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12 de agosto de 2019

  • 12.8.19
La Feria de Turismo, Ocio Activo y Medio Ambiente (Intercaza 2019), promovida por la Diputación de Córdoba y el Instituto Provincial de Desarrollo Económico, celebrará su vigésimo tercera edición del 26 al 29 de septiembre próximos, contando además como prólogo con una serie de actividades que tendrán lugar en varios municipios de la provincia.



La presidenta de Iprodeco, Dolores Amo, ha señalado que “siempre hemos tenido clara la apuesta que la Diputación de Córdoba debía hacer por esta feria y la importancia de aportar en cada edición nuevas actividades e interesantes contenidos dirigidos a distintos tipos de público”.

Para ello, ha continuado, “es fundamental contar con la participación de entidades públicas y privadas de los sectores de la caza, el medio ambiente, el turismo, el ocio activo, productos alimentarios derivados de la caza, sector canino, cosmética natural, cetrería...”.

En este sentido, la también delegada de Asistencia Económica a los Municipios y Mancomunidades ha animado a las empresas interesadas a solicitar alguno de los stands o espacios exteriores que la organización ha puesto a su disposición mediante la presentación de la correspondiente solicitud, que podrá formalizarse hasta el 16 de septiembre en esta web.

En 2018 Intercaza contó con 45 expositores de los sectores más importantes que intervienen en el proceso cinegético, de empresas de turismo rural y de ocio activo. En total, ocuparon unos 70 stands. El programa de actividades contó con más de 150 actividades distribuidas en los cuatro días de duración de la feria. De igual modo, Intercaza acogió el VI Work Shop Internacional y Post-tour de Turismo Cinegético, promovido por Turismo Andaluz y el Patronato Provincial de Turismo de la Diputación.

La actividad cinegética en Córdoba

Atendiendo a los diferentes subsectores relacionados con las fases de desarrollo de la actividad, el volumen de negocio generado es superior a los 3.500 millones de euros, según un informe de la Real Federación Española de Caza.

La superficie y la cantidad de terrenos cinegéticos supone en torno al 80 por ciento de la superficie nacional, lo que refleja la importancia que tiene la caza en España. Dentro de los terrenos cinegéticos de régimen especial dedicados a la caza, destaca Andalucía en superficie y número de cotos, con 7 millones de hectáreas, el 20 por ciento del total nacional, y con el mayor número de cotos de caza (26%).

Así, la Consejería de Agricultura tiene registrados 7.516 cotos de caza en Andalucía, encabezando la provincia de Córdoba la lista con 1.469, de los que 267 son de caza mayor y 1.202 de menor. La importancia económica del sector en la provincia, se refleja en la renta anual generada, estimada en 18,18 millones de euros, y en los jornales generados al año, 12.396.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 12.8.19
Segundo compromiso estival para la entidad vinícola en este período de preparación con vistas a la nueva temporada. Los de Rafa Carrasco, tras caer en Porcuna, llegaron a tierras sevillanas como participantes en el XILV Trofeo “Villa de Herrera”. El cuadro herrereño, el Juvenil B del Real Betis Balompié, el C.D. Ventippo Casariche y los montillanos eran los contendientes del torneo.



La primera semifinal del trofeo se jugó entre el plantel local y el cuadro bético, con victoria de los anfitriones en la tanda de penaltis tras el empate a uno durante los noventa minutos reglamentarios. En la segunda cita, Montilla y Casariche se disputaron el pase a la final. Así, el choque comenzó con minutos de posesión para los auriverdes pero sin peligro en ninguna de las áreas. El ritmo del encuentro era lento y la lucha en la medular ganaba la partida al juego combinativo. Solo los centros al área desde las bandas inquietaban a la defensas.

Pasado el ecuador de la primera mitad, llegó la primera ocasión del encuentro. Un córner rematado en el área chica por Javi Guerrero obligó al cancerbero casaricheño a una gran estirada cuando todo hacía prever el primer tanto. Diez minutos después, Roldán dio la primera opción para los suyos con un disparo que se marchó por encima del larguero de la meta vinícola.

Solo dos ocasiones y la baja intensidad del encuentro apenas dejaron entrever jugadas a destacar. Por todo ello, el balón parado tuvo que ser el protagonista del primer y único tanto del choque. Un saque de esquina fue controlado por Juan Gordón dentro del área y éste, con sapiencia, habilitó por bajo a Javi Guerrero para que el mediocentro anotase con un fuerte disparo por alto el cero a uno a los treinta y seis minutos de juego. De ahí al descanso, numerosas interrupciones, cambios en ambos equipos y un remate de cabeza por el bando casaricheño que atajo José, fue lo reseñable.

Tras el paso por vestuarios, ambos conjuntos realizaron probaturas y una serie de cambios en sus filas, aspecto típico en toda pretemporada. Con todo ello, el Casariche tomó el mando del partido y disfrutó de sus mejores momentos dentro de la contienda. Francisco con un remate de cabeza en el segundo palo que sacó la defensa montillana tuvo el tanto en su testa. Minutos después, Juan con un disparo que se marchó por poco volvió a rondar el tanto. El dominio sevillano era repelido por los montillanos con firmeza en defensa.



Llegados a los últimos compases, el Montilla buscó al contragolpe la sentencia. Tras una excepcional galopada de Juan Gordón y posterior pase, Chechu, en boca de gol, mandó el esférico por encima del larguero. Minutos después, el encuentro finalizada con el triunfo por la mínima de los de Rafael Carrasco.

Final del Torneo

En la jornada del domingo, C.D.F. Herrera y Montilla C.F. se disputaron el título. El encuentro comenzó con un juego basado en el centro del campo y con las defensas tomando ventaja sobre los ataques. Esta perspectiva no permitió contar con ocasiones hasta que Jesús Robles, en un remate de cabeza a la salida de una falta lateral, estuvo cerca de adelantar a los montillanos a los treinta y cinco minutos.

Tres minutos después, Juanlu realizó un remate que Luis Javier sacaba con una gran estirada cerca del poste. Estas dos acciones animaron una contienda que Juan Gordón amenizó con el cero a uno con un remate de cabeza tras centro de Óscar. Corría el minuto 42 de juego. Sin tiempo para más, se llegó al descanso.

Tras el paso por vestuarios, el Montilla realizó numerosos cambios en sus filas. De este modo, Carraña a los 49 minutos tuvo el segundo en una contra que permitió al atacante plantarse ante el portero, no obstante, su disparo se marchó desviado. A continuación, un disparo de Chechu Córdoba era blocado por alto por el guardameta local. Las ocasiones se acumulaban, siendo ahora el turno para el Herrera con un disparo de Ruso pegado al palo.

Las idas y venidas eran la tónica del encuentro y la balanza podía caer de cualquier lado. En el minuto 70, llegó la polémica con un penalti más que dudoso al rebotar el balón en Pedro Caballero tras despejar el defensa el esférico. Pese a las protestas, el colegiado señaló la pena máxima y Ruso transformó el lanzamiento para llevar la igualada.

Cinco minutos después, un nuevo error arbitral dejaba al Montilla sin un gol legal del propio Pedro Caballero al señalar el trencilla un riguroso fuera de juego. Todas estas circunstancias no amedrentaron a los vinícolas, que insistieron sobre la portería rival sin éxito. No obstante, los herrereños pudieron obtener el tanto del triunfo en una contra que salvó el guardameta auriverde.



Instantes después, se llegó a la finalización del encuentro. Con el uno a uno en el marcador, el campeón de la final del trofeo se decidió en la tanda de penaltis, donde los locales vencieron por cinco tantos a tres, dejando el título en la localidad sevillana.

Pese a la derrota, las sensaciones mostradas en ambos partidos fueron positivas por parte montillana, sumando minutos de rodaje un plantel que el próximo 16 de agosto tendrá una nueva cita preparatoria ante el Córdoba C.F. División de Honor Juvenil, en el Estadio Municipal de Fútbol de Montilla.

C.D. Ventippo Casariche 0--1 Montilla C.F.

C.D. Ventippo Casariche: Manuel Jesús, Ismael, Juanlu, Adrián González, Antonio, Juan Cano, José Juan, Emilio, Tiko, Luna y Roldán. También jugaron José, Jesús, Bastos, Ávila, Josué Manuel, Francisco, Lozano, Cruz y Juan.

Montilla C.F.: José, Rafa Castilla, Jesús Robles, Manolo Luque, Javi Guerrero, Erik, Sillero, Juan Gordón, Carraña y Pedraza. También jugaron Antonio Luque, Luis Javier, Soto, Lete, Óscar, Chechu, Josué y Chechu Córdoba.

Goles: 0-1 Javi Guerrero (m.36).

C.D.F. Herrera 1--1 Montilla C.F.

C.D.F. Herrera: Sunamme, Quintana, Tala, Carrillo, Antonio Estrada, Juanjo, Rafita, Javier, Juanlu, González y Ruso. También jugaron Juan, Mateo, Quero, Cejas, Jorge, Mario, Pablo, Chiqui y José Ángel.

Montilla C.F.:
Luis Javier, Antonio Luque, Paco Hierro, Javi Guerrero, Jesús Robles, Soto, Óscar, Lete, Juan Gordón, Chechu y Pedraza. También jugaron Rafa Castilla, José, Pedro Caballero, Manolo Luque, Sillero, Carraña, Chechu Córdoba, Álvaro y Josué.

Goles: 0-1 Juan Gordón (m.42); 1-1 Ruso, de penalti (m.70). Tanda de penaltis 5-3 a favor del C.D.F. Herrera.

JOSÉ LUIS GÁLVEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: MONTILLA C.F. /J.L. GÁLVEZ
  • 12.8.19
Eloy Tizón (Madrid, 1964) es autor de tres libros de relatos: Técnicas de iluminación (2013), Parpadeos (2006) y Velocidad de los jardines (1992; 2017); y de tres novelas: La voz cantante (2004), Labia (2001) y Seda salvaje (1995). Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Es profesor en Hotel Kafka y editor de Relee. En su último libro, Herido leve, recoge un barrido de treinta años de memoria lectora, una obra que es también una autobiografía intelectual trazada desde su amor inagotable a la literatura.



—Escribes en el prefacio: “Hay libros que persigues para escribirlos y libros que te persiguen a ti”. ¿De qué libro lograste evadirte y qué otro te viste obligado a leer sin interés ni pasión?

—Bueno, libros que se aparecen y se quedan para siempre, pues los libros de Kafka, por ejemplo. Son libros que te acompañan siempre. Y libros que hubieras preferido esquivar, cualquier best seller comercial de hoy en día.

—Este libro ha tenido además su historia detectivesca. Encontraste los textos en una carpeta de un disco duro. ¿Viste en esos textos más a quien eras o a quien hoy pretendes ser?

—Vi una posibilidad de libro. Me parece que eran textos válidos pero que necesitaban una reactualización. Me identificaba con alguna parte de lo que leía y otra, digamos, que a medias, porque había pasado mucho tiempo.

—Como buen letraherido, titulas el libro 'Herido leve'. ¿Seguro que no sangras a solas cuando alguna lectura te puede?

—Claro. Seguro que sí. Esa es una herida que, a pesar de su levedad, se abre y se cierra en el tiempo y nunca deja de abrirse y de cerrarse. Por supuesto.

—Eliminaste textos, añadiste artículos inéditos, algún prólogo, y le diste sentido al conjunto con una estructura coherente.

—Sí. Esa era la idea. El desafío era cómo vertebrar un material bastante extenso dándole un ritmo, una progresión, que fuera grato de leer para un posible lector.

—El libro te ha supuesto también una meditación sobre el sentido del tiempo y la memoria lectora, tanto individual como colectiva.

—Claro. Yo creo que es interesante observar cómo oscila nuestro gusto individual y cómo, paralelo, oscila el gusto social. Porque hay libros que en su momento fueron encumbrados y ahora han desaparecido, libros que llevaron una vida más subterránea y hoy están en el centro del canon.

—¿Cuántas huellas biográficas deja la biblioteca del un buen lector?

—Toda. Porque nuestra autobiografía, en parte, está en los libros que leemos, además de muchas otras cosas.

—'Cien años de soledad' te pilló tendido en la hamaca de tu jardín. ¿Alguna secuela incurable?

(Ríe). Pues también dejó bastantes secuelas: la capacidad de entusiasmo y enamoramiento hacia la imaginación y el lenguaje.

—En el terreno literario, es sano ser promiscuo. ¿Tal vez por eso la literatura se parece tanto a la vida?

—Sí. En la vida no lo sé. Pero en literatura el poliamor es bueno. Es conveniente tener varios amores literarios. Creo que es sano.

—Leemos a autores que parecen intocables, pero desaparecen, aunque momentáneamente, a la vuelta de la esquina. Cela, Umbral. ¿A dónde los lleva el viento?

—Eso es parte, yo creo, de una cierta injusticia histórica. Autores que, mientras viven, tienen una gran presencia y, una vez que mueren, prácticamente desaparecen. Deberíamos hacer el esfuerzo de recuperarlos. Cuando merecen la pena, claro.

—Dices que tu libro es ambicioso. Aspira a muchas cosas. ¿Cómo cuáles?

—Aspira a inocular el veneno de la literatura, básicamente.

—Hoy recibimos los libros con mucha información previa. Tú piensas que es necesaria una cierta inocencia para enfrentarse a ellos.

—Yo creo que sí, que leer sin prejuicios, leer sin ideas preconcebidas, beneficia la relación que existe entre el lector y el libro.

—En el libro faltan autores que debieran estar. No está Proust. Ni Virginia Wolf. ¿A quién más has tirado al olvido?

—Bueno, yo no he olvidado, ni olvidaré nunca, a Robert Barnes, por ejemplo. O a Italo Svevo, La conciencia de Zeno. Lo que pasa es que el libro no es una enciclopedia. Pretende ser simplemente una serie de calas en unos autores que me importan, con la idea de transmitir ese entusiasmo lector a los que se acerquen al libro.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍA: ELISA ARROYO
  • 12.8.19
Aguas de Montilla ha iniciado esta mañana la reparación de la fuga detectada el pasado viernes a la altura de la Fuente de El Grajo, junto a la carretera que conecta las localidades de Montilla y Cabra. De esta forma, tras la limpieza y acondicionamiento de la superficie de trabajo para garantizar la seguridad de trabajadores y operarios, la empresa mixta que gestiona el ciclo integral del agua procederá al corte temporal del suministro para poder actuar en la arteria principal de la red de abastecimiento de bajada desde los depósitos generales de La Bernardina.



Según ha informado Aguas de Montilla, la suspensión temporal del suministro desde la red general de suministro está prevista para las 12.30 del mediodía, si bien indican que al mismo tiempo se procederá a suministrar desde la red habilitada desde el polígono industrial Llanos de Jarata el pasado mes de julio como consecuencia de la gran avería registrada en la Avenida del Marqués de la Vega de Armijo.

En este sentido, la empresa mixta señala que, a pesar de la puesta en funcionamiento de esta red alternativa de suministros, es posible que quede sin abastecimiento algunas zonas de la población. Asimismo, indica que el agua podría tener algunas trazas de turbidez, lo cual se considera absolutamente normal cuando se cambia los sentidos normales de circulación del agua, si bien "se trata de agua potable, sin que conlleve peligro alguno para la salud de los consumidores", ha señalado a través de un comunicado.

Según indicó el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, el pasado viernes y tras un primer estudio por parte de técnicos de Aguas de Montilla y Emproacsa, la gravedad de la incidencia no ha podido determinarse hasta descubrir las tuberías existentes en este punto, pertenecientes tanto al suministro local de Montilla como a la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba, para determinar tanto su envergadura como la procedencia de la misma.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
  • 12.8.19
Dos años después de abandonar el club para iniciar una nueva andadura junto al equipo Juvenil del Real Betis Balompié, y tras jugar durante la última temporada en Tercera División tras ser cedido al C.D. Gerena, el montillano Manuel Luque-Romero Gómez, Manolete, regresa a la filas del Córdoba C.F. para formar parte del cantera del club cordobés como lateral derecho.



De este modo, el deportista montillano –cuyo contrato con el club bético finalizaba en 2020– volverá a vestir la camiseta blanquiverde del club donde se formó como futbolista hasta dar el salto al equipo Juvenil B en la temporada 2015-2016. Así, lo anunció el club cordobés en sus redes sociales, en las que confirmó el fichaje del joven montillano por su filial.

Junto a Manolete, el Córdoba C.F. volverá a contar esta temporada con otro deportista montillano, Antonio Moyano Carrasquilla, que el pasado mes de junio renovó su vinculación con la disciplina blanquiverde como futbolista profesional para las próximas dos temporadas, con opción a otras dos más en función de objetivos.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CÓRDOBA C.F.

  • 12.8.19
Con más de siete décadas de demora, el Gobierno de España ha hecho públicos los nombres de todas las víctimas españolas que murieron entre 1940 y 1945 en Mauthausen-Gusen, un grupo de campos de concentración nazis situados a unos 20 kilómetros de la ciudad austriaca de Linz. Y en el listado de 4.427 personas que se publicó este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), aparecen ocho montillanos –dos de ellos, los hermanos González León, reseñados como vecinos de Lucena–.



La magistrada-juez encargada del Registro Civil Central acordó publicar en el BOE un edicto que recoge el listado más completo de los españoles fallecidos en los campos de concentración de Mauthausen y Gusen "para que los familiares y otros allegados puedan presentar alegaciones y correcciones en el plazo de un mes". Transcurrido este periodo, todos ellos serán inscritos como fallecidos en el propio Registro Civil Central, "condición que a día de hoy aún no tienen".

La lista publicada en el BOE ha contado con la colaboración de diversos investigadores, entre los que se encuentra el historiador jiennense Arcángel Bedmar, autor de Los puños y las pistolas. La represión en Montilla 1936-1944, y ha sido coordinada por Gutmaro Gómez Bravo, profesor titular del Área de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, quien reconoce que “hay datos de apellidos o lugares de origen que pueden ser erróneos porque muchos prisioneros de guerra tenían miedo de que hubiera represalias contra sus seres queridos o compañeros políticos”.

En el listado, que puede consultarse en este enlace, aparecen los datos de ochos montillanos de edades comprendidas entre los 24 y los 46 años en el momento de su fallecimiento: José Carrasco Navarro, Antonio Jordano Jordano, Luis Luque Espejo, Ángel Ramírez Muñoz, Tomás Rodas Castro, Miguel Torres Alcaide y los hermanos Juan y Manuel González León –que, no obstante, aparecen inscritos como naturales de Lucena–. De igual modo, se recoge el nombre de Manuel Molina Ávila, registrado como natural de la localidad granadina de Montillana aunque, durante años, se había considerado vecino de Montilla.



El 15 de mayo de 2010, y con Rosa Lucía Polonio como alcaldesa de la localidad, el Ayuntamiento de Montilla rindió tributo a dos de estas víctimas, dedicando la plaza que se encuentra en la confluencia de las calles Poeta Miguel Hernández, San Juan Despí y Alfareros a los hermanos Juan y Manuel González León. El acto de inauguración contó con la presencia de la entonces alcaldesa, del que era concejal de Cultura del Ayuntamiento de San Juan Despí, Alex Medrano, así como de varios familiares de los homenajeados.

De este modo, este enclave recuerda desde hace nueve años la figura de Manuel González León, natural de Lucena aunque, con muy pocos años, se trasladara a Montilla para vivir con su familia. Carbonero de profesión y militante del Partido Comunista, se enroló en el Ejército Republicano donde alcanzó el grado de capitán en varios frentes de Andalucía y Aragón hasta que las tropas franquistas tomaron Cataluña y emprendió el camino del exilio a Francia, donde pasó por los campos de concentración de Barcarès y Saint Cyprien.



Tras la ofensiva hitleriana en suelo francés, los nazis internaron a Manuel González León en el Stalag Vl-C, en la Baja Sajonia alemana y, posteriormente, en julio de 1941, lo deportaron a Mauthausen adonde llegó el 22 de julio de 1941 junto a otros 60 republicanos. Murió tres meses después, a los 31 años de edad. Su hermano Juan fallecería tan sólo 47 días más tarde, también en el subcampo de Gusen.

"Estos montillanos, que se marcharon huyendo de una guerra fraticida y de un régimen dictatorial fascista, no merecen quedar en el olvido sino que deben estar presentes en la mente de todos sus conciudadanos y brillar con letras de oro en los anales de esta histórica ciudad", declaró la entonces regidora montillana.

Tal y como destacó este viernes Irina Marzo en Diario Córdoba, la tercera provincia española con más víctimas fallecidas en el campo de concentración nazi de Mauthausen-Gusen es Córdoba con 232 personas. Solo Barcelona, con 469 desaparecidos, y Madrid, con 242, superan a la provincia cordobesa en este macabro ránking que el Gobierno de España ha querido hacer público para el reconocimiento de aquellos miles de republicanos asesinados por el nazismo.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: J.P. BELLIDO

11 de agosto de 2019

  • 11.8.19
El tejido asociativo en Córdoba aumentó un 1,7 por ciento durante el pasado 2018, lo que supone que el año concluyó con 10.043 entidades inscritas, según el balance anual del registro autonómico que gestiona la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local y que acaba de hacer público la Junta de Andalucía.



Durante 2018 se registraron oficialmente en Córdoba 191 nuevas asociaciones, mientras que se disolvieron 22, tal como recogen las estadísticas de este servicio que depende de la Dirección General de Justicia Juvenil y Cooperación que, además de tramitar las inscripciones, se ocupa de otros procedimientos, como la modificación de los estatutos de las entidades, el registro de órganos de representación, cambios de sede social, integración en una federación o extinción de la actividad.

La mayoría de las asociaciones registradas en la provincia cordobesa pertenecen al ámbito de la cultura, las ciencias, las artes y las letras (2.442), seguidas de las recreativas (1.095), las vecinales (855), las deportivas (774), las educativas (726), las juveniles (670), las de acción social (642), las musicales (498) y las de naturaleza y medio ambiente (474).

En cuanto a las nuevas entidades inscritas durante 2018, la estadística del Registro de la Junta refleja que la mayoría son del ámbito de la cultura, las ciencias, las artes y las letras (40), las recreativas (23), las de la naturaleza y medio ambiente (20), las relativas a la acción social (18), seguidas de las deportivas (17) y las musicales (15). Respecto al ámbito geográfico de las 191 asociaciones inscritas en Córdoba el año pasado, 107 son de alcance regional, 41 locales, 35 provinciales y 8 comarcales.

Un registro público

El Registro de Asociaciones de Andalucía tiene por objeto la inscripción de todos los colectivos, federaciones y confederaciones que no tengan fin de lucro, constituidos al amparo de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación y la Ley 4/2006 de 23 de junio de Asociaciones de Andalucía, que desarrollen sus actividades y tengan establecido su domicilio en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma, con exclusión de aquellas modalidades específicas reguladas por leyes especiales (confesiones religiosas, partidos políticos, organizaciones empresariales, profesionales, comunidades de bienes o de propietarios, cooperativas o agrupaciones de interés económico o mercantil).

El registro está ubicado en la Delegación Territorial de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, donde se puede obtener información, asesoramiento y presentar la solicitud de inscripción, así como realizar el resto de modificaciones durante la trayectoria de la asociación. Se trata de un registro público, ya que cualquier persona puede consultar su contenido en la base de datos de la web de la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local o bien directamente en cada unidad registral.

Como requisitos básicos para poder constituir una asociación se debe contar al menos con tres socios con plena capacidad de obrar, levantar un acta fundacional y aprobar en asamblea unos estatutos, que son la norma de funcionamiento de la organización. Además, no se necesita autorización previa para constituirla y sólo se prohíben las secretas y las de carácter paramilitar o que atenten contra los principios constitucionales.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
  • 11.8.19
Quienes visiten por estas fechas Madrid, y vayan con tiempo suficiente, les aconsejaría que se acercaran al Museo del Prado, dado que hasta el 29 de septiembre hay una magnífica exposición que lleva por título Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines.



Pero no voy a hablar de esta exposición, sino de la coincidencia que existe entre la temática común que se busca en estos tres genios de la pintura y la dirección de una tesis doctoral de la que se me ha solicitado la orientación y que tiene como tema el autorretrato dentro de la pintura estudiado desde la perspectiva psicológica. Es decir, ser capaces de comprender cómo se ven a sí mismos algunos grandes artistas en distintos momentos de sus vidas.

Hemos de tener en cuenta que la autoimagen, es decir, la idea que proyectamos hacia los demás de nosotros mismos se remonta varios siglos atrás, especialmente, a partir del Renacimiento. En nuestro tiempo, en el que estamos saturados de fotografías y de selfies, pareciera que hubiera perdido interés; sin embargo, no es lo mismo la fotografía, con todas sus manipulaciones posibles, que la pintura o del dibujo, en los que, curiosamente, hay más sinceridad que en las estudiadas poses con las que nos mostramos.

Dado que me parece de gran interés abordar esta temática, quisiera comenzar por uno de los pintores que estuvo haciéndose retratos con sus pinceles en los últimos años de su tortuosa vida. Me refiero a uno de los más conocidos internacionalmente: Vincent van Gogh, ya que la vida y la obra del genial artista holandés suscitan gran fascinación, no solo entre los amantes del arte sino en la mayoría de la gente profana en el campo de la pintura.

Para que podamos ver el máximo número de sus autorretratos, los iré intercalando de manera cronológica en la descripción de su vida. Así, y al final de cada uno de los dos artículos, indicaré las fechas de sus realizaciones con breves apuntes acerca de los mismos.



Izquierda: 1. Autorretrato con pipa. París, primavera de 1886.
Derecha: 2. Autorretrato. París, otoño de 1886.


La vida y la obra de Vincent van Gogh, tras su muerte, ha ejercido un enorme interés a lo largo del tiempo; quizás se deba a que llevó una existencia fuera de los convencionalismos sociales, junto a la búsqueda desesperada de un motivo que le diera sentido. Además de los aspectos humanos, también sorprende el uso apasionado de los colores en sus lienzos, con trazos rápidos y violentos, por lo cual los estudiosos sitúan su obra dentro del postimpresionismo, aunque, a fin de cuentas, sus trabajos tan personales no se adscriben a una corriente pictórica determinada.

Desde el punto de vista humano, conviene recordar que nunca llegó a conocer realmente ni el amor ni la amistad, esos dos grandes motores anímicos tan necesarios para afrontar los retos de la vida, a pesar de que los buscó desesperadamente. En medio de este desierto anímico, aparece como un oasis la figura de su hermano Theo, que se volcó en su ayuda, ejerciendo de padre protector y de leal amigo. Pero, en el caso de Vincent, un buen hermano no fue suficiente para sacarle del infierno en el que le tocó vivir.

A mi modo de ver, ambos personajes, Vincent y Theo, ilustran de manera paradigmática cómo las vivencias de la infancia marcan el carácter y la trayectoria emocional de las personas, aspectos que venimos estudiando a través de los dibujos de los niños. Por otro lado, la idea de felicidad se nos antoja como objetivo casi inalcanzable cuando en los inicios de la vida se ha penetrado en las profundidades de la soledad, del miedo y de la rigidez moral por parte de los padres. Estas son razones significativas por la que realizamos un breve recorrido en su biografía, ahondando en sus rasgos psicológicos y mostrando algunos de los numerosos autorretratos que se hizo especialmente en sus últimos años.



Izquierda: 3. Autorretrato con sombrero de paja. París, verano de 1887.
Derecha: 4. Autorretrato con sombrero de paja. París, verano de 1887.


Recordemos que Vincent Wilhem van Gogh, tal era su nombre completo, nació en Groot-Zundert, localidad situada el sur de los Países Bajos, el 30 de marzo de 1853. En este pueblecito, de mayoría católica, su padre ejercía como pastor protestante de la pequeña parroquia de Zundert.

De su infancia hay un dato significativo que conviene tener en cuenta, dado que a esta circunstancia sus biógrafos le atribuyen el origen de su desequilibrio mental: vino al mundo exactamente un año después que el primogénito de la familia, un niño que nació muerto y al que los padres habían puesto los mismos nombres que a Vincent. Ese bebé fue enterrado en el cementerio protestante que rodeaba a la capilla, el mismo lugar en el que jugó durante su primera infancia.

Este hecho, a todas luces, lo marcó profundamente. Desde nuestra perspectiva, no se acaba de comprender cómo a unos padres se les ocurre ponerle el mismo nombre de un niño fallecido, sabiendo que iba a contemplarlo enterrado todos los días y con su propio nombre impreso en una lápida mortuoria, recordándole su propia muerte.

En este clima de rigor familiar Vincent fue creciendo, al tiempo que la familia iba incrementándose, ya que tuvo otros cinco hermanos: dos varones y tres chicas, aunque solo con Theo, dos años menor que él, mantuvo una relación de camaradería, tal como se refleja en la correspondencia que ambos hermanos sostuvieron durante muchos años.

Como es de suponer, su vida en el seno de la familia estaba marcada por las estrictas pautas religiosas. Así, las lecturas diarias de la Biblia eran un rito que la cohesionaban. Estas lecturas crearon un fervor religioso en el pequeño Vincent, de modo que pronto le hicieron creer en la posibilidad de salvar de la pobreza a sus convecinos a través del amor y las oraciones. Y es que la enorme pobreza en la que vivían los campesinos y los mineros de la zona le empezó a angustiar desde muy temprano.



Izquierda: 5. Autorretrato. Otoño, París, 1887.
Derecha: 6. Autorretrato con sombrero de fieltro gris. Invierno, París, 1887.


Con el paso del tiempo comprobaría que con oraciones no se salía de la pobreza. No obstante, su sincera simpatía por los trabajadores que vivían de la tierra la plasmaría en las temáticas de sus primeros lienzos, en los que reflejaba la dureza de la vida de las familias más modestas de su pequeño pueblo.

Cuando cumple los 16 años, sus padres le envían a trabajar a La Haya como dependiente de la galería de arte Goupil, donde pasará tres años. Comprueba que la vida en la ciudad es muy distinta a la de su pequeño pueblo, por lo que su naturaleza retraída le aísla de una gente que tiene unas costumbres y valores muy distintos a los suyos. El carácter taciturno y huraño que durante estos años va forjándose empezaba a adueñarse de su rostro, que, como veremos, lo expresará en sus futuros autorretratos.

Cansado del trabajo en La Haya, Vincent pidió ser trasladado a la sucursal de Goupil en París, y, poco después, a la de Londres. Allí, en la gran ciudad inglesa, se enamora de una chica llamada Úrsula Loyer, hija de la patrona de la pensión en la que se aloja.

Muy pronto conoce lo que es la decepción amorosa, puesto que sus pretensiones de acercamiento son rechazadas por Úrsula. Esto le causa una profunda depresión. Busca salir de este estado de postración alejándose de quien le ha desdeñado, por lo que decide volver a París para distanciarse de la persona que le ha hundido anímicamente.

Decepcionado, decide dar un giro en su vida y encauzarla hacia la religión. Es por lo que, en 1876, y con veintitrés años, retorna al Reino Unido, pero en esta ocasión para trabajar con un pastor metodista en las afueras de Londres.



Izquierda: 7. Autorretrato (dedicado a Paul Gauguin). Arles, septiembre de 1888.
Derecha: 8. Autorretrato. Arles, noviembre-diciembre de 1888.


De nuevo, el contacto con la pobreza da lugar a que su misticismo aumente día a día. Ahora se encuentra convencido de que su vida está destinada a servir a Dios, y la mejor forma es haciéndose sacerdote como su padre.

Para lograrlo, se desplaza a Ámsterdam con el fin de realizar los estudios de Teología necesarios para alcanzar el reconocimiento como pastor protestante. Allí, sin embargo, conocerá otro de los fracasos que marcarán su vida: finalmente es suspendido por el tribunal que lo examina.

El gran desengaño que siente al ver que las puertas hacia los estudios de Teología se le cierran es el origen de que Vincent pierda la fe y empiece a enfocar su vida a través de la pintura. Se inicia, pues, con ese doble fracaso íntimo, el nuevo camino del que sería uno de los mayores pintores que ha dado el mundo del arte. Pero también el tortuoso camino hacia la locura.

* * * * *

Quisiera apuntar que los autorretratos presentados corresponden, lógicamente, a su última etapa pictórica, que es cuando comienza a plasmar su rostro en los lienzos.

1. Autorretrato con pipa. París, primavera de 1886.
2. Autorretrato. París, otoño de 1886.

El rostro retraído, distante y triste será una constante a lo largo de los muchos autorretratos que Vincent van Gogh se hizo en sus últimos cuatro años de vida. Como podemos observar en los números 1 y 2, ambos corresponden a 1886, cuando había cumplido 33 años. El primero en la primavera y el segundo en el otoño de ese mismo año. En ambos casos se muestra con abundancia de tonalidades ocres y fondos oscuros, cromatismos que evitará en los siguientes trabajos.

3. Autorretrato con sombrero de paja. París, verano de 1887.
4. Autorretrato con sombrero de paja. París, verano de 1887.

Durante su estancia en París en el verano de 1887, Vincent realizó varios autorretratos que mantienen bastante similitud entre ellos, de ahí que reciban la misma denominación. A diferencia de los realizados en el año precedente, la luminosidad se muestra al acudir al color amarillo como gran protagonista del nº 3, al tiempo que, en el nº 4, incluye un tono azul cerúleo en la camisa que porta.

5. Autorretrato. Otoño, París, 1887.
6. Autorretrato con sombrero de fieltro gris. Invierno, París, 1887.

Pasado el verano, los retratos que Van Gogh realiza de sí mismo difieren de los del tiempo veraniego. En los nº 5 y 6 lo encontramos con rostro frontal, aunque su mirada sea esquiva. En ambos casos aparece portando un sombrero de fieltro. La imagen 6 es de gran potencia, dado que desde su mirada parecen surgir rayos que se dispersan por el rostro, al tiempo que el fondo está construido con pinceladas que giran alrededor de su cabeza.

7. Autorretrato (dedicado a Paul Gauguin). Arles, septiembre de 1888.
8. Autorretrato. Arles, noviembre-diciembre de 1888.

La última etapa de su vida, tal como veremos en la siguiente entrega, Vincent la pasa en Arles, pueblo del sur francés. Es su período más fructífero desde el punto de vista de la producción pictórica, aunque el más dramático para el artista holandés.

AURELIANO SÁINZ


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