San Juan de Ávila será 'Doctor de la Iglesia' en octubre

Ya hay fecha. El próximo 7 de octubre, Benedicto XVI proclamará 'Doctor de la Iglesia Universal' a San Juan de Ávila, al inicio de la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos que se celebrará en Roma, tal y como lo ha anunciado el Sumo Pontífice durante el rezo del Regina Coeli.

La montillana Ángeles Pedraza seguirá al frente de la AVT

La montillana Ángeles Pedraza ha sido reelegida presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), un colectivo fundado en el año 1981 y que, según sus Estatutos, pretende "socorrer a todas las víctimas del terrorismo del abandono y marginación del Estado".

Montilla acogerá un 'Enduro Indoor' el 30 de junio

Pese a los cambios de última hora que la Federación Andaluza de Motociclismo ha introducido en el calendario de las diferentes disciplinas deportivas para lo que resta de temporada, el Moto Club Montilla ha decidido mantener su Campeonato de Enduro Indoor para el próximo 30 de junio.

Descienden las visitas al Museo Garnelo a finales de 2011

Las visitas al Museo Garnelo cayeron en un 35 por ciento durante el segundo semestre del año 2011. Así se desprende de un estudio elaborado por la Oficina Municipal de Turismo en el que se detalla que el 60 por ciento de las visitas se concentraron entre los meses de enero y junio.

Polonio se queja por la impugnación de las oposiciones

La senadora por la Comunidad Autónoma de Andalucía, Rosa Lucía Polonio, reclamó al Gobierno, durante una comparecencia ante el Pleno de la Cámara Alta, una "rectificación" de la decisión hecha pública el pasado mes de abril de impugnar las oposiciones convocadas por la Junta.

Las hermandades se oponen al traslado de la Feria de Día

Las hermandades y colectivos que desde hace dieciséis años vienen promoviendo la 'Feria de Día' en el centro de la localidad mostraron su "rechazo frontal" a la propuesta del equipo de gobierno del PP de trasladar esta celebración al Recinto Ferial, en el entorno del Polideportivo.

Prohíben "redadas indiscriminadas" de inmigrantes

La Dirección General de la Policía ha publicado una circular que prohíbe expresamente a los agentes "establecer cupos de identificación de extranjeros", así como desarrollar "actuaciones masivas o indiscriminadas basadas en criterios étnicos", una práctica denunciada por la AUGC.

Mostrando entradas con la etiqueta El mito de la palabra [Abel Ros]. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El mito de la palabra [Abel Ros]. Mostrar todas las entradas

24 de mayo de 2012

El silencio de los renglones

Mientras Obama lucha a bombo y platillo contra los sesgos perceptivos de la homosexualidad, en España sin embargo, volvemos a los tiempos de Franco, en los que ser gay o lesbiana era pecado para las élites del qué dirán. En pleno siglo XXI, los sastres de las sotanas siguen tejiendo las solapas de la derecha.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La tijera de Wert ha cortado por lo sano los pocos párrafos que le quedaban al reducto socialdemócrata de las siglas "ZP". Hoy, la palabra "homosexual" vuelve a ser tabú en la diversidad del presente. Una vez más, el cristianismo ideológico de la derecha vuelve a ocupar la palestra de la vergüenza.

La nueva asignatura Educación Cívica y Constitucional ocultará en el silencio de sus renglones la tolerancia como valor necesario de la convivencia democrática. Esta manipulación del conocimiento basada más en lo cínico que en lo cívico pone el acento en el adoctrinamiento negativo de las élites tóxicas de la derecha.

La callada por respuesta, o dicho de otro modo, esconder debajo de la alfombra los residuos incómodos del discurso presente, invita a la crítica a denunciar una educación incoherente e irreal con la praxis de la calle.

Cuando la escuela se convierte en un instrumento de la política para inculturalizar a las masas conforme al discurso ideológico de sus partidos, la sociedad se transforma en un producto alienado y esclavizado con el pensamiento de arriba.

La venganza de los obispos por la supuesta traición que en su día les hizo Zapatero a sus principios dogmáticos rinde hoy sus cuentas históricas mediante la supresión de la "homosexualidad" de los libros socialistas.

Es precisamente esta correlación entre el silencio del tabú y el beneplácito de las sotanas la que invita a la crítica a denunciar a la derecha por volver a educar con los mimbres de la Iglesia.

Las críticas de Botella a "las peras y las manzanas" y la objeción masiva de la derecha retrógrada a Educación para la Ciudadanía ponen sobre la mesa las rencillas ideológicas entre la defensa progresista de los nuevos modelos de convivencia y la resistencia conservadora a la crisis presente de la familia nuclear.

La no retirada del recurso interpuesto por la derecha a la Ley de Matrimonios Homosexuales y los testimonios en contra de los mismos vertidos por distintos políticos afines a la doctrina ponen en evidencia la supresión del término tabú y su correlación con el adoctrinamiento negativo.

"La traición de Zapatero al país por complacer a un lobby gay", en palabras históricas de lady Aznar a Il Giornale y las declaraciones recientes de Juan Antonio Reig, obispo de Alcalá, que afirmó que "la homosexualidad se puede curar con terapia", son una muestra, de tantas, de la repulsa histórica del "liberalismo cristiano" a los principios constitucionales de la tolerancia.

ABEL ROS

17 de mayo de 2012

Indignación 'bankera'

En estos días en los que se celebra el aniversario del 15-M, miles de "bankeros" despiertan de la anestesia que los mantuvo inconscientes a las puertas del corralito. Entre las ruinas de Bankia se esconden los trozos de frustración de pequeños ahorradores que confiaron los sacrificios de sus huchas a las credenciales de un tótem llamado Rato. La misma música de Rumasa pero con distintos violines ha vuelto a sonar con fuerza en las desconfianzas civiles.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La "herencia recibida" y la "culpa fue de Ordóñez" han sido las sinrazones esgrimidas desde la bancada de la derecha para salvar la imagen mediática del exministro de las grúas. Una vez más, la política de escurrir el bulto y lanzar balones fuera decora el paisaje de una España en blanco y negro salpicada por noticias y tertulias bañadas con las aguas sucias de la irresponsabilidad organizada.

El ojito derecho de Aznar. El mismo señor que construyó la burbuja de los ladrillos y salió –años después- criticado hasta la médula por su mala gestión en el FMI, intenta culpabilizar de sus errores profesionales al Gobernador del Banco de España con el objeto de no salpicar a las corbatas cuestionadas del Ejecutivo.

Las fusiones de los bancos, decía un viejo profesor de Economía Aplicada, "son las manifestaciones de un cáncer latente". A través de la unión, los débiles buscan la fuerza en el otro para ganar la batalla al tecnocapitalismo presente.

En ocasiones –en palabras del maestro- "las fusiones salen airosas por la consecución de economías a escala", o dicho en la jerga moderna, por las sinergias del grupo. Sin embargo, en otros episodios, la suma de los débiles trae consigo un contagio de sus males y una aceleración de su agonía. La imposibilidad del grupo para pasar de una fase de conflicto a otra productiva impide activar los efectos de la sinergia y salir airosos de la tragedia.

Es precisamente este segundo análisis de las clases de don Antonio el que invita a la crítica intelectual a entender las claves del socorro. El derrumbe de Bankia ha sido suscitado por la propagación de un virus letal a través de transfusiones tóxicas de sangre entre enfermos financieros terminales y la mirada escéptica de sus enfermeros.

Ahora, la muerte es llorada por miles de bankeros que confiaron sus activos en el jefe de planta de un hospital reluciente por fuera pero nefasto en la gestión de puertas para adentro.

La carpeta azul de José María guarda en los archivos de la vergüenza el curriculum flamante de un ministro de Economía llamado Rodrigo Rato. Ministro que soñó con pisar los aposentos de la Moncloa y se quedó atrapado en los laberintos oscuros de la irresponsabilidad. Hoy, ese mismo señor de la derecha de ayer intenta buscar una salida airosa que lo exonere del peligro de caer en el limbo de sus hazañas. Indignante.

ABEL ROS

10 de mayo de 2012

Papel mojado

El último barómetro del CIS no ha dejado títere con cabeza en la farándula de la política. La cámara demoscópica ha arrojado una instantánea marcada por las sombras del desgaste y el suspenso de las élites. El paro y las penurias económicas son los temas que más preocupan a un país sociológicamente de izquierdas pero gobernado a base de embustes y mentiras por las capas de la derecha.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

En esta tierra de nadie, gobernada sin programa por el cetro de la mayoría, es donde el sinsentido de la política y la irresponsabilidad organizada cabalgan a sus anchas por los jardines de la demagogia.

La Hispania desencajada, como así se nos conoce en los foros literarios de la economía, es la principal perspectiva para entender una realidad de dimes y diretes que nos empobrece día tras día y nos sitúa en la mente de un sacerdote que ha perdido la fe durante el transcurso de su homilía.

El desajuste entre estructuras económicas y sociales, la desigualdad interregional de la renta, los desequilibrios intersectoriales, las corruptelas de palacio y la falta de eficiencia en la gestión del dinero de todos, son algunas de las razones que rotulan la etiqueta que se nos cuelga desde la crítica de los paraninfos.

Las políticas de austeridad, llevadas a cabo por el Ejecutivo sin las correspondientes medidas internas de cohesión y coordinación interministerial, son parte del sesgo que nos impide salir de este callejón oscuro ubicado en la periferia de una ciudad desigual llamada Europa.

La "España en sentido contrario" –expresión extraída de las tribunas y pizarras de las aulas de Madrid- sintetiza el mal sabor de boca mostrado por la panorámica reciente del CIS.

La existencia de contradicciones sistémicas en las políticas del Ejecutivo refleja la escultura social de un país esculpido a base de "matar moscas a cañonazos". Esta filosofía de la irracionalidad es la que invita a la crítica a poner su toque de atención a un conjunto de ministros desprovistos de titulación correlativa con los menesteres de su cartera.

En la España de hoy, donde para ser ministro de Sanidad no se necesita saber ni de jeringuillas ni de jarabes, no es de recibo solicitar peras al olmo porque seguro que no las dará.

Resulta deplorable que Mariano Rajoy, el mismo candidato que llegó a la Moncloa con los mismos moldes populistas que utilizaron los totalitarismos para ganarse la confianza de su gente, siga callado como una tumba con el único fin de no desgastar su figura ante las críticas vertidas por los rodillos de la izquierda.

Las dictaduras se caracterizan por la ausencia de programas y el "ordeno y mando" de sus caudillos. La democracia de Rajoy, por desgracia, se distingue por un presidente que gobierna con el poder absoluto de las urnas y el papel mojado de sus promesas. Preocupante.

ABEL ROS

4 de mayo de 2012

Lecciones políticas

A pocas semanas de cumplirse dos años del famoso Real Decreto de Zapatero, es hora de mirar atrás para comprender el escenario dantesco del presente. El "giro a la derecha" que tanto criticó Llamazares desde la tribuna de los leones y la música demagógica de "la culpa fue de ZP", entonada desde los escaños de Mariano, suscitaron el efecto deseado en las urnas de noviembre.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Después de 120 días en la Moncloa, el argumento de Rajoy se desvanece por instantes conforme salen a la palestra los fundamentos de la economía. La falta de correlación entre los hechos del presente y las promesas del ayer son los principales factores del desgaste de un sistema de poder oxidado por los recursos de la mentira.

La "merkelización" de los partidos nos sitúa en una Europa al servicio irracional de los mercados. Desde esta perspectiva, solamente las organizaciones neoliberales de occidente pueden gobernar en sintonía con sus ideologías.

Es precisamente esta falta de espacio político a los márgenes de la izquierda la que impide al partido de Alfredo enderezar su discurso y recuperar el oxígeno perdido ante la erosión del volcán desencantado.

La victoria de Hollande supondría para España un marco de referencia donde emular su discurso y recuperar el agua evaporada para regar las rosas marchitadas de hace dos primaveras.

La vía continuista del Partido Socialista está siendo el caldo de cultivo perfecto para que las manos de la derecha siembren sus campos con las semillas de la austeridad. "La herencia recibida" y la "falta de autoridad moral de Rubalcaba", en palabras de Montoro, por las críticas vertidas a unas políticas neoliberales iniciadas por su antecesor, ponen el acento en un momento político caracterizado por las mentiras del Gobierno y el descrédito civil de la oposición. Esta convulsión de paradojas en la tribuna de la discordia alimenta el motor del enfado en el asfalto de la calle.

La incoherencia de la oposición por la praxis kantiana de su discurso y el papel mojado del programa electoral de la derecha arrojan el resultado de una democracia basada en los fundamentos retrógrados del príncipe de Maquiavelo.

Es en este escenario de vergüenza internacional e incoherencia entre hechos y palabras donde la crítica intelectual debe levantar la cabeza y edificar su discurso contra los residuos tóxicos vertidos desde la industria de la cultura. Las palabras en política son las credenciales necesarias para la libertad de los pueblos. Como bien dijo Shakespeare "es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras".

ABEL ROS

19 de abril de 2012

El silencio de las plazas

Es paradójico que con la que está cayendo en la sociedad, el movimiento 15-M haya pasado a las filas del silencio. A punto de cumplirse un año de su aniversario, los "camorristas y pendencieros" de Esperanza han perdido la fuerza social de su mensaje.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Hoy, los "descamisados de Dragó", aquellos "perroflautas" cabreados con las élites tóxicas del poder, han abandonado el titular de la mañana en una España castigada por el error de millones de votantes procedentes de la izquierda que vieron en la retórica de las gaviotas la salvación a sus lamentos.

¿Dónde está la válvula de escape que expulse en la calle el descontento social con los ecos del rescate? Es deplorable que las velas de la indignación hayan quedado consumidas ante las promesas incumplidas de políticos alienados a los caprichos merkelianos.

El "circo del Sol", en palabras peyorativas de Dragó, no debería cerrar su taquilla ante las críticas vertidas por las corrientes ideológicas de la derecha. A través de su mensaje, jóvenes y no tan jóvenes de la España reciente consiguieron levantar de los aposentos del "credo americano" la lucha por el cambio social desde los valores cívicos occidentales.

Las plazas públicas de distintas capitales fueron el icono perfecto del descontento de millones de plebeyos contra los abusos de sus cortesanos. El grito del desahuciado y la ira del mileurista crearon las sinergias oportunas para que en la tribuna de los leones sonaran con fuerza los sables de la calle. El indignado de ayer se convirtió en el héroe abstracto de una sociedad frustrada con la incoherencia de sus élites y anclada en los barrotes de la depresión.

Desde la crítica civil es momento de reflexionar sobre el silencio de las plazas. La falta de correlación entre tijeretazos marianistas y la indignación manifiesta deja el cielo despejado para el vuelo carroñero de las gaviotas.

En días como hoy, es urgente que las tesis de Hessel recobren el poder de las acampadas preelectorales del mayo evaporado. El movimiento 15-M debería institucionalizar su mensaje y pasar el testigo a fuerzas políticas sensibles a sus reivindicaciones.

El simbolismo de la Primavera árabe debería servir a la "España tercermundista" de Rajoy, para tomar conciencia cívica de su problema y frenar la tiranía indiscriminada de los mercados. Solamente desde la pancarta y la unión podremos recuperar aquello que estamos perdiendo desde el asiento cómodo de la butaca.

ABEL ROS

9 de abril de 2012

Analfabetismo religioso

Las disputas internas en la institución de las sotanas salpicaron a los medios en el día más tétrico de la pasada semana. La ola reformista del clero, abanderada por 300 párrocos austriacos, ha metido el dedo en la llaga de la cúspide de las cruces. La reivindicación del sacerdocio femenino y el casamiento de los curas ponen sobre la mesa el debate para salvar la sociedad inteligente del analfabetismo religioso.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La disonancia entre las teorías eclesiásticas y sus prácticas mundanas marcan el deterioro de su retórica y el descrédito de su mensaje. La prohibición del preservativo, el matrimonio como símbolo de unión y legitimación de la reproducción, la prohibición del aborto, la castidad de los curas y la discriminación femenina para realizar el rol de los masculinos son algunas de las premisas teóricas del conservadurismo retrógrado del Vaticano.

El aumento de las bodas civiles, la proliferación de otras formas de convivencia distintas a la familia nuclear, el aumento del uso de condones por parte de jóvenes y no tan jóvenes, los abortos clandestinos y los cientos de asuntos judiciales de curas pederastas ilustran con creces la falta de correlación entre praxis y teoría, que decíamos atrás.

La desobediencia organizada de grupos discordantes con la línea central de la Iglesia sienta las bases para abrir un haz de luz en la venda diacrónica de los curas. Es precisamente esta discordancia entre el mensaje conservador de la Iglesia y la hipocresía social de sus seguidores la que invita a la crítica a reflexionar sobre el modelo de institución religiosa que necesita la sociedad.

La culturalización civil y los avances de la ciencia han tocado pero no hundido a la escolástica de ayer. En días como hoy, aunque parezca mentira, millones de creyentes buscan en los argumentos divinos el sino de sus aciertos y desgracias. Es esta minoría de alfabetos religiosos la que mantiene viva la llama de una institución disonante con la sociedad del conocimiento.

La "analfabetización religiosa", en palabras del pontífice, es la principal amenaza de la dogmática divina. Después de cientos de años con el cetro del conocimiento en la mano, la Iglesia del presente reconoce ante sus "fieles" la principal razón de su declive.

El ala reformista de la Iglesia deberá esforzarse muchísimo para ganarle el pulso a los miles de seres que, día tras día, se levantan "sin Dios" con la creencia de su sino depositada en el producto de sus decisiones.

La alfabetización laica junto con una institución marcada por la desigualdad de género y la resistencia al cambio social son las principales razones que invitan a la "desobediencia organizada" en el seno de las sotanas.

ABEL ROS

4 de abril de 2012

Cien días de oposición

Después de cien días en La Moncloa, las patas cortas de la mentira han cedido el paso a los largos tentáculos de la verdad. ¿Dónde está la coherencia del "yo no subiré los impuestos si llego al Gobierno"? "Aguas de borrajas", diría don José, mientras juega la partida en el Bar de Manolé. Son precisamente estas perlas extraídas del ayer las que ponen de largo al dicho popular "por la boca muere el pez”.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La "herencia de Zapatero", en boca de Rajoy, no calmará por mucho tiempo los humos de los desengañados. El balance de Mariano en los aromas del poder es el callejón sin salida de la voz oculta de los tecnócratas del presente.

¿Dónde está el PSOE cuando más lo necesitamos? Durante estos tres meses de derecha, las disputas internas del partido de la rosa han dejado huérfano de oposición a un Ejecutivo marcado por la involución conservadora y los recortes neoliberales.

La contrarreforma ideológica, tal y como se le conoce en los foros sociológicos de la izquierda, ha destruido los logros progresistas de José Luis. Las "gallardonadas" del hemiciclo y el réquiem por ciudadanía ponen en evidencia la marcha atrás al status quo aznariano.

Los cien días socialistas en las filas incómodas de las gaviotas han sido los pétalos pisados por la carroza de la derecha a su paso por Europa. Las críticas de Rubalcaba a las políticas de Rajoy son el ejemplo vivo de la ética kantiana que tanto defendió Immanuel. O dicho de otro modo: no critiques aquello que sea la fuente de tu crítica.

El último error de ZP ha venido como anillo al dedo a las siglas de Montoro para lanzar sus municiones contra el nefasto pasado de un Gobierno progresista que quebró por la traición a sus principios de partido en pro del neoliberalismo merkeliano.

Desde la autocrítica de la izquierda debemos reflexionar sobre la dirección que debe tomar el partido de don Alfredo para ser percibido como una alternativa de poder y no como un producto defectuoso que sigue expuesto en las baldas del mercado sin el aprobado del soberano.

Las disputas internas por el cetro entre chaconistas y rubalcabistas han dado rienda suelta a una derecha reciente que justifica su praxis de recortes con la "herencia recibida".

El partido de los obreros debería ejercer una oposición asertiva basada en el reconocimiento de sus equivocaciones y en la reconstrucción de su ideología. Cuando los socialistas cambien de paradigma y reconozcan públicamente los errores de su pasado, será cuando caminen por la senda de la alternativa.

Sin alternativa, la maquinaria de la derecha seguirá con sus "políticas de ajuste" hasta que el desgaste de sus turbinas haga necesario el trabajo de los rodillos de la izquierda. Preocupante.

ABEL ROS

26 de marzo de 2012

Incoherencia

Decía Festinger, psicólogo social y padre de la disonancia cognitiva, que el ser humano necesita mecanismos de defensa para justificar sus incoherencias. Esta búsqueda de argumentos para maquillar las heridas de la culpa genera en el tejido civil una mancha oculta de descontento interno entre la praxis y la teoría.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

En ocasiones, decía el maestro, "somos incoherentes por necesidad". Dicho en otros términos, engañamos a nuestra conducta mediante una construcción artificial de la actitud. Ahora bien, nos preguntamos: ¿qué consecuencias sociales lleva consigo la suma nefasta de las incoherencias mundanas?

La huelga general del próximo 29 corroborará sobre el asfalto las tesis de Festinger. Las incoherencias del pasado han ido lastrando las consecuencias del presente. Hoy en día, sin lugar a dudas, somos el producto decadente de una fantasía construida con los mimbres de la nada.

La culpa colectiva disfrazada por el maquillaje diacrónico de la disonancia cognitiva ha aflorado al ideario colectivo como la lava ardiente de un volcán apagado durante siglos de templanza.

Vivir por encima de nuestras posibilidades, o dicho de otro modo, comprometer el ahora con la ilusión del mañana ha sido la gota latente que durante años de vacas gordas ha ido llenando el vaso frágil de lo escaso.

A pocos días de la rebelión de las masas con los protocolos de su sistema es momento de mirar atrás y ser consecuentes con nuestras decisiones. La mentira política y las angustias existenciales de millones de parados han sido el cóctel perfecto para no sorprendernos de lo que ahora tenemos.

La teoría de Festinger se viste de largo al ilustrar una España roja gobernada por el cetro azul de la derecha. Parece mentira que un país con la juventud mejor formada de toda la esfera cometa errores subsables por la vía de la coherencia.

Al átomo social solamente le queda reconquistar su pasado desde la pancarta y la unión como únicos mecanismos residuales para arrebatar el cetro al poder legitimado.

Desde la disonancia intelectual, que tanto denunció el maestro, debemos canalizar nuestro enfado y recuperar con la razón lo que hemos perdido con las torpezas de la emoción. La coherencia civil después de muchos lustros ha ganado la batalla al discurso endémico de sus élites. Rajoy tenía razón: la Reforma Laboral le ha costado una huelga general.

ABEL ROS

19 de marzo de 2012

Las cenizas

Zapatero tenía razón. Los dictámenes de Merkel pusieron contra las cuerdas la senda socialdemócrata marcada por la rosa. La traición de José Luis a la marca ideológica de su partido sepultó su corona en beneficio de las capas azules de las gaviotas.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Hoy, el volante de Mariano ha radicalizado el giro a la derecha iniciado por la izquierda. La insistencia exacerbada de una maquinaria oxidada (llamada España) por querer rendir al compás de un Ferrari (llamado Europa) ha debilitado los troncos de nuestro Estado del Bienestar en pro de las aguas turbulentas de los mercados.

El dibujo oculto de una Hispania arruinada por sus múltiples púas y su ejército de reserva in crescendo día a día pone el acento en el fracaso político de la integración económica como panacea de su salvación.

Hoy, lamentablemente, ya no somos la península de ayer. El efecto llamada de la inmigración como síntoma de riqueza del España va bien” ha sido reciclado por corrientes de emigrantes similares al “vente para Alemania, Pepe” de las películas de Landa.

Las grúas de El Pocero en las afueras de Madrid dejan la huella de un paisaje fantasmagórico decorado por millones de ladrillos hacinados entre los bastidores de una función que finalizó con la ira de su espectador.

Los ninots de Valencia han trazado la burla satírica de una tierra manchada por los olores de la corrupción y los silencios del despilfarro. Huele la Comunitat la cremá de sus Fallas con el estruendo de fondo de miles de adolescentes indignados por su educación.

El lienzo visible de España está pintado por las pinceladas gruesas del paro y las curvas nefastas de su deuda. La asfixia económica de sus Administraciones marcan los nubarrones oscuros en un cielo azul cuyo sol es el mismo para los lobos y para los corderos.

La selva de Hobbes ha resistido los azotes de la civilización. Hoy volvemos al estado salvaje de ayer. El renacimiento de las teorías de Charles muestran el fracaso de Marx en su intento por salvar a la humanidad de tanta desigualdad.

La Europa de hoy, dominada por el neoliberaliberalismo y las teorías utilitaritas de Mill, ha derribado la estructura social en pro de la radicalidad. Hoy somos, como decía aquel, más pobres que ayer. La clase media, la misma gente que no vislumbró Mark en El capital, sufre su agonía en una Europa deshumanizada y aferrada a la aritmética de sus mercados.

Desde la crítica intelectual cabe preguntarse si es inteligente seguir así. ¿Nos beneficia callar en lugar de decirle a Merkel la verdad de nuestra casa? ¿Seremos la segunda Grecia y el patito feo de un aula llamada Europa? Probablemente sí. Sí por la debilidad de nuestras estructuras y por la crisis ideológica de la socialdemocracia.

Seguir las directrices de la canciller alemana implica nadar contracorriente y reinventar el discurso obsoleto de la izquierda. Continuar en este capítulo negro de la historia implica a la sociedad civil renunciar a la calidad de sus servicios públicos en pro los mercados.

Decir "soy de Europa" en la España de Rajoy lleva implícito aceptar la devaluación de nuestra mano de obra y el desmantelamiento del bienestar con tal de mantener a raya el déficit marcado por los de arriba. Desde la indignación civil debemos ponderar entre llevar euros en la cartera y ser pobres en derechos, o pagar con pesetas y volver a resurgir de las cenizas.

ABEL ROS

12 de marzo de 2012

Proletarios del PP

Mientras los cuellos blancos del capital disponen de diversos medios para comer, las manos del trabajo solamente cuentan con su nómina para llegar a final de mes. Es esta dialéctica histórica entre las facilidades para vivir de unos -los empresarios- y la difícil ecuación vital de otros -los trabajadores-, la que ha conseguido, a lo largo de los siglos, el contrapeso necesario para equilibrar el poder en pro de los cuellos azules de la balanza.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La reforma laboral aprobada de forma unilateral por las filas legítimas de Mariano atenta contra los logros normativos alcanzados por el movimiento obrero occidental del último siglo. La imposibilidad estructural para devaluar la moneda común e incentivar el consumo ha llevado a la mayoría del Partido Popular al desmantelamiento literal del derecho laboral.

La devaluación del trabajo, o dicho en otros términos, la mercantilización de la mano de obra como un coste a minimizar en lugar de un recurso a optimizar, pone en evidencia las consecuencias inmediatas anunciadas a mediados del pasado siglo por los sociólogos de la industrialización.

La visión del trabajador como un pieza inerte sujeta a la suma del coste productivo supone la deshumanización del mercado de factor y el debilitamiento de la sociedad del conocimiento.

Es precisamente esta pérdida progresiva de talento interno ante la visión cultural del obrero como un objeto de “usar y tirar” la que nos hace plantearnos el retroceso sin freno a las penurias acontecidas por los obreros de la Revolución Industrial.

Los mismos “cuellos azules” que a finales del dieciocho lucharon para conseguir equilibrar la balanza y dignificar el sudor de su frente que tanto enriqueció con sus gotas a la nueva clase emergente.

La huelga general, que tanto se olía don Mariano en los mentideros europeos, supone un freno a los caballos desbocados del capitalismo presente. La reforma laboral vendida por Santamaría como la panacea falaz para descongestionar el embudo del ejército de reserva -que tanto denunció Marx- supondrá para la Sociedad del Bienestar un aumento inevitable de la desigualdad.

Una vez más, las bolsas de pobreza subrayadas por la estadística europea y la desaparición paulatina de la clase media, elemento sustancial para la supervivencia de la democracia, invita a la crítica a reflexionar sobre el modelo productivo al que queremos llegar con esta maquinaria oxidada del paradigma global.

La congelación del salario mínimo, el despido gratis durante el primer año de prueba y el poder unilateral del fuerte para bajar el sueldo al débil, nos sitúa al nivel de países como China que, gracias a la explotación de su gente, consigue ser alguien en los suburbios del capital.

Desde la acción sindical debemos hacer un llamamiento colectivo a la concienciación obrera para que el trabajo siga siendo un derecho respetado por las élites y no se convierta en aquella mercancía barata y desprovista de nobleza, que durante siglos ha marcado los estratos de la pobreza.

ABEL ROS

5 de marzo de 2012

Cien días de Rajoy

Las promesas de don Mariano han caído en el saco roto de las palabras. Con tan solo cien días en el sillón de la Moncloa, el desmantelamiento del Estado del Bienestar es solo un aperitivo de lo que queda todavía por llegar. La ignorancia de un millón de votantes procedentes de la izquierda ha legitimado el ruido urbano del presente.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Hoy, con la rosa en el puño de la derecha, la izquierda de este país llora la culpa de su sumisión ante el guante blanco de sus derechos. La contrarreforma -o mejor dicho, el empobrecimiento social de la clase media en contraposición con la dolce vita de los pudientes- deja patente la trampa que durante meses anticipamos en las humildes líneas de esta columna.

Después de cien días en el poder, la escoba ha vuelto a barrer para las capas de la nobleza. El rodillo azul de la derecha ha tapado los aciertos rojos de Zapatero. La involución, o dicho de otro modo, la resistencia al cambio como rasgo distintitivo del conservadurismo occidental, ha quedado patente durante estos tres meses gobernados por Rajoy.

La eliminación de Educación para la Ciudadanía, la vuelta con la ley de plazos del aborto, los toros como “ingrediente de la marca España” -en palabras de Wert-, el abaratamiento del despido, el aumento de poder de las corbatas en detrimento de los cuellos azules de la balanza, la subida del IRPF con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, la vuelta con las teorías de la conspiración como instrumento de la derecha para legitimar sus medidas basadas en la desigualdad y la sumisión a los dictados de Merkel para “sacar la barriga” en las calles de Europa, son una pequeña muestra de la contrarreforma de la derecha en sus cien días de Moncloa.

El último error de ZP ha sido el mayor favor que las filas socialistas han hecho al nefasto Gobierno de don Mariano. Con Rubalcaba a la cabeza, el discurso progresista ha perdido la credibilidad necesaria para recuperar el millón de desencantados que votaron cambio y se han encontrado con la vuelta a su pasado.

La figura de Alfredo es el recuerdo constante de las políticas neoliberales de Zapatero. Las mismas decisiones que le costaron el cetro a José Luis por traicionar sus principios socialdemócratas y romper con la identidad política de sus votantes.

La mesa democrática sin la pata de una oposición crítica y alternativa es la causante de buena parte de los abusos de poder de las mayorías. La disputas internas por conseguir el sillón en la casa de Ferraz ha dejado huérfanos de voz a millones de votantes que, convencidos de la despolitización de la crisis, votaron a la rosa como la mejor opción para evitar el vuelo bajo de las gaviotas.

La involución que decíamos atrás y una oposición desacreditada son la combinación perfecta para que miles de ciudadanos afectados por las “élites tóxicas del poder” salgan a la calle para manifestar su descontento con sus elegidos.

Es precisamente el cabreo social con el poder el lubricante que une a nuestros manifestantes con los millones de ciudadanos que un año atrás perdieron su vida en diferentes plazas de corte musulmán. La #primaveravalenciana deja en las pantallas del televisor la huella crónica de una España herida que vive angustiada por la asfixia de su presente, ante la incapacidad de sus élites para poner remedio a lo irremediable.

ABEL ROS

27 de febrero de 2012

Maquillaje

La verdad, decía Gasset, "es la suma de todas las perspectivas". Mediante el contraste de percepciones conseguimos salvar las barreras de la parcialidad y hallar en la sinergia colectiva la composición veraz de la realidad. Solamente conseguimos fiabilidad del fenómeno percibido cuando lo sometemos al análisis dialéctico de los otros.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La crítica, en palabras de Popper, "es necesaria para mover los paradigmas de la ciencia". A través del conocimiento, decía el maestro Sócrates, hallamos la senda de la ignorancia y marcamos la línea blanca del recorrido.

En las democracias posmodernas, los medios de comunicación contribuyen a la elaboración de corrientes de opinión afines a sus líneas editorialistas. Es precisamente, a través de la crítica libre, plural e independiente, como podemos ganar la batalla al overbooking informativo actual y salir, de una vez por todas, de la alienación ideológica a la que la tiranía de las élites nos somete.

La caída del diario Público y otras instituciones periodísticas tales como CNN+ y ADN, enciende la voz de alarma sobre el fracaso de la función social del Cuarto Poder en la era digital.

El desequilibrio entre oferta y demanda informativa y la pérdida de fuentes de financiación por la crisis sientan las bases de la explicación en el análisis del fenómeno. La vida efímera de la noticia, las prisas por llegar el primero en escribir el titular de la mañana y la despreocupación por competir con líneas de opinión especializadas en la crítica de la actualidad, han convertido la función de informar en una mercancía barata y sin calidad al servicio de los mercados.

El estado democrático, sin el tejido institucional de una libertad de expresión plural y equilibrada, se convierte en un instrumento demagógico del poder para el adoctrinamiento político de sus soberanos.

Solamente a través del sistema educativo podremos conseguir una Sociedad del Conocimiento capacitada para criticar el discurso editorialista, y denunciar aquellas praxis periodísticas consistentes en maquillar la verdad, con objeto de proteger la cuchara que les da de comer.

La filosofía, decía Kant, debe controlar el discurso político del momento. Los filósofos a los que tanto aludió Immanuel son los periodistas de hoy. A través de su pluma, el profesional de la información decide qué, dónde y cómo interpretar el fenómeno social.

Desde esta profesionalidad, basada en los mimbres de la subjetividad, el ciudadano de a pie debería interpretar el lienzo periodístico mediante la duda cartesiana y el contraste de papeles para conseguir así la suma de perspectivas y averiguar el pedigrí de la verdad.

Sin embargo, la falta de espíritu crítico y de abstracción ante el relato encorsetado de las élites deja la razón del lector en el borde del precipicio ideológico, que tanto criticó Karl.

La caída de Público supone un golpe bajo para la corriente interpretativa del fenómeno social. Desde el prisma de la izquierda hoy somos más pobres que ayer. La riqueza de contrastes en la composición de la verdad ha borrado un trazo rojo y necesario en el lienzo de la realidad.

Hoy, sin duda alguna, tendremos que hacer un esfuerzo colectivo para derretir el maquillaje editorialista del presente y salvar la razón del monopolio interpretativo. Una vez más, los mercados han ganado la batalla a los cimientos endémicos de la libertad. Preocupante.

ABEL ROS

20 de febrero de 2012

El péndulo

La crítica de Joseph de Maistre al pensamiento ilustrado de finales del siglo XVIII se basó en una defensa a ultranza de los valores del Antiguo Régimen. Decía el pensador que la tradición era una "razón heredada" y la legitimación del poder tenía sus bases en la "providencia divina".

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Según Maistre, Montesquieu y John Locke habían descentrado a la sociedad de su orden natural. El antropocentrismo social había desplazado a la religión de su lugar. La pérdida de cohesión civil provocada por la secularización ilustrada era la causante de una revolución cuyo fin sería una vuelta al prejuicio auspiciado por una militarización forzosa del poder.

La reacción conservadora sentó las bases posteriores de los doctrinarios y su ideología se materializó a través de la restauración monárquica. Esta dialéctica entre el pensamiento conservador y el ilustrado, o dicho de otro modo, el baile entre tradición y modernidad de nuestro devenir político, han llegado inmunes al pensamiento contemporáneo.

Las finas líneas que separan los territorios de la derecha y de la izquierda siguen marcados por la línea blanca de los paradigmas de la igualdad y la secularización de ayer. El bipartidismo de los tiempos de Galdós caracterizado por el rodillo de los recién llegados sobre los salidos puede claramente extrapolarse a la derechización actual.

Con la nueva Reforma Laboral podemos revivir las miserias que vivió Ramón Vilaamil, protagonista de Miau, cuando fue cesado como empleado del Ministerio de Hacienda tras la restauración de la monarquía por la figura de Alfonso XIII.

Hoy, miles de empleados públicos podrán ser despedidos de forma barata con el objeto de “redimensionar sus plantillas”, o dicho de un modo más claro, tener más poder unilateral para limpiar las Administraciones sin los obstáculos de ayer. Es precisamente esta medida y el desmantelamiento del Estado del Bienestar lo que nos aproxima e identifica con la cruda realidad que retrató Galdós.

El homenaje a Manuel Fraga Iribarne en el Congreso del PP en Sevilla pone de manifiesto la vigencia de las teorías tradicionalistas y doctrinarias que decíamos atrás. El péndulo histórico vuelve a resucitar los puntos simbólicos que reivindicaron Louis de Bonald, Edmund Burke y Joseph de Maistre ante los objetivos conseguidos por la masa ilustrada.

En dicho congreso se estableció, en su primer día, y por mayoría de los congregados, la definición del PP como un partido inspirado en "los valores del humanismo cristiano". Una vez más, la ligadura del poder azul con la doctrina papal estigmatiza la relación histórica de la derecha con las teorías de Jacques Maritain. La sombra teológica sigue viva como imagen de marca del tradicionalismo actual.

La inevitable desigualdad ha sido el buque insignia del paradigma conservador a lo largo de la historia. La teoría clásica de Ricardo fue absorbida por los precursores del utilitarismo actual. Ya lo dijeron Stuart Mill y Jeremy Bentham: “el ser humano busca saciar su interés privado para conseguir su felicidad”.

La sociedad no es una entidad de voluntad cívica sino una suma de voluntades privadas. El mercado debe ser respetado por los gobernantes como garantía de libertad negativa en detrimento con la factura de la igualdad.

A partir de ese momento, la dialéctica entre la porción de mercado y Estado en la gestión del poder ha sido otra línea divisoria de la derecha y la izquierda contemporánea. Mientras la izquierda sigue solicitando una mayor porción de intervención en los mercados para disminuir la brecha social, la derecha, por su parte, defiende la política como una puesta en escena de condiciones favorables para que el mercado pueda desarrollar la principal de sus funciones.

El XVII Congreso del PP pone en evidencia la estética política de la derecha. El homenaje a su fundador y la consolidación del término “humanismo cristiano” como elemento definidor de sus siglas resucita, doscientos años más tarde, buena parte de la crítica de Maistre a los postulados ilustrados.

La eliminación de Educación para la Ciudadanía por el supuesto “adoctrinamiento social” pone en evidencia la vuelta a los valores doctrinarios de Cánovas del Castillo. Hoy, con la Reforma Laboral y el despido barato de los empleados públicos, podemos darle un abrazo a Stuart Mill y sentir la ira de Ramón Vilaamil.

ABEL ROS

13 de febrero de 2012

El disfraz

Decía un viejo conocido que "los contratos nunca se deben firmar sin desnudar previamente el disfraz que los envuelve". La lectura precipitada de su partitura impide a las partes contratantes comprender el mensaje latente de su estructura. Entre las líneas de la retórica se esconden los trozos de verdad ocultos en el cajón del engaño.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La lectura panorámica del bosque evita conocer con detalle la carcoma de sus árboles. Después de un mes y medio de las electorales, la erosión de la mentira comienza a vislumbrar el fósil de la verdad en el programa de Mariano. Hoy más que ayer, los firmantes de aquel contrato, viciado por los silencios de sus líneas y las promesas incumplidas, sienten en su ira cómo se deshoja la margarita en su fase de primavera.

La reciente reforma laboral aprobada por el Ejecutivo invita a la crítica a derretir el maquillaje que esconde el verdadero rostro de sus renglones. Hoy, sin duda alguna, la coherencia neoliberal deja en desamparo a los verdugos incrédulos de Zapatero.

Una vez más, la escoba de la derecha barre para las alcobas de la burguesía. La CEOE vuelve a brindar con el mismo cava que años atrás les sirvió la mano derecha de José María. La segunda parte de aquella polémica reforma de finales de los noventa, que tanto criticó la izquierda y le costó el puesto a Urdaci por la tergiversación de los datos, es prorrogada hoy por el discípulo aventajado de Aznar. Hoy, gracias a Mariano, la parte débil de la balanza lee entre líneas el mensaje latente de aquel misterioso programa que les prometió comida para hoy y hambre para mañana.

La letra pequeña de aquel rico caramelo, escrita por la derecha como la panacea para calmar las aguas del desempleo, debe ser leída con las gafas de cerca para evitar que nos engañen como a niños con una piruleta a las puertas de una rabieta.

El nuevo contrato indefinido y bonificado para pymes, o dicho de otro modo, el buque insignia de la reforma, lleva consigo en su pie de página el periodo de prueba de un año. Mientras los anteriores contratos progresistas llevaban implícito los límites de dos, tres y seis meses de prueba en función de la titulación del contratado, el recién aprobado contrato ha aumentado hasta doce meses dicho periodo.

Periodo en el que el coste del despido es de cero euros para el empresario. Solamente a partir del año de antigüedad comienza a computar la famosa indemnización de los 33 días por despido. En suma, despido gratis hasta los doce meses.

Aquel famoso spot de la izquierda que criticaba la hipocresía de la derecha del “donde dije digo, digo Diego”, se está convirtiendo en la regla básica del know-how conservador del ahora.

La herencia de Zapatero será la excusa perfecta para que la ética de las filas populares justifiquen ante sus compradores las palabras rotas de sus fines. Los cinco millones de parados, que tanto sirvieron a Rajoy para culpabilizar a ZP y sacar tajada en su camino a la Moncloa, miran como niños desengañados ante los ojos de un mago que les prometió la luna y les dio la nada.

Son precisamente estas lecciones sociológicas de la política las que deben abrir los ojos a aquellos desencatados que, en su día, interpretaron a su antojo los silencios de Mariano.
ABEL ROS

6 de febrero de 2012

La doble moral

Los valores del catolicismo han sido los compañeros de viaje preferidos del neoliberalismo occidental. Es precisamente esta correlación estadística entre los postulados católicos y la ideología conservadora la que ha marcado el devenir histórico en la identidad sociológica del Partido Popular.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Después de dos meses en el sillón de La Moncloa, las líneas invisibles que separan la fe y la razón se han vuelto a cruzar en el lienzo azul de las sotanas y los paradigmas transitorios de la ciencia.

La probable derogación de los mimbres progresistas del aborto y la supresión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía por parte de la derecha siembram de semillas los campos discursivos de la ética.

La libertad negativa como impronta de la ideología liberal, o dicho de otro modo, la no intromisión en las habitaciones privadas del ciudadano como garantía de su poder de decisión, activan la contradicción en el discurso azul del aborto.

La inminente prohibición legal de la interrupción libre y voluntaria del embarazo pone los puntos sobre las íes en el error ideológico de la derecha. La doble moral, o sea, la ecuación falaz “praxis igual a teoría” ha sido la deslegitimación civil del discurso clerical.

La clandestinidad de las prácticas abortivas en clínicas privadas de este país, ante la falta diacrónica de un instrumento legal para decidir en libertad, ponen de relieve las distancias del Partido Popular entre su ética civil y su moral.

Es precisamente esta falsedad e infidelidad a los postulados de la fe católica las que invitan a la izquierda a la defensa de la coherencia entre el hecho y el derecho como una responsabilidad más del Estado constitucional.

La supresión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía por su supuesto “adoctrinamiento político”, en polémicas palabras de Wert, pone el acento en el “adoctrinamiento negativo” de la nueva materia, bautizada como Educación Cívica y Constitucional.

La eliminación de contenidos referidos a la orientación sexual y a las diferentes realidades de convivencia familiar abren el mensaje latente de la omisión como instrumento pedagógico para inculcar la primacía de valores tradicionales, nublados eso sí, por los avances de la modernidad.

La inminente destrucción de tales contenidos, asociados al discurso de la izquierda, así como los miles de casos de objeciones a la obligatoriedad de la agonizante asignatura, retratan la crisis civil del “valor de la tolerancia” como principio fundamental de la convivencia democrática.

Una vez más, la doble moral que decíamos atrás, o dicho en otros términos, educar a los jóvenes en negativo para vivir en coherencia postiva con realidades sociales distintas a los valores del catolicismo en la España aconfesional, deja abierta la puerta de la vergüenza a los tiempos del ayer.

Las políticas del “plumazo”, es decir, las consecuencias irresponsables de las mayorías absolutas, arrojan acciones legítimas de esta naturaleza. Las construcciones progresistas del zapaterismo están siendo destruidas por el rodillo azul de la derecha.

Es esta falta de respeto con los avances democráticos del pasado la que debe invitar a la crítica a reivindicar un "¡basta ya!" al involucionismo actual. Es una mancha institucional para la crítica jurídica de este país y los derechos fundamentale, que leyes orgánicas aprobadas por mayorías progresistas sean derogadas en un pispás por los “abusos de poder” de los presentes.

El sondeo democrático por medio de estudios demoscópicos debería servir a las élites tóxicas del poder para abrir canales de reflexión en las antesalas de la derogación precipitada. Hoy, la mayoría absoluta de don Mariano legitima el retorno a la restauración de los tiempos bipartidistas que tanto criticó Galdós.

ABEL ROS

30 de enero de 2012

No robarás

Las investigaciones actuales sobre la presunta trama de niños robados durante el marco histórico del franquismo decadente siembran la duda vital de miles de nacidos durante la etapa del baby boom occidental. La angustia existencial de miles de madres engañadas al acecho de las frías paredes de conventos españoles pone en tela de juicio los principios dogmáticos del Séptimo Mandamiento.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

El incumplimiento paradójico del “no robarás” por parte de la praxis paradigmática cristiana ha suscitado la quiebra de los hilos genéticos del parentesco social actual y la duda sistemática de las partidas de nacimiento, maquillados por facultativos cómplices y manchados por el ruido del dinero.

La inculturación de aquellos seres vendidos a familias aburguesadas ajenas a sus lazos rotos de sangre despierta la desconfianza existencial sobre la autenticidad de su pedigrí personal.

Desde los fundamentos biológicos de la conducta, la identidad del “yo” sólo es inteligible desde el binomio temperamento-carácter. La variable biólogica de la personalidad -o, dicho de otro modo, la parte de nuestros ascendientes que todos llevamos dentro y que explica de forma inferencial las futuras enfermedades y reacciones más primitivas- ha sido truncada para miles de niños, hoy adultos, que ante la credencial de una partida de nacimiento falsificada han creído conocer una parte errónea de su ser.

Desde la crítica debemos reflexionar, al margen del “amarillismo mediático” de los hechos denunciados, sobre la presunta incoherencia entre los postulados dogmáticos del adoctrinamiento católico, basados en la austeridad material y la honestidad personal, y las prácticas ilegales al objeto del dinero sucio, ganado a expensas de la confianza ciega de madres sujetas al imperio de la fe.

Los paralelismos y similitudes entre los cientos de casos denunciados ponen de relieve el factor común del “bebé congelado”, utilzado en distintos conventos para cerrar la coartada de robos tramados desde las élites médicas y eclesiásticas de este país.

Con las partidas de nacimiento falsificadas y la mentira diacrónica de madres engañadas, solamente la prueba del ADN entre los polos atrayentes podrá descifrar la huella imborrable y la auténtica verdad de aquellos seres que buscan ansiadamente la razón de sus genes.

ABEL ROS

23 de enero de 2012

La toga

Quién le iba a decir al hombre que se sienta en el banquillo que iba a terminar en él. El magistrado que desde la guarida de su ventana veía todos los días amanecer mientras tejía con los hilos de su memoria los perpuntes de su toga. La misma toga negra que debilitó los tentáculos de ETA y puso piedras en las rutas internacionales de la droga.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Aquella túnica de la Audiencia Nacional que quiso ajustar cuentas con los crímenes de su pasado pero que se vio salpicada por los perfumes malolientes de la envidia. La capa de Baltasar, aquella que calentó la tranquilidad en las víctimas del terror, se deshila por los mismos errores de la aguja que cosió las juntas de sus costuras.

Hoy nuestras vergüenzas han vuelto a ser el titular en el qué dirán internacional. Una vez más, la palabra "España" ha sido adjetivada por el surrealismo de su línea editorial. El juez Baltasar Garzón, el hombre que quiso unir con el lápiz de la honradez los puntos discontinuos de la ética, ha sido juzgado por saltarse los protocolos interpretativos de la ley.

Las supuestas escuchas “ilegales” bajo los barrotes de la prisión han edificado la jaula de hierro de su profesión. Las pepitas de la Gürtel han sido las causantes de esta sinrazón. Las mismas pepitas de aquella sandía que este mismo juez investigó y hoy ponen fin a la historia política de Camps.

Llora la túnica del juez la ausencia de su portavoz. La misma toga herida que quiso ir más allá en el esclarecimiento de la verdad por los crímenes del franquismo pero sufrió su rotura por los cuchillos afilados de la política.

Las mismas siglas que entorpecieron su función y dejaron escapar con el disfraz de la mentira a Pinochet. Hoy es un mal día para el juez. Un día nefasto para los avances democráticos de este país y la calificación suspensa de su Poder Judicial. Hoy somos la carcajada extranjera de los “españoles son así”.

¿Dónde está el sentido de la justicia cuando la ética no tiene cabida en los aposentos de la ley? ¿Dónde está la justicia cuando por prevaricar se entiende proteger delitos contra las instituciones públicas de este país? ¿Por qué le llaman "violación del derecho de defensa" cuando su fin fue la protección? ¿Dónde está la razón cuando dejamos sin voz al buen actor? ¿Dónde está?

Son estas preguntas, y no otras, basadas en el sentido común de todo mortal, las que invitan a la denuncia pública de este linchamiento literal. Cacería por querer acertar en la ética y resbalar en el error. Son estas cuestiones las que deterioran la percepción social de la toga judicial e invitan al ciudadano a clamar justicia en la España azul del trapicheo, de la vista gorda y del dinero negro.

ABEL ROS

16 de enero de 2012

El embudo

Probablemente, el martillo y el cincel de la inminente reforma laboral no desatascarán el embudo del paro, sin antes soltar el freno de mano del consumo pesado. La caída de la demanda interna ante el desplome del sector inmobiliario y el cierre del grifo del dinero sientan las bases del diagnóstico en la comprensión acertada del desequilibrio en el mercado del factor trabajo.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

La política monetaria europea, o dicho de un modo más llano, la pérdida de libertad interna para presionar el botón de las monedas, ata de pies y manos los márgenes de maniobra del Ejecutivo para arrancar la maquinaria pesada del consumo.

La Ley de la Oferta y la Demanda, es decir, las vocales de la ciencia económica, establece que conforme sube el precio de un bien disminuyen sus intenciones de compra y viceversa. Desde esta humilde premisa debemos hacer un llamamiento a los rebeldes mercados para que aporten su granito de arena en la activación del consumo.

El excedente de viviendas vacías en la España agonizante de las grúas se debe, por una parte al desconcierto actual de su precio de mercado y, por otra, a las dificultades domésticas para la financiación de las mismas.

La rigidez en los márgenes de beneficio del producto vivienda y el cierre del grifo del dinero por la desconfianza que le inspira al sector financiero el mercado de trabajo son las claves para entender la lógica de una reforma laboral acertada.

La bajada de tipos de interés por parte de Mario Draghi es una condición necesaria pero no suficiente para disminuir el cuello de botella del sector de la vivienda y para activar, de una vez por todas, su demanda.

Los tipos bajos deben ir acompañados de una coyuntura laboral basada en credenciales de seguridad y estabilidad. Los préstamos hipotecarios seguirán suspendidos mientras sigamos ofreciendo como garantías de pago contratos laborales temporales y despidos baratos. Son esas dos notas, la temporalidad y el abaratamiento del despido, las que ponen realmente el freno, que decíamos atrás, al consumo pesado.

Siguiendo con el hilo de esta argumentación, la Reforma laboral debería estar basada en una reducción sustancial de la oferta de contratos vigentes en pro de la figura contractual indefinida correlacionada con indemnizaciones crecientes en función de la antigüedad del contratado.

Con estos mimbres conseguiremos, aplicando la lógica del sentido común, y sin ser doctores en la materia, ganar confianza financiera y, con ello, descongestionar lentamente el sector de los ladrillos.

La rigidez en los márgenes de beneficio del consumo pesado, o dicho de otro modo, el mantenimiento de precios desequilibrados en correlación con la coyuntura presente de los mercados, impide el arranque del consumo y, por tanto, la salida del paro.

La falta de margen de maniobra por parte del Estado para devaluar su moneda y para avivar la llama de la demanda implica, como condición sine qua non, recortar los márgenes gananciales en la producción elástica.

Dicho en otros términos, la fórmula “ganar menos para vender más” sería la tecla propicia para ejercer una disminución sensible de los precios y acercar las curvas de oferta y demanda a sus precios de equilibrio.

La fórmula de Henry Ford ilustra con creces nuestro razonamiento anterior. La disminución acusada del precio de sus automóviles, por debajo de su precio normal de mercado, consiguió aumentar considerablemente las ventas y avivó la llama del consumo pesado.

La clase media americana, gracias al sacrificio de los márgenes gananciales, pudo tener acceso a la compra de un producto de lujo, reservado hasta entonces para las élites. Dicha medida auspiciada por una responsabilidad solidaria de los mercados consiguió arrancar la industria automovilista y mover el flujo circular de la renta hasta límites inimaginables.

Desde la crítica de esta columna debemos hacer un llamamiento a los mercados para que disminuyan sus márgenes de beneficio, como condición necesaria para activar el consumo elástico; y a los agentes sociales, para que regulen un marco laboral basado en figuras contractuales indefinidas y sujetas a indemnizaciones crecientes que le otorguen al sistema bancario la confianza necesaria para regenerar su negocio. Con estas simples medidas, basadas en el sentido común, conseguiremos desatascar buena parte del embudo que decíamos atrás.

ABEL ROS

9 de enero de 2012

A las puertas de Troya

Las murallas de la educación han sido obsequiadas por la intolerancia y el libertinaje en las anarquías de Internet. Las llamas de la injuria han quemado las naves de la opinión en las oportunidades tecnológicas de hoy. El cierre unilateral de los comentarios en varios medios de Internet, ante los temores racionales de nuevas invasiones en sus territorios editoriales han encarcelado en los barrotes del silencio a la libertad de expresión.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

El cerrojo en los comentarios notíciales en El Plural y las declaraciones de Iñaki Gabilondo sobre la posibilidad de cerrar su videoblog en El País ilustran con creces el debate civil sobre la censura reactiva que decíamos atrás, y el derecho a opinar en la cabaña cuasi anómica de la democracia digital.

La ineficacia normativa y el disfraz de la identidad han dibujado las grietas del respeto en las paredes recién pintadas de la libertad. Una vez más, los justos de este país han pagado los desaguisados de los pecadores. La intromisión del troll en el discurso pixelado de hoy ha herido la dignidad profesional del arte de opinar. Los insultos y las injurias de unos pocos han interrumpido el sueño plácido del demócrata en los aposentos cerrados del insurgente.

Desde la crítica mediática debemos reflexionar sobre esta nueva lacra social y gritar "¡basta ya!" al vandalismo digital para que la libertad de expresión sea un derecho, y no una censura reactiva de los medios, ante las fechorías maquiavélicas de sus minorías.

Con los sables legales y las armaduras del sentido común debemos cohesionar nuestra voz como demócratas y luchar para que los avances conseguidos en el género de la opinión no se vean acallados por las antorchas tóxicas de la maldad.

La ausencia de responsabilidad maquillada por el rostro de la falsa identidad invita al vándalo a introducir su veneno en la savia limpia del discurso digital. Las letras del anónimo esculpidas en el escudo de la libertad invitan al doloso a introducir su caballo en las murallas de lo formal. Desde la madera de su corcel destroza los adobes del enemigo e insufla la desesperación con el ruido contaminante de sus palabras.

Desde las líneas humildes de esta columna debemos reinvindicar al Cuarto Poder protocolos comunes de actuación que regulen y sancionen los incumplimientos constitucionales de la libertad de expresión. Mientras luchamos para ganar la batalla al trollismo, seguiremos armados a las puertas de nuestra muralla controlando la entrada sesgada de todo obsequio racional vestido de caballo.

ABEL ROS

2 de enero de 2012

Regeneración socialista

La sombra de la derrota sembrará los campos del realismo en las ilusiones progresistas. A pocas semanas para la celebración del Congreso socialista en Sevilla, es momento de enderezar el tallo marchitado de la rosa y comenzar la reconquista de los feudos arrebatados por los sables azules de la derecha.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Las políticas neoliberales de Zapatero y la apuesta equivocada por Rubalcaba deberían marcar la autocrítica interna del partido como punto de inflexión para visualizar la senda política de su futuro.

La incoherencia ideológica de la marca socialista en el discurso neoliberal de Europa ha contribuido, sin duda alguna, al entendimiento sociológico de la derrota. Desde la crítica progresista debemos reflexionar sobre la conveniencia de seguir sumisos a los dictámenes conservadores de Merkel o, por el contrario, reivindicar una Europa más social y keynesiana como discurso distintivo de la nueva impronta del partido.

Los resultados nefastos del pasado noviembre ponen en evidencia el fracaso pedagógico de las filas socialistas en su intento antinatura de explicar al soberano sus infidelidades ideológicas de partido. Desde esta reflexión, el nuevo PSOE debería aprender de su caída y lanzar un mensaje de rebeldía a las paredes infranqueables de Europa con objeto de recuperar la confianza perdida de sus fugitivos y construir la nueva identidad de su partido.

El último error de ZP, o dicho en otros términos, la apuesta equivocada y “a dedo” por Rubalcaba, debilitó los cimientos democráticos de la rosa y quebró la ética kantiana del momento. La zancadilla a Chacón, por parte de Zapatero, y la convocatoria anticipada de elecciones ante las brisas favorables de los sondeos internos hacia Alfredo, contribuyeron, sin duda alguna, al desenlace presente de la derrota.

El tropiezo de ayer debería servir de moraleja para fortalecer la democracia interna del partido y legitimar a su líder por la razón de las mayorías. La crítica constante del “dedazo de Aznar” por parte de las filas de Zapatero y la praxis oscura en la designación de Rubalcaba ponen en evidencia la caída socialista en los precipicios de la demagogia.

El fracaso histórico de Almunia ante la apuesta errónea por el continuismo del felipismo debe ser tenido en cuenta para no volver a cometer el mismo error en la resolución de la ecuación del liderazgo.

Tanto Chacón como Rubalcaba siempre serán recordados por el ideario colectivo como los ministros del “Gobierno nefasto de Zapatero”. La reconquista del feudo socialista debe comenzar por la apuesta de un nuevo jinete que enderece los caballos y cure a los heridos del campo de batalla.

Solamente borrando la pizarra de los residuos de tiza de la clase anterior podremos enderezar el discurso pedagógico de nuestro presente. Tal y como dijo un lector, “existen dos dimensiones distintas de valorar y aceptar a un líder: una, respecto a los afiliados de su organización y dos, frente a un electorado”.

El nuevo líder, siguiendo el razonamiento de este lector, debería surgir de la razón democrática interna del partido y escuchar la voz de su electorado, es decir, el "no" aplastante al continuismo de Zapatero.

Con los mimbres de la razón sobre la mesa, la regeneración del Partido Socialista debe construirse con un discurso europeísta basado en la socialdemocracia que le haga cara al merkelismo neoliberal de don Mariano. El nuevo jinete deberá montar un caballo que relinche con bravura sin que nadie pueda acariciar las heridas de sus caídas. Ese nuevo corcel de rojo pedigrí será el que consiga reconquistar los feudos de la España azul desencantada.

ABEL ROS