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Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas
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20 de agosto de 2020

  • 20.8.20
El Ayuntamiento de Montilla solicitará la inscripción de todo el conjunto de la Casa de las Aguas en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con el objetivo de garantizar su conservación. Así lo anunció la concejala de Cultura, Soledad Raya, quien resaltó la "importancia" de este edificio para el patrimonio montillano.



La Casa de las Aguas es un palacete decimonónico situado en pleno centro histórico de Montilla que fue adquirido por el Ayuntamiento el 5 de mayo del año 2000. El inmueble, que acogió a la familia del ingeniero militar José María Sánchez Molero –impulsor del abastecimiento de agua a la población– pasó en 1940 a manos de la condesa de Aguiar, hermana del séptimo Conde de la Cortina, Francisco de Alvear, otro de sus ilustres inquilinos.

La Casa de las Aguas es uno de los edificios de carácter civil más notables de Montilla. Con el característico estilo de las casas señoriales de finales del siglo XIX, el edificio está ordenado en torno a dos núcleos diferenciados que se comunican mediante un jardín. Además de una bodega situada en la planta sótano, con muros de sillería y bóvedas de crucería, el inmueble alberga la capilla-oratorio del antiguo Asilo de Los Dolores, una joya arquitectónica que aún conserva los primeros frescos que pintó Garnelo junto a su hermana Eloísa en 1886.

No obstante, el elemento más característico de la Casa de las Aguas es el patio porticado que da la bienvenida a los visitantes y que está compuesto por una galería de arcos de medio punto sobre columnas toscanas en la planta baja, y sobre columnas jónicas con arquería de medio punto, en la principal.

Tras su adquisición por 540.911 euros, el Consistorio ha invertido cerca de 700.000 euros en la remodelación del edificio, acometida por la cooperativa montillana Construcciones San Francisco Solano, bajo supervisión de la arquitecta María Dolores García Guijo.



El inmueble, construido en 1845 y situado junto a la antigua sede de Cáritas, acoge el único museo dedicado al pintor montillano José Garnelo y Alda, así como la sede de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque, un incansable bibliófilo que en los últimos sesenta años ha conseguido reunir un conjunto de obras de extrema calidad y rareza.

La simbiosis es perfecta. El marco incomparable que ofrece el histórico palacete ubicado en la plaza de Ángel Sisternes acoge los más de 30.000 volúmenes de la biblioteca de la Fundación Manuel Ruiz Luque, así como el Museo Garnelo, un espacio expositivo que permite al visitante conocer una obra antes dispersa o integrada en colecciones particulares.

De igual manera, su patio central –y, en ocasiones, su jardín interior– acoge a lo largo del año numerosos actos culturales como presentaciones de libros, conferencias o conciertos. Uno de los más relevantes tuvo lugar el 3 de septiembre de 2008, de la mano de la japonesa Michiko Hamaguchi de Saiga, pianista de la Ópera de Tokio, quien interpretó un repertorio netamente español, compuesto de obras de Albéniz, Granados y Falla.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

17 de agosto de 2020

  • 17.8.20
El Ayuntamiento de Montilla ha solicitado a la Diputación de Córdoba apoyo económico para continuar con la restauración de la capilla-oratorio del antiguo Asilo de los Dolores, una pequeña joya arquitectónica situada en el acceso principal a la Casa de las Aguas y que conserva los primeros frescos que pintó José Santiago Garnelo y Alda, junto a su hermana Eloísa, en 1886.



Según acaba de hacer público el Consistorio, la Concejalía de Cultura prevé desarrollar la segunda fase de intervención para la restauración y conservación de este enclave, gracias a una de las subvenciones destinadas a la protección y conservación de bienes muebles e inmuebles del patrimonio histórico-artístico municipal que la Diputación de Córdoba ha ofertado para este ejercicio 2020.

El importe total del proyecto asciende a 64.406,73 euros, de los que el Ayuntamiento ha solicitado 57.966,06 euros. Según la responsable municipal del área, Soledad Raya, “se trata de seguir la línea de actuación ya emprendida y que el pasado año, también gracias a la colaboración económica de la Diputación, permitió acometer obras de eliminación de daños estructurales en el oratorio ubicado en este espacio arquitectónico tan significativo para la cultura y la historia de Montilla”.

Según Soledad Raya, “dado que la convocatoria de subvenciones de Diputación contempla este año la novedad de cubrir los gastos de restauración y conservación de bienes muebles, hemos decidido incluir la restauración de las pinturas murales realizadas por José Garnelo y su hermana Eloísa, fechadas hacia 1886, además de afrontar una serie de labores de albañilería y de incorporación de instalaciones en el interior de la capilla”.



Una vez finalizadas estas actuaciones, “la idea del equipo de gobierno es poner en valor esta antigua capilla del asilo de Nuestra Señora de los Dolores, como un espacio cultural más que se sumará a los ya existentes en Montilla para celebrar exposiciones temporales, conferencias, actos literarios y otras actividades culturales para las que este lugar sea propicio", avanzó Soledad Raya.

La primera fase de consolidación de la capilla arrancaron a primeros de año con el objetivo de resolver el peligro de derrumbe que presentaba este espacio, apuntalado desde hace años con el objetivo de evitar desprendimientos a las instalaciones anexas de Cáritas, donde se ubica un comedor social. El edificio fue promovido en el siglo XIX por Dolores Moreno, esposa de José María Sánchez Molero, ingeniero militar, arqueólogo, historiador e iniciador del Servicio de Abastecimiento de Aguas de Montilla en 1871.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

16 de agosto de 2020

  • 16.8.20
El escritor y catedrático de Periodismo Antonio López Hidalgo, miembro del Consejo Editorial de Andalucía Digital, publica Maneras de soñar y de vivir, un libro que contiene 80 relatos breves escritos en su mayor parte en Lima (Perú) y en Quito (Ecuador), donde muestra una mirada existencialista sobre la vida y el mundo de este y el otro continente. La obra, en realidad, es una secuela o segunda parte de Tratado sobre el corazón de las cosas, que vio la luz en 2019, también en Fénix Editora.



Escritos estos textos entre mayo y junio de 2016, con motivo de una estancia académica en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), han sido recopilados y ordenados para este volumen por Remedios Fariñas Tornero, columnista de este diario. La profesora María José Ufarte Ruiz ha diseñado las páginas interiores, mientras que el diseño de la cubierta y contracubierta es obra de Juan Pablo Bellido, editor de Andalucía Digital.

En estos microrrelatos abundan las descripciones de volcanes, de los días irregulares de Quito, de los cielos nublados de Lima, las referencias literarias, la soledad del escritor cuando cae la noche. Después de todo, es una mirada personal, serena, enigmática, existencialista frente al paso del tiempo y de los días vividos a tres mil kilómetros de altitud.

López Hidalgo escribe: “Mira a través de la ventana la luz de Quito, la irregular temperatura del día, con sus rayos de luz perpendiculares y sus manojos arrebujados de nubes negras y huidizas. Pronto será de noche y el tráfico, denso como cada tarde, dejará la ciudad vacía y los restaurantes llenos. Aquí y ahora, en la mitad del mundo, en estas altitudes andinas, este hombre escribe páginas que son confesiones y que se quedarán aquí cuando él se vaya”.

Tal y como ha destacado Juan Carlos Fernández Serrato, reputado experto en Literatura Española Contemporánea que imparte clase en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, la narrativa de López Hidalgo es "leve, delicada, ligera, como la literatura más interesante del siglo XXI, uno de cuyos grandes exponentes es el francés Patrick Modiano", Premio Nobel de Literatura en 2014.

En efecto, el libro es un exquisito compendio de textos delicados y hondos, con mucha profundidad pese a su brevedad, que abordan, desde el prisma de la experimentación literaria, temáticas recurrentes en la literatura creativa de Antonio López Hidalgo.

Una vida dedicada al periodismo y a la literatura

Catedrático de Redacción Periodística en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Antonio López Hidalgo (Montilla, 1957) publicó su primer libro en 1990, El sindicato clandestino de la Guardia Civil, una obra realizada al alimón junto a Juan Emilio Ballesteros, por la que fueron procesados y absueltos posteriormente.

Autor de más de 40 obras, entre libros literarios, periodístico y académicos. En la editorial Comunicación Social, Antonio López Hidalgo también ha publicado El periodista en su soledad; De la vida y otras anécdotas; El Titular. Manual de titulación periodística; Géneros periodísticos complementarios. Una aproximación crítica a los formatos del periodismo visual; y La Columna. Periodismo y literatura en un género plural. Entre otras obras, es autor de La exactitud de la nostalgia, Tratado sobre el corazón de las cosas, El privilegio del olvido, La belleza de las pequeñas cosas o Escrito en Brasil.

Profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, es Premio de Narrativa de la Asociación Cultural "Marquesado de Priego", además de miembro de la Cofradía de la Viña y el Vino, para la que concibió en septiembre de 1992 la primera Exaltación del Vino de Montilla. De igual manera, Antonio López Hidalgo es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.

En febrero de 2018, la Asociación de la Prensa de Sevilla le reconoció con una Mención Especial su doble trayectoria profesional periodística y académica, y haber sido el primer periodista andaluz en obtener una cátedra de Periodismo. El 15 de noviembre de 2019 fue nombrado padrino y fue autor de la laudatio con motivo del nombramiento del periodista Iñaki Gabilondo como doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JES JIMÉNEZ

10 de agosto de 2020

  • 10.8.20
Tras el parón decretado la semana pasada como medida de prevención para evitar la propagación del coronavirus en la localidad, el Ayuntamiento de Montilla ha acordado retomar esta semana las proyecciones de Cine en los Barrios y el programa Agústicos, además de las actuaciones de Flamenco en las Plazas.



En el caso de Cine en los Barrios, que arrancó el pasado 7 de julio, el Ayuntamiento de Montilla ofrecerá mañana martes, a partir de las 22.00 de la noche, en el Parque de La Rehoya, la película de animación Astérix: el secreto de la poción mágica y, el miércoles, a la misma hora y en el mismo emplazamiento, Superlópez, la adaptación del popular y castizo personaje del tebeo creado en 1973 por por el dibujante español Juan López Fernández, más conocido como Jan, surgido además como una parodia de Superman.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Montilla ha acordado también retomar el ciclo Flamenco en las Plazas, con una actuación en la Plaza de La Merced, a partir de las 22.30 horas de la noche, de Laura Heredia al cante y Javier Navarro a la guitarra.

Por último, el festival Agústicos, que ha sido diseñado por cuatro colectivos musicales de la localidad –Imprevisible, Jazz Amontillado, Poplacara y Pop Rock Montillano– llevará el próximo jueves, hasta el entorno de la Estación de Autobuses, los sonidos en directo de Taipan y Sapiens.

"Con esta iniciativa se pretende cubrir los festejos cancelados por el covid-19 y ofrecer música para todos los públicos, ya que los conciertos serán gratuitos", recalcó la concejala de Infancia, Juventud y Mujer, Alicia Galisteo, durante la presentación del festival, a la vez que reconoció que "la música ha sido una gran aliada en los meses de confinamiento y, por eso, hemos apostado por ella para hacer más amenos los meses de verano, con una propuesta que también ayudará a la hostelería".

La decisión del Ayuntamiento de Montilla de retomar estas actividades culturales cuando la localidad cuenta con 38 vecinos infectados por coronavirus no ha estado exenta de polémica. Y es que algunos vecinos han denunciado en los perfiles sociales del propio Consistorio la "irresponsabilidad" que, a su juicio, supone concentrar a personas en un mismo lugar, teniendo presente que la Junta de Andalucía investiga tres brotes activos en el Distrito Sanitario Sur: uno con siete casos, otro con diecinueve y otro con cinco positivos.

En ese sentido, desde el Ayuntamiento de Montilla se insiste en que todas las actividades municipales se llevan a cabo contemplando todas las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias: medidas de distanciamiento social, utilización de geles hidroalcohólicos y uso obligatorio de mascarillas.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN

4 de agosto de 2020

  • 4.8.20
El Ayuntamiento de Montilla ha acordado suspender esta semana las proyecciones de Cine en los Barrios y del programa Agústicos, además de una de las actuaciones de Flamenco en las Plazas, como medida de prevención para evitar la propagación del coronavirus. Así lo ha confirmado la propia Concejalía de Cultura y Festejos a través de sus redes sociales.



En el caso de Cine en los Barrios, que arrancó el pasado 7 de julio, el Ayuntamiento de Montilla ofrece todos los martes y miércoles películas de distintos géneros aunque especialmente concebidas para el público infantil. El ciclo de proyecciones arrancó en el Paseo de Cervantes, donde pudo disfrutarse de la cinta El niño que pudo ser Rey, y continuó el 8 de julio con el film de animación Alita: Ángel de Combate, también en el Paseo de Abajo.

El programa preveía ofrecer un total de 16 películas en enclaves como el Paseo de Cervantes, el Parque de La Rehoya, la Plaza Puerta de Montilla y el Paseo de las Mercedes, donde se podría disfrutar de películas como Cementerio de animales; Perdiendo el este; Spiderman lejos de casa; Bajo el mismo techo; Extraordinariamente Feos; Green Book; Cómo entrenar a tu dragón 3; Lo dejo cuando quiera; Asterix; Superlópez; Mascotas 2; Ha nacido una estrella; Pokemon, detective Pikachu; o Animales Fantásticos, los crímenes de Grindelwald.

Por su parte, el festival Agústicos arrancó el pasado 9 de julio en el Llano de Palacio, con los sonidos selváticos y subterráneos de la banda granadina Pelo Mono. El festival, que ha sido diseñado por cuatro colectivos musicales de la localidad –Imprevisible, Jazz Amontillado, Poplacara y Pop Rock Montillano– había anunciado para este jueves en la Plaza de la Rosa la actuación del grupo Mr. Mackenzie y de Borneo aunque, finalmente, no se llevará a cabo.

"Con esta iniciativa se pretende cubrir los festejos cancelados por el covid-19 y ofrecer música para todos los públicos, ya que los conciertos serán gratuitos", recalcó la concejala de Infancia, Juventud y Mujer, Alicia Galisteo, durante la presentación del festival, a la vez que reconoció que "la música ha sido una gran aliada en los meses de confinamiento y, por eso, hemos apostado por ella para hacer más amenos los meses de verano, con una propuesta que también ayudará a la hostelería".

Por último, el Ayuntamiento de Montilla ha acordado también suspender la actuación prevista para esta noche en la Plaza de La Merced, en el marco del ciclo Flamenco en las Plazas, donde se había anunciado la participación, a partir de las 22.30 horas de la noche, de Laura Heredia al cante y Javier Navarro a la guitarra.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN

1 de agosto de 2020

  • 1.8.20
La Comisión de Patrimonio de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía ha autorizado el proyecto de conservación y restauración de la obra conocida como Cristo de la Tabla, que se conserva en la Parroquia de Santiago Apóstol de Montilla. Según el Gobierno andaluz, "la intervención se realizará sobre una obra de especiales características y que presenta un estado de conservación muy deficiente".



Se trata de una pintura sobre tela donde aparecen representados San Juan Evangelista, la Virgen María y un Cristo superpuesto policromado sobre madera en una cruz de madera dorada, que representan la escena del Calvario o de la Crucifixión. Es un conjunto de gran interés artístico e histórico.

La pintura sobre tela recoge la escena donde aparecen San Juan Bautista y la Virgen María, además de los angelitos que llevan los atributos de la Pasión, fechada del siglo XVII. La pintura sobre tabla, policromada tanto por el anverso como reverso, representa a Cristo Crucificado, fechado del siglo XVI.

Existen agentes de deterioro que atentan contra la integridad de esta obra de tela y madera, por la composición de sus materiales y ubicación, que facilitan el proceso de degradación de forma natural. Las patologías detectadas en este tipo de obras vienen dadas por sus características físico- químicas, y otros factores medioambientales del entorno, así como las cargas derivadas del sistema constructivo. Los daños afectan al soporte y a la película pictórica, así como a la madera, la preparación y el dorado.

El objetivo principal es garantizar la conservación y frenar el deterioro material de la obra, con una actuación de incidencia mínima en el conjunto.

El proyecto de restauración emplea tratamientos científicamente probados mediante ensayos. Se aplicarán y emplearán productos y materiales también de reconocida eficacia y calidad, compatibles con los originales y de comprobada reversibilidad. Asimismo se respetará la pátina original del bien, establecida mediante la realización de catas de diferentes niveles de limpieza sobre la superficie de las distintas obras, y se realizarán reconstrucciones con pasta de madera en volúmenes o partes imprescindibles para afianzar su consolidación, que serán reconocibles.

Como ha indicado la delegada de Cultura, Cristina Casanueva, “restaurar este conjunto artístico conocido como Cristo de la Tabla es un valor añadido para la población, ya que además de su valor y simbología religiosa es además de un lugar de culto, uno de los edificios emblemáticos del municipio, con lo que es fundamental su recuperación para los montillanos”.

Casanueva recuerda que Montilla “posee un rico patrimonio religioso y civil, sin olvidar la relación que tiene esta obra con uno de los Doctores de la Iglesia como es San Juan de Ávila”.

La Parroquia de Santiago de Montilla está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento y se incluye en el Catálogo de Elementos Protegidos dentro del Plan General de Ordenación Urbanística de Montilla con protección integral.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

27 de julio de 2020

  • 27.7.20
La Diputación de Córdoba ha abierto el plazo para participar en la convocatoria de subvenciones de la Delegación de Cultura, destinada a la Conservación y Protección de los Bienes Muebles e Inmuebles del Patrimonio Histórico y Artístico Municipal de los municipios de la provincia.



Las bases de esta convocatoria fueron publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del pasado 23 de julio, y en la misma podrán participar los municipios con una población inferior a los 50.000 habitantes, que dispondrán de un plazo de 15 días para presentar sus solicitudes.

La diputada del área, Salud Navajas, ha destacado que el objeto de estas ayudas es “la conservación, restauración y rehabilitación de los bienes muebles e inmuebles que tengan un interés arquitectónico, arqueológico, histórico, artístico e industrial”.

En este sentido, Navajas ha recalcado que este año “incorporamos por primera vez los bienes muebles; y esta es una de las principales novedades de esta convocatoria, que hasta ahora tenía por objeto, única y exclusivamente, los bienes inmuebles”.

De este modo, ha apuntado, “hablamos de pintura, escultura, dibujos, grabados, retablítica, orfebrería, cerámica y algunas piezas arqueológicas”. “Todos estos bienes han de ser propiedad del ayuntamiento que solicite la subvención, o tienen que estar en un régimen de cesión superior a los 50 años”, ha recalcado Navajas.

Asimismo, otra de las novedades de esta convocatoria este año es que, debido a la crisis sanitaria del covid-19, el periodo de ejecución se extiende más allá del año natural, concluyendo el 30 de junio de 2021.

Para concluir, la delegada de Cultura de la Diputación de Córdoba ha incidido en la importancia de estas ayudas “que contribuyen y ayudan a los ayuntamientos de nuestra provincia a poner en valor su extenso patrimonio artístico y arquitectónico”.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: J.P. BELLIDO
  • 27.7.20
El Centro Cultural "Alcalde Antonio Carpio" acogerá este próximo jueves, a partir de las 21.00 de la noche, la presentación de Vivo como hablo, el último libro de Julio Anguita, ex coordinador general de Izquierda Unida (IU) y alcalde de Córdoba entre 1979 y 1986, que falleció el pasado 16 de mayo a la edad de 78 años, tras permanecer casi una semana ingresado a causa de un infarto de miocardio del que finalmente no pudo recuperarse.



El acto, promovido por Librería Nobel, contará con la participación del portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida (IU), Francisco Lucena, y de Ricardo González, representante de la editorial Utopía Libros, que serán los encargados de presentar, junto a Soledad Raya, una selección de artículos, conferencias y discursos pronunciados por el dirigente comunista, en los que se refleja el convulso periodo político vivido entre 2012 y 2020.

Nacido en la localidad malagueña de Fuengirola en 1941, en el seno de una familia de militares, Julio Anguita decidió alejarse de la tradición familiar para cursar estudios de Magisterio y, posteriormente, licenciarse en Historia en la Universidad de Barcelona.

Maestro de profesión, uno de sus primeros destinos fue el colegio de La Silera de Montilla, localidad en la que coincidió con otros profesores de la época no menos conocidos, como el flamencólogo Agustín Gómez –que impartía clase en las Escuelas de El Canillo– o Herminio Trigo –que, casualmente, lo sucedería como alcalde de Córdoba en 1986–.

Animado por Rafael Balsera, que dirigía el Grupo Escolar de La Silera, Julio Anguita fundó, junto a otros maestros que trabajaban en la localidad, un grupo de teatro radiofónico que se forjó en Radio Popular de Montilla, del que también formó parte Miguel Mora Hidalgo, que llegaría a ser vocal asesor de la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, además de presidente de la Cooperativa La Unión.

"No fue en Montilla donde se despertó mi ideología. Ya estaba tocado antes, pero era un rebelde sin causa", precisó el propio Julio Anguita en una entrevista publicada por 'Diario Córdoba' a finales de 2006, en la que añadió: "Estando en Montilla vi cómo era el magisterio, vi el desinterés que se tenía por la Enseñanza Primaria. Además, había personas a mi alrededor que iban despertando mi conciencia y me orientaban".

Tras su paso por la localidad de la Campiña Sur, Anguita recaló en escuelas de Alicún de Ortega (Granada), Nueva Carteya y en Córdoba capital, donde también ejerció en sus últimos años como profesor de Secundaria en el IES Blas Infante, un centro próximo a la Avenida de Carlos III, entre los barrios de Levante, Sagunto y Fátima.

En las elecciones municipales de 1979, Julio Anguita se presentó en la capital cordobesa como candidato del Partido Comunista de España (PCE) y, aunque logró ser el más votado, quedó lejos de la mayoría absoluta, pues solo obtuvo ocho de los 27 concejales que conformaban el Pleno. Sin embargo, decidió formar un Gobierno de concentración junto al resto de fuerzas políticas (PSOE, UCD y PSA), que le permitió ser investido regidor municipal, cargo que desempeñaría hasta 1986, año en que se creó Izquierda Unida, coalición de la que llegaría a ser su coordinador general entre 1989 y 2000.

Tres años antes, en 1983, algunos montillanos recuerdan el "papel decisivo" que Julio Anguita jugó para contener la tensión en Montilla tras las elecciones municipales del 8 de mayo, cuando el inesperado apoyo de Alianza Popular –con el abogado Miguel Puig Velasco a la cabeza– dio la Alcaldía de Montilla al candidato socialista, Prudencio Ostos Domínguez.

Durante la sesión de investidura "se vivieron momentos de tensión en un abarrotado salón de plenos, en el que se mostraron pancartas y se produjo un intenso griterío", tal y como relató Víctor Barranco en este artículo publicado en Montilla Digital. Sin embargo, según reconocen algunos testigos, la mediación de Julio Anguita, que se desplazó a Montilla alertado por algunos conocidos, evitó que aquel día se registraran altercados más graves en la localidad.

A pesar de sus obligaciones políticas, Julio Anguita siempre mantuvo un estrecho contacto con Montilla, donde conservaba buenos amigos no solamente en el seno de Izquierda Unida y del PCE. En 2010, y gracias a la mediación de la historiadora montillana Pepa Polonio, Anguita accedió a colaborar como columnista en Montilla Digital, donde publicó el artículo titulado 'Un sepelio prematuro'.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: FRANCIS SALAS

26 de julio de 2020

  • 26.7.20
La Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque, que constituye la recopilación de historia local más importante de España, junto con la existente en el Seminario de Álava, ha recibido esta semana la visita del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, quien deseaba conocer algunas de las primeras ediciones que la entidad custodia del historiador Martín de Roa, rector de los colegios de la Compañía de Jesús en Córdoba, Écija, Jerez de la Frontera, Málaga y Sevilla a comienzos del siglo XVII.



Acompañado por el sacerdote montillano Carlos Jesús Gallardo Panadero, director espiritual adjunto del Seminario Conciliar "San Pelagio" y director diocesano del Apostolado de la Oración, el titular de la Diócesis mostró especial interés en tres obras editadas por vez primera a principios del siglo XVII.

De este modo, y de la mano de Elena Bellido, directora de la fundación, y del propio Manuel Ruiz Luque, el obispo de Córdoba pudo consultar la obra Flos sanctorum. Fiestas i santos naturales de la ciudad de Cordova, algunos de Sevilla, Toledo, Granada, Xerez, Ecija, Guadix i lugares de Andalucia, Castilla i Portugal, editada en 1615, así como Vida y maravillosas virtudes de Doña Sancha de Carrillo, que vio la luz un año después.

No obstante, la obra que despertó mayor interés en el titular de la Diócesis fue Vida de doña Ana Ponce de León, condesa de Feria, monja en Santa Clara de Montilla, editada en 1604 y en 1615, con una reedición adicional de 1883. Y es que, como avanzó Montilla Digital, esta documentación servirá de testimonio durante el proceso de beatificación que ha abierto el Obispado de Córdoba para elevar a los altares a Ana Ponce de León, condesa de Feria y, posteriormente, monja en el convento de Santa Clara.

"Fueron innumerables los indicios que Martín de Roa advirtió en sor Ana de la Cruz Ponce de León para impulsar abiertamente su fama de santidad", detalló Elena Bellido, quien hizo hincapié en que cuando falleció la religiosa el 26 de abril de 1601 "ya gozaba de una reconocida virtud y santidad que fueron cimentándose durante los más de 45 años que vivió en el convento de Santa Clara".

Tras la muerte de Ana Ponce de León, su nieto, Pedro Fernández de Córdoba, cuarto marqués de Priego, encargó a Martín de Roa la redacción de una biografía destinada a reconocer sus virtudes. Fue así como surgió la Vida de Doña Ana Ponce de León, Condesa de Feria, impresa en los talleres de la viuda de Andrés Barrera de la capital cordobesa, en 1604.

"La biografía se encuentra estructurada en cuatro libros, subdivididos a su vez en diferentes capítulos, a través de los cuales, Martín de Roa entreteje las vivencias religiosas que abraza Ana Ponce de León y avisándonos de que, desde su niñez, ya estaba predestinada a la entrega divina", explicó Elena Bellido, quien subrayó que la obra "permite conocer el ejemplar matrimonio de la noble marchenera con el conde de Feria, al que encumbra como paradigma del ideal de caballero cristiano".

"Martín de Roa –que falleció en Montilla en 1637– nos introduce en la vida de la protagonista desde una dimensión que está plenamente imbuida del espíritu contrarreformista del momento, advirtiéndose un discurso panegírico que enaltece las virtudes pías de la noble religiosa", subrayó la directora de la fundación, quien destacó el papel predominante que jugó en la elaboración de esta biografía el testimonio de San Juan de Ávila, confesor de la condesa.

Una figura que recobra actualidad

Ana Ponce de León nació en la localidad sevillana de Marchena el 3 de mayo de 1527. Hija de los duques de Arcos, contrajo nupcias a corta edad con Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa, cuarto conde de Feria, en un enlace que, como subrayó Elena Bellido, "despertó una gran expectación entre la aristocracia de la época", dado que sus descendientes directos estaban llamados a heredar los amplios dominios territoriales que componían los estados del marquesado de Priego y del ducado de Feria.

Sin embargo, la prematura muerte de su esposo en 1552 puso en peligro la premeditada estrategia matrimonial, ya que su primogénito también falleció siendo niño, quedando como continuadora del linaje una hija pequeña a la que el ducado de Feria le negaba sus derechos hereditarios sobre las posesiones extremeñas.



"Ante tan complejo escenario familiar, Ana Ponce de León, que contaba con 25 años de edad cuando quedó viuda, decidió consagrarse a la espiritualidad alentada por su confesor y consejero, el maestro Juan de Ávila", relató Elena Bellido.

La figura de la religiosa ha recobrado actualidad en las últimas semanas después de que el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, confirmara durante la ceremonia de clausura del Año Jubilar Avilista que la Diócesis de Córdoba ha iniciado ya el proceso de beatificación de Ana de la Cruz por su estrecha vinculación con San Juan de Ávila.

“Los santos van siempre en pelotón y llevan consigo personas en torno a ellos como un remolino de santidad y son modelos para los cristianos de hoy y de siempre; este es el caso de San Juan de Ávila y Ana de la Cruz”, destacó el obispo, quien se desplazó también al convento de Santa Clara de Montilla para reunirse con los miembros de la comisión diocesana para la reapertura del proceso de beatificación  de la condesa de Feria.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN

25 de julio de 2020

  • 25.7.20
Montilla ha perdido hoy a uno de sus cantaores más queridos. Francisco Cobos Lara, más conocido como Paquillo Cobos, ha fallecido a los 81 años de edad. Casado con Manuela Cárdenas Jiménez, era padre de tres hijos –Rafael, María del Mar y Marisol– y abuelo de dos nietos –Antonio Manuel y Carla–.



Gran aficionado al cante jondo, Paquillo Cobos fue durante años un habitual de los certámenes flamencos y de saetas promovidos en Montilla y en otras localidades de la comarca, llegando a participar en las primeras ediciones de la Noche Blanca. El 29 de noviembre de 2009 vio cumplido uno de sus sueños cuando presentó, en el Restaurante Los Arcos, el disco Paquillo Cobos canta a sus amigos, acompañado a la guitarra por el sevillano Eduardo Rebollar.

La misa córpore insepulto de Francisco Cobos Lara tendrá lugar mañana domingo 26 de julio, a las 13.45 de la tarde, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, aunque por razones de seguridad derivadas de la pandemia del coronavirus, no se ofrecerá el pésame a la familia ni en el tanatorio ni en el templo de La Escuchuela.

El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado entre familiares, amigos y aficionados al flamenco la pérdida de este entrañable cantaor montillano. Si desea consultar la esquela, puede pulsar en este enlace.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: FRANCIS SALAS

19 de julio de 2020

  • 19.7.20
La Asociación Cultural de Artesanos "Solano Salido" ha dado su último adiós al escultor montillano Francisco Julián Márquez Luque, que falleció este viernes a los 87 años de edad en la vecina localidad de Aguilar de la Frontera, donde residía desde hacía años junto a su esposa, Antonia Ariza Romero.



Nacido en Montilla el 6 de junio de 1933 en el seno de una familia de orfebres, Francisco Julián Márquez Luque emigró junto a su familia a Argentina, donde se estableció en la ciudad de Berazategui, una ciudad del sudeste del Gran Buenos Aires considerada como la capital nacional del vidrio.

Discípulo del reconocido escultor italiano Antonio Sassone, Francisco Julián Márquez Luque se formó como escultor en la Mutualidad de Estudiantes Egresados de Bellas Artes, concluyendo sus estudios en 1957. A partir de ese momento, desarrollaría su obra, imbuida de la estética del realismo artístico, con trabajos tan notables como el busto a Patrick Pearse que preside la Plaza Irlanda​ del barrio de Caballito en Buenos Aires, el Monumento a los Héroes de las Malvinas de Berazategui o la escultura a Almafuerte en el Paseo de los Troncos de Mar del Plata.

En 1988, tras la muerte de su madre, regresó a España e inició un nuevo período de su obra, compaginando la creación artística con la docencia en la Escuela Taller de Montilla, con obras tan reconocibles para los montillanos como la escultura de San Juan de Ávila que preside la fachada del templo de la calle Corredera, el Monumento a la Madre del Paseo de Las Mercedes o los bustos de San Francisco Solano y de Gómez Suárez de Figueroa que pueden verse en la Casa del Inca Garcilaso.



A finales de junio de 2014, la Asociación Cultural de Artesanos "Solano Salido" decidió distinguirlo como Socio de Honor del colectivo, durante el transcurso de un acto en el que también se reconocieron las trayectorias del orfebre montillano José Pedraza Luque y de la modista Luisa Polonio Rasero, que falleció en 2017.

El funeral de Francisco Julián Márquez Luque se celebró ayer tarde en la capilla del Tanatorio de Aguilar de la Frontera. El equipo humano que conforma Montilla Digital se une al dolor que ha provocado entre familiares, amigos y vecinos la pérdida de este reconocido artista montillano.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JULIO PORTERO / JOSÉ ANTONIO AGUILAR


10 de julio de 2020

  • 10.7.20
La Plaza de la Rosa acogerá mañana, a partir de las 22.00 de la noche, la actuación de la cantaora lucentina Araceli Campillos, acompañada a la guitarra por el guijarroseño Luis Ruiz García, más conocido como Luis Calderito, en el marco del ciclo Vive el Flamenco, que promueve la Peña Cultural "El Lucero", con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Montilla y de la Diputación de Córdoba.



El ciclo Vive el Flamenco, que este año cumple su decimosexta edición, rinde homenaje a Francisco Campanario El Maño, un hombre que, en palabras de Salvador Córdoba, presidente de la Peña El Lucero, "lo ha hecho todo por el flamenco" y que "ha logrado traer a Montilla a grandes nombres del cante".

La iniciativa, que arrancó su programación el pasado 31 de enero con la actuación de Bartolomé López El Arenales al cante y Rafael Trenas al toque, continuó el 7 de febrero de la mano del cantaor granadino Luis Heredia El Polaco, acompañado a la guitarra por Paco Cortés.

El ciclo en homenaje a Francisco Campanario se completaba además con la actuación el 6 de marzo de la cantaora onubense Rocío Márquez, junto a Miguel Ángel Cortés y, una semana más tarde, con la de la joven lucentina Araceli Campillos, arropada por Luis Calderito, un recital que se vio truncado finalmente por la crisis sanitaria a causa del coronavirus y que mañana podrá retomarse con las debidas medidas de seguridad que recomiendan las autoridades sanitarias.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: I. TÉLLEZ

9 de julio de 2020

  • 9.7.20
Agústicos. Ese es el original nombre del ciclo musical que inaugura hoy el Ayuntamiento de Montilla con el objetivo de ofrecer una alternativa de ocio para las noches de los jueves. El título del festival, que forma parte del Plan de Reactivación Socioeconómica para Montilla #Remontamos, surge de un juego de palabras que resume el espíritu de la iniciativa, tal y como aclaró la concejala de Infancia, Juventud y Mujer, Alicia Galisteo, quien explicó que "los conciertos tendrán un formato acústico y, además, esperamos que los asistentes estén muy a gusto, escuchando música en directo en las plazas de Montilla".



El programa, que arrancará a las 22.00 de esta misma noche, en el Llano de Palacio, con los sonidos selváticos y subterráneos de la banda granadina Pelo Mono, ha sido diseñado por cuatro colectivos musicales de la localidad: Imprevisible, Jazz Amontillado, Poplacara y Pop Rock Montillano.

"Con esta iniciativa se pretende cubrir los festejos cancelados por el covid-19 y ofrecer música para todos los públicos, ya que los conciertos serán gratuitos", recalcó Alicia Galisteo, quien reconoció que "la música ha sido una gran aliada en los meses de confinamiento y, por eso, hemos apostado por ella para hacer más amenos los meses de verano, con una propuesta que también ayudará a la hostelería".

Agústicos se compone de un total de ocho conciertos –cuyos detalles pueden consultarse en este enlace– que tendrán lugar en espacios como la Plaza de la Merced, la Estación de Autobuses, la Plaza de la Rosa y el Llano de Palacio, todos ellos con un aforo limitado a 60 personas sentadas.

Tras la actuación de esta noche de Pelo Mono, el festival continuará el próximo 16 de julio, en la Plaza de la Rosa, con Pepe Bao y Tomasito (Los Majaretas del planeta). Una semana más tarde, en la Plaza de La Merced, será el turno de CRC y Raúl Rodríguez, mientras que el último jueves de julio actuarán, a partir de las 22.00 de la noche en la Estación de Autobuses, el grupo montillano El Viaje de la Rosetta, además de Imperio Reina.

Ya en agosto, el jueves día 6 se podrá disfrutar en la Plaza de la Rosa de la actuación del grupo Mr. Mackenzie y de Borneo, mientras que Taipan y otro grupo por confirmar tomarán el escenario de la Estación de Autobuses el 13 de agosto.

Las dos últimas actuaciones correrán a cargo del pianista Ángel Andrés Muñoz y Cristina Guzmán, junto a Latín Jazz Reunión (Around Rivera’s Sounds), que el 20 de agosto deleitarán con su música al público de la Plaza de la Merced, mientras que D-Instinto Bas&Co y Pirámide cerrarán el programa con un concierto que tendrá lugar el jueves 27 de agosto en la Plaza de la Rosa.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)


8 de julio de 2020

  • 8.7.20
El Ayuntamiento de Montilla puso en marcha anoche el programa Cine en los Barrios, una actividad que pretende ofrecer una alternativa de ocio para las noches estivales en distintos espacios abiertos de la localidad. El programa, que forma parte del Plan de Reactivación Socioeconómica para Montilla #Remontamos, ofrecerá todos los martes y miércoles de los meses de julio y agosto películas de distintos géneros aunque especialmente concebidas para el público infantil.



El ciclo de proyecciones arrancó anoche en el Paseo de Cervantes, donde pudo disfrutarse de la cinta El niño que pudo ser Rey, y continuará hoy con el film de animación Alita: Ángel de Combate, también en el Paseo de Abajo y a partir de las 22.00 de la noche. La entrada será gratuita hasta completar el aforo de 150 asientos.

"En cada evento aplicaremos, por supuesto, las medidas de seguridad correspondientes y esperamos dar un puntito de entusiasmo al verano, para que podamos pasarlo lo mejor posible, ya que se prevén unos temperaturas muy elevadas y las posibilidades de desplazamiento se han visto reducidas a causa de la pandemia por el coronavirus”, apuntó la concejala de Cultura y Festejos, Soledad Raya.

El programa Cine en los Barrios ofrecerá un total de 16 películas en enclaves como el Paseo de Cervantes, el Parque de La Rehoya, la Plaza Puerta de Montilla y el Paseo de las Mercedes. "Las películas se centrarán, sobre todo, en el público infantil para que podamos disfrutar en familia”, comentó la edil.

El ciclo permitirá disfrutar, igualmente, de películas como Cementerio de animales; Perdiendo el este; Spiderman lejos de casa; Bajo el mismo techo; Extraordinariamente Feos; Green Book; Cómo entrenar a tu dragón 3; Lo dejo cuando quiera; Asterix; Superlópez; Mascotas 2; Ha nacido una estrella; Pokemon, detective Pikachu; y Animales Fantásticos, los crímenes de Grindelwald.

Para conocer detalles sobre las proyecciones, como el lugar, la hora y el título de la cinta, se puede visitar el perfil de Facebook de la Concejalía de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Montilla o, bien, darse de alta en el servicio gratuito de alertas de Montilla Digital.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

7 de julio de 2020

  • 7.7.20
El castillo de El Gran Capitán ha vuelto a despertar el interés científico dos décadas después de las primeras excavaciones arqueológicas en el entorno de la ladera norte, donde un equipo de investigadores de la Universidad de Granada y del Instituto Andaluz de las Ciencias de la Tierra (IACT), apoyados por la Asociación de Arqueología Agrópolis y por el propio Ayuntamiento, han creído localizar evidencias de una muralla íbera del siglo II antes de Cristo.





"Los datos encontrados son bastantes importantes y están saliendo diversos materiales con los que se pueden ir barajando distintas teorías". recalcó el geógrafo e historiador Sergio Moyano, quien aseguró que "los restos arqueológicos hallados podrían mostrar el cambio sufrido en la pendiente a causa de los deslizamientos".

Y es que, durante las primeras tomas de datos con material de última generación, se han detectado una serie de fallas geológicas que pudieron afectar a las distintas fases de la construcción del castillo, así como un material que, a juicio de los expertos, desvelaría la presencia de esa muralla íbera. No obstante, los investigadores se mantienen cautos todavía y reconocen que deben "procesar los datos" antes de determinar el "alcance real" de los hallazgos.

El equipo de la Universidad de Granada –que dirige Jesús Galindo, catedrático del Departamento de Geodinámica de la Universidad de Granada, junto a la investigadora Lourdes González y a Francisco Lamas, profesor titular de Ingeniería Civil– está contando con la inestimable colaboración del historiador José Luis Urbano y del científico montillano Francisco José Jiménez Espejo, que ha trabajado durante años en el departamento de Biogeoquímica de la Agencia Japonesa para las Ciencias y Tecnologías Marinas y Terrestres.

“Todos ellos nos han enseñado las técnicas para estudiar la ladera de una forma no destructiva e invasiva, a través de la técnica de tomografía eléctrica, utilizada para determinar los diferentes materiales en función de la conductividad eléctrica que presenta y en la que podemos encontrar materiales más húmedos que conducen la electricidad y piedras que pueden componer murallas", detalló Sergio Moyano.

Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, agradeció “la gran labor realizada por la Asociación de Arqueología Agrópolis tanto en el castillo como en la gestión del Museo Histórico", así como la labor de Francisco José Jiménez, Sergio Moyano y "otros ciudadanos interesados en la singularidad de nuestro municipio".





El primer edil se mostró convencido de que "esta investigación va a ser muy importante no solo para el entorno del alhorí del castillo sino, también, para conocer mucho mejor nuestro subsuelo". Para Rafael Llamas, "gracias a este equipo damos un pasito hacia adelante, sin prisa pero siempre sin pausa, con el que seguimos sumando esfuerzos para poder dar el valor que tiene este importante enclave".

Un lugar de gran interés arqueológico

El Ayuntamiento de Montilla adquirió el castillo en 1998 y, desde entonces, ha venido siendo objeto de numerosos estudios arqueológicos. Precisamente, una de las iniciativas más interesantes de este gran proyecto cultural y turístico ha sido la creación de un parque arqueológico en las inmediaciones del castillo, que ha servido para integrar el yacimiento ibérico que apareció en el subsuelo de la fortaleza.

En este recinto nació el 1 de septiembre de 1453 El Gran Capitán y en él permanecería hasta cumplir 14 años. La reconstrucción de la antigua fortaleza se llevó a cabo en el siglo XVIII, levantándose en su solar los graneros ducales, un inmenso monumento de sillería que se alza sobre las demás construcciones de la ciudad y que, en las próximas semanas, mostrará los aspectos más relevantes de la vida del militar montillano.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

4 de julio de 2020

  • 4.7.20
La vida de Ana Ponce de León, condesa de Feria y, posteriormente, monja en el convento de Santa Clara, protagonizará durante el mes de julio El Libro del Mes, una iniciativa de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque que arrancó el pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, y que permite conocer, a través de la página web de la entidad, aspectos singulares de algunos de sus títulos más selectos o extraños.



La figura de la religiosa –que falleció el 26 de abril de 1601 en olor de santidad– ha recobrado actualidad en las últimas semanas después de que el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, confirmara durante la ceremonia de clausura del Año Jubilar Avilista que la Diócesis de Córdoba ha iniciado ya el proceso de beatificación de Ana de la Cruz por su estrecha vinculación con San Juan de Ávila.

“Los santos van siempre en pelotón y llevan consigo personas en torno a ellos como un remolino de santidad y son modelos para los cristianos de hoy y de siempre; este es el caso de San Juan de Ávila y Ana de la Cruz”, destacó el obispo.

Por este motivo, la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque –que constituye la recopilación de historia local más importante de España, junto con la existente en el Seminario de Álava– ha querido recordar la vida de esta insigne montillana, de la mano del historiador Martín de Roa, rector de los colegios de la Compañía de Jesús en Córdoba, Écija, Jerez de la Frontera, Málaga y Sevilla a comienzos del siglo XVII.

"Cuando falleció sor Ana de la Cruz Ponce de León, ya gozaba de una reconocida virtud y santidad que fueron cimentándose durante los más de 45 años que vivió en el convento de Santa Clara", explica Elena Bellido, directora de la Fundación Ruiz Luque, quien aclara que, tras su muerte, su nieto, Pedro Fernández de Córdoba, cuarto marqués de Priego, encargó a Martín de Roa la redacción de una biografía destinada a reconocer sus virtudes.

Fue así como surgió la Vida de Doña Ana Ponce de León, Condesa de Feria, impresa en los talleres de la viuda de Andrés Barrera de la capital cordobesa, en 1604. "La biografía se encuentra estructurada en cuatro libros, subdivididos a su vez en diferentes capítulos, a través de los cuales, Martín de Roa entreteje las vivencias religiosas que abraza Ana Ponce de León y avisándonos de que, desde su niñez, ya estaba predestinada a la entrega divina", explica Elena Bellido, quien subraya que la obra "permite conocer el ejemplar matrimonio de la noble marchenera con el conde de Feria, al que encumbra como paradigma del ideal de caballero cristiano".

Sin duda, la obra que protagoniza El Libro del Mes de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque servirá de testimonio durante el proceso de beatificación que ha abierto el Obispado de Córdoba pues, como recuerda Elena Bellido, "fueron innumerables los indicios que Martín de Roa advirtió en sor Ana de la Cruz Ponce de León para impulsar abiertamente su fama de santidad".

"Martín de Roa nos introduce en la vida de la protagonista desde una dimensión que está plenamente imbuida del espíritu contrarreformista del momento, advirtiéndose un discurso panegírico que enaltece las virtudes pías de la noble religiosa", subraya la directora de la fundación, quien destaca el papel predominante que jugó en la elaboración de esta biografía el testimonio de San Juan de Ávila, confesor de la condesa.

Una figura relevante del Siglo de Oro

Ana Ponce de León nació en la localidad sevillana de Marchena el 3 de mayo de 1527. Hija de los duques de Arcos, contrajo nupcias a corta edad con Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa, cuarto conde de Feria, en un enlace que, como subraya Elena Bellido, "despertó una gran expectación entre la aristocracia de la época", dado que sus descendientes directos estaban llamados a heredar los amplios dominios territoriales que componían los estados del marquesado de Priego y del ducado de Feria.

Sin embargo, la prematura muerte de su esposo en 1552 puso en peligro la premeditada estrategia matrimonial, ya que su primogénito también falleció siendo niño, quedando como continuadora del linaje una hija pequeña a la que el ducado de Feria le negaba sus derechos hereditarios sobre las posesiones extremeñas.

"Ante tan complejo escenario familiar, Ana Ponce de León, que contaba con 25 años de edad cuando quedó viuda, decidió consagrarse a la espiritualidad alentada por su confesor y consejero, el maestro Juan de Ávila", relata Elena Bellido.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

3 de julio de 2020

  • 3.7.20
El entorno del Centro de Arte Contemporáneo y Vino (Envidarte), con acceso desde la avenida de Las Camachas, acogerá mañana el regreso de la Banda de Música Pascual Marquina tras casi cuatro meses de obligada inactividad que ha obligado a la formación que dirige Rafael Tejada Luque a dejar en el tintero hasta siete actuaciones programadas antes de la declaración del estado de alarma.



"La evolución favorable de la pandemia y la situación actual permite que podamos volver a ofrecer nuestra música en directo con público, aunque evidentemente extremando todas las medidas de seguridad necesarias", recalcan desde la formación, que ofrecerá una sesión doble para posibilitar la asistencia de un mayor número de espectadores.

La primera actuación arrancará a las 21.30 de la noche y, la segunda, una hora después, ambas con aforo limitado. "Se trata de un concierto que ofrecemos con el único objetivo de ir recuperando poco a poco la actividad cultural en nuestra ciudad, que tanto la necesita, y respetando siempre todas las medidas de seguridad establecidas en la normativa vigente", insisten desde la banda, cuyos integrantes ofrecerán mañana dos conciertos "de manera totalmente altruista y desinteresada, con el fin de reencontrarnos con nuestro querido público y celebrar que, poco a poco, estamos saliendo de esta situación".

El concierto, que ha sido preparado "en tiempo récord", será algo más breve de lo habitual, y además, no contará con descanso como medida adicional de seguridad. "Por lo demás, y aunque con las condiciones de distanciamiento social a las que poco a poco debemos irnos acostumbrando, estamos convencidos de que mantendrá la esencia de todos nuestros conciertos, incorporando incluso alguna pieza de estreno que queremos dedicar a todas las víctimas que, desgraciadamente, ha dejado esta enfermedad", señalan desde la formación.

Las personas interesadas en asistir al concierto –que tendrá un aforo limitado a 150 sillas por sesión– deberán utilizar obligatoriamente la mascarilla en la entrada al recinto, hasta ocupar el asiento, así como en el momento de la salida. Desde la organización instan a los espectadores a "evitar aglomeraciones manteniendo la distancia de seguridad".

Además de haber establecido una separación entre sillas de, al menos, 1,5 metros, la Banda Pascual Marquina dispensará  a la entrada gel hidroalcohólico para todos los asistentes y se llevará a cabo la limpieza y desinfección de todas las sillas entre sesión y sesión. A su vez, para extremar las medidas de seguridad, en esta ocasión no se repartirán programas de mano impresos en papel.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


29 de junio de 2020

  • 29.6.20
Jose de la Torre sigue afianzándose en su carrera profesional. Tras su exitoso paso por 'Toy Boy', una serie producida por Atresmedia que llegó a Netflix el pasado 5 de marzo –donde ha sido muy bien recibida por la audiencia de la plataforma–, el actor montillano se embarca ahora en uno de los buques insignia de Antena 3 Televisión: la serie Amar es para siempre, que se emite actualmente de lunes a viernes, de 16.35 a 17.55 de la tarde, y que ha alcanzado ya su octava temporada.



José de la Torre se une al reparto de Amar es para siempre en la recta final de la octava temporada como Ricardo Candela, Roque, un hombre atractivo y sexy que jugará a dos bandas con Ordoñez y con Irene y que ha sido contratado como nuevo jefe de recepción del Hotel La Estrella.

"Roque llega a la Plaza de los Frutos como el nuevo jefe de recepción del Hotel La Estrella y se presenta a Armando como Miguel Portolés", explican desde la productora, para añadir que "Roque, al que todos menos Irene llamarán Miguel, trabajará junto a Fede y Marina ante el auge del turismo internacional en el país".

Nacido en Montilla en 1987, Jose de la Torre no ha dejado de subirse a un escenario o ponerse frente a una cámara desde que comenzara su carrera como actor hace casi una década con su participación en un videoclip de la cantante Nena Daconte. Diez años después, este joven montillano regresa a la pequeña pantalla como uno de los protagonistas de Amar es para siempre, una de las series más exitosas de la televisión en España.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN


28 de junio de 2020

  • 28.6.20
Los artistas Antonio Algaba, Raymond Prestia y Manolo Portero se han unido en la Taberna Bolero para rendir tributo artístico a aquellos míticos cines de verano de los años sesenta. Y lo hacen en Jardín Cinema, una exposición colectiva que podrá visitarse hasta el próximo mes de septiembre en ese templo erigido en honor al Dios Baco que regenta con maestría Carlos García Santiago.



Los característicos collages con estructuras lineales de Manolo Portero, que evocan aquellas hileras de sillas de madera que había en esos patios al aire libre donde se instalaban los cines estivales, se unen en esta peculiar muestra a las acuarelas sobre papel de morera de Raymond Prestia, que con sus flores recuerda las típicas macetas que colgaban de las paredes de aquellas improvisadas salas de cine al aire libre.

Por último, el artista montillano Antonio Algaba expone dos técnicas mixtas sobre papel que llevan como título Technicolor I y  Technicolor II, en el que el mero divertimento, los juegos de color y los toques de expresionismo abstracto conforman los ingredientes principales.

"Volvemos de nuevo al espacio expositivo del Bolero en estos tiempos difíciles, raros, complicados e inciertos", apunta el promotor de la muestra, Manolo Portero, quien reconoce, no obstante, que los artistas tienen la "obligación" de seguir creando "para las personas que nos saludan todos los días" y para los parroquianos de la taberna montillana por antonomasia, enclavada muy cerca de donde abrió sus puertas el cine de verano Jardín Cinema.

"Con esta exposición queremos rendir un pequeño homenaje a esa escuela que eran los cines de barrio, donde se convivía, se compartían las chucherías, se aprendía a ver el cine de una época y a evadirnos del trabajo diario", subraya Manolo Portero quien, parafraseando a Pepe Galisteo, defiende que estos lugares eran propicios para "los amoríos, la diversión y el descubrimiento de los mitos".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: MANOLO PORTERO


21 de junio de 2020

  • 21.6.20
En España disponemos de una gran cantidad de vestigios materiales relacionados con nuestro pasado. Tenemos la suerte de disponer de una larga tradición museística y de amor por nuestra historia, lo que ha ayudado a la conservación, documentación y exhibición de estas piezas. Una de las civilizaciones que más arraigaron en nuestro territorio y que marcaron el inicio de muchas actividades habituales que realizamos en el presente es la Romana. Los romanos edificaron una gran cantidad de ciudades, colonias y edificaciones satélite repartidas por todo el territorio. Debido a su gran especialización y sus otros conocimientos en muchas otras disciplinas como la arquitectura, la gastronomía o el mundo de las artes, su legado aún pervive.



Algunos de los líderes romanos más famosos fueron César, autor de la popular frase "Alea jacta est", Augusto, primer emperador, o Claudio, parodiado hasta la saciedad por sus problemas de dicción. Sus figuras han calado hondo en la cultura popular, sobre todo por su gran ambición política y sus ansias de expansionismo, pero un dato menos conocido es su pasión por las actividades de azar, nexo común entre los diversos líderes históricos. Este dato nos muestra hasta qué punto eran personas avanzadas a su tiempo y que su manera de ser no difería demasiado de la actual. De hecho, Augusto practicaba la "alea", una variante primitiva del actual Backgammon, y fue también uno de los emperadores relacionados con la Península Ibérica, ya que viajó en tres ocasiones a nuestro territorio.

Hoy queremos centrarnos en el sur peninsular y destacar alguno de los puntos más importantes del pasado andaluz relacionado con las raíces romanas. En la conocida Hispania Ulterior encontramos ciudades de la envergadura de Híspalis (Sevilla), Corduba (Córdoba), Astigi (Écija) o Gades (Cádiz). De hecho, Andalucía estaba comunicada con Roma a través de la Vía Augusta, creando un nexo directo entre la capital del imperio y la zona sur de la Península. De hecho, cada año aparecen nuevos descubrimientos que refuerzan el nexo de unión entre Andalucía y su pasado romano.

Uno de los puntos más espectaculares en cuanto a la relación entre Andalucía y Roma lo encontramos en la que fue la primera ciudad romana de Hispania: Itálica. Fue edificada el año 206 a.C. en el actual término municipal de Santiponce, en Sevilla. Allí encontramos los restos del Anfiteatro Romano de Itálica, una estructura que sorprende por su buen estado de conservación. Tenía una capacidad de 25.000 espectadores, con tres niveles de gradas. Allí tuvieron lugar las populares luchas de gladiadores y las “venationes”, donde se pueden ver bestias y animales de todos los puntos del planeta. En Itálica encontramos también el teatro, el Templo de Trajano y los restos de las Termas Romanas. Una visita obligada para los amantes de Roma y de la historia en general.



La segunda parada de nuestro viaje particular por los restos romanos de Andalucía nos lleva hasta Acinipo. Ubicada a 21 kilómetros de Ronda, esta villa romana dispone de tres estructuras destacadas. La primera es el teatro, punto central y destacado del yacimiento. Está excavado directamente sobre la roca y dispone de una acústica y una visión perfecta. Su estado de conservación es muy óptimo, y aún es fácil identificar cuál era la posición del público sobre la estructura. En Acinipo podemos observar también restos de las antiguas Termas y pequeños fragmentos que guardan relación con las murallas defensivas originales.

De Ronda vamos hacia Cádiz. Cerca de Tarifa encontramos una ciudad romana del siglo II a.C. conocida con el nombre de Baelo Claudia. Su tipología constructiva demuestra que era un punto determinante del comercio mediterráneo del segundo siglo de nuestra era. Entre los restos más importantes destacan el teatro, con 2000 espectadores, edificios públicos como la curia, o la basílica, que destaca por la presencia de varias columnas arquetípicas que todo el mundo relaciona con el mundo romano.

La última parada de nuestro viaje nos lleva hasta Málaga capital. En las ruinas de la antigua ciudad de Malaca, que conectaba con la pretérita ciudad fenicia de Malaka -siglos VII-VI a.C.-, podemos observar el magnífico teatro romano. Curiosamente, se encuentra integrado en la actual ciudad de Málaga y fue edificado en los primeros años del Imperio Romano. Es el elemento mejor conservado del pasado imperial de la ciudad y destaca por su belleza exterior. Conserva buena parte de las gradas y es un punto magnífico para entender cómo se llevaban a cabo las representaciones artísticas y teatrales hace más de dos mil años. Fue descubierto en 1951, aunque hasta los años noventa no se decidió iniciar una restauración que puso en valor y en contexto esta magnífica estructura arquitectónica. Un punto fotográfico ineludible.

Como hemos podido apreciar, la herencia romana sigue muy viva en Andalucía y es una civilización que no dejará nunca de maravillarnos.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JESÚS ORDÓÑEZ TORRES


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