, uno a uno, el rostro de quienes van a ser ejecutados. Da igual. El fuerte abrazo entre ambos y el beso en la mejilla que uno da al otro se muestran como un signo de unión entre dos camaradas que han compartido la lucha por unos ideales y sienten que han llegado al final del camino. El camino de quienes lucharon por una sociedad más libre, más justa, pero que bajo el absolutismo de un rey, bastante necio y cretino como fue Fernando VII, se truncó, como no podía ser de otro modo.



En líneas generales, hay cierta evocación en el lienzo de Antonio Gisbert hacia el cuadro de Los fusilamientos de Goya cuando este muestra a los primeros fusilados yacientes en el suelo. Así, en el caso del pintor de Fuendetodos, vemos que tres de los ejecutados, el 3 de mayo de 1808, aparecen ya muertos en un suelo terroso, de modo que el más destacado aparece con el cuerpo volcado hacia abajo, los brazos extendidos en cruz y en medio del gran charco de sangre que ha derramado. En cierto modo, Goya evoca la idea de martirio en esos vecinos de Madrid ejecutados y que se alzaron contra la invasión francesa.

En el caso de Gisbert, la expresión general de su obra es más laica, más humanista, tal como correspondían a los ideales del liberalismo. Aquí, la sangre de los ejecutados apenas aparece, puesto que el pintor no quiere connotar en El fusilamiento de Torrijos la idea de martirio, tal como se desprende de la que mostró años atrás Francisco de Goya. Cuestión algo curiosa, puesto que Goya, otro gran defensor de los ideales del liberalismo, acabó exiliándose a Francia al no soportar el absolutismo de un rey que menospreció abiertamente la gesta heroica del pueblo.

Cuando indico que hay un cambio hacia una visión más humanista en el lienzo de El fusilamiento de Torrijos, quisiera apuntar que no es una mera interpretación subjetiva que realizo acerca de la obra de Antonio Gisbert. Si observamos en su anterior cuadro Los comuneros de Castilla, comprobamos que allí adquiere gran significado la concepción religiosa de la muerte, dado que los tres dominicos que acompañan a Padilla, Bravo y Maldonado tienen un importante protagonismo dentro de la escena, reforzado por las cruces que portan los frailes, así como por la incorporación de la iglesia de Villalar que sirve de fondo de toda la escena.

Sin embargo, en este segundo lienzo, los franciscanos que acompañan a los condenados tienen un papel secundario, al tiempo que las evocaciones religiosas son mucho más contenidas.

Para cerrar este escrito, y con el fin de no alargarme en exceso, quisiera indicar que soy consciente de que me he centrado más en el significado del lienzo que en la biografía de José María Torrijos, el mismo que llegó al cargo de capitán general de Valencia y ministro de la Guerra en el denominado Trienio Liberal, período breve de la historia de España que se extiende de 1820 a 1823. Pero entiendo que cualquier lector o lectora interesado en el tema puede ampliar la información de su figura por los medios digitales que ahora disponemos.

AURELIANO SÁINZ
  • 15.9.19
Como tantos otros jóvenes españoles, tras finalizar sus estudios de Física en la Universidad de Córdoba y la Universidad Complutense de Madrid, la montilana Lucía Fonseca de la Bella decidió hacer la maleta y emprender rumbo a distintas universidades europeas con el objetivo de poder desarrollar su labor como investigadora en Cosmología Teórica. Sus primeros estudios en Marsella (Francia) le permitieron ser seleccionada como estudiante de doctorado en la Universidad de Sussex (Reino Unido), donde recientemente ha finalizado su tesis doctoral, con la que ha obtenido el premio a la excelencia.



"No me esperaba este premio para nada y estoy muy sorprendida", reconoció a Montilla Digital esta filósofa de la Física, como así describe la Cosmología, ante este reconocimiento que ella atribuye a partes iguales a su esfuerzo, así como al apoyo de su familia, amigos y compañeros en Sussex, o a las primeras docentes que le motivaron a "perseguir sus sueños" –Estrella Aragonés y Mari Sierra Marín, del IES Inca Garcilaso–.

Unos sueños que, de momento, le han llevado a trabajar como investigadora asociada de la Universidad de Manchester en el proyecto DES Dar Energy Survey, un estudio cuyo principal objetivo es obtener e interpretar datos de galaxias para conocer la verdadera naturaleza de los componentes del universo. Un proyecto que, según reconoce esta montillana de 28 años, "generará una gran revolución en las próximas décadas" al descubrir la verdadera naturaleza de los componentes exóticos del universo.

Con todo, para Fonseca uno de los grandes misterios que le gustaría "descubrir" para la humanidad es la naturaleza del tiempo, un concepto sobre la que, a pesar de la existencia de muchas teorías, no se ha conseguido explicar en su totalidad. "Mi intuición me dice que el tiempo no se ha entendido todavía y que ésta sea probablemente la clave para desarrollar una teoría del todo, una teoría cuántica de la gravedad", señaló.

Una investigación que, en cualquier caso, no cree que pueda desarrollar en ninguna universidad española pues, según apuntó, para ello es necesario una apuesta "real" del Gobierno por el conocimiento y la cultura. "Es una pena inmensa porque la formación de los españoles tiene un altísimo prestigio en el Reino Unido y el sistema educativo español es mucho mejor de lo que nos hacen creer. Pero los contratos y la financiación de proyectos de I+D+i son irrisorios, los científicos en España trabajan prácticamente gratis", lamentó Fonseca.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN


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