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19 de abril de 2019

  • 19.4.19
La inestabilidad meteorológica presente en Montilla desde el pasado Miércoles Santo, y que ayer obligó a suspender la estación de penitencia de la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza y modificar el recorrido de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia, será nuevamente motivo de preocupación entre los cofrades montillanos. Por ello, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores acaba de anunciar que recortará su recorrido procesional.



La alta probabilidad de lluvias aisladas anunciadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a partir de mediodía ha motivado que desde la Hermandad del Nazareno se modifique el itinerario de su estación de penitencia de modo que, una vez llegue al Paseo de Cervantes –donde tendrá lugar la tradicional bendición a los campos– el recorrido continuará por la calle Cuesta del Muladar y Juan Colín, desde donde regresará a la Iglesia de San Agustín.

La incertidumbre se mantendrá a lo largo de toda la jornada pues las probabilidades de lluvias se mantienen activas hasta las 19.00 de la tarde, hora prevista para la salida procesional de la Hermandad del Descendimiento, así como de la Hermandad del Santo Entierro desde la Iglesia de San Agustín a partir de las 20.30 de la tarde.

En 2011, la climatología se cebó con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores y, más tarde, con la Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila y con la Pontificia Hermandad del Santo Entierro, Soledad y Angustias de la Madre de Dios, que se vieron obligadas a anular sus recorridos.

Un año después, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores pudo realizar su estación de penitencia aunque renunciando a partes importantes de su itinerario. Tampoco tuvo suerte la Hermandad del Descendimiento, a la que la lluvia obligó a retroceder apenas unos minutos después de iniciada su estación de penitencia. Por su parte, la Hermandad del Santo Entierro decidió quedarse en San Agustín.

En 2013, el tiempo fue, sin duda, uno de los tristes protagonistas de la Semana Santa de Montilla. Los cofrades de la localidad se pasaron los últimos días pendientes del cielo y de los partes ofrecidos por la Aemet que, de forma casi inevitable, acapararon –como hoy– la atención de las hermandades del Viernes Santo. Desgraciadamente, las tres cofradías se vieron obligadas a suspender su estación de penitencia.

Finalmente, el pasado año, la inestabilidad meteorológica obligó a la Hermandad del Nazareno a celebrar un Vía Crucis claustral en el interior de la iglesia de San Agustín y, a continuación, ofrecer la tradicional bendición de sus titulares ante los muchos montillanos que se dieron cita en el templo.

Unas horas más tarde, la Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila vivía una situación similar a la que se dio en 2012, cuando el cortejo tuvo que retroceder apenas unos minutos después de iniciada su estación de penitencia.



Por último, el pasado año la Pontificia Hermandad del Santo Entierro, Soledad y Angustias de la Madre de Dios celebró su estación de penitencia aunque con un itinerario mucho más reducido y sin el paso de Nuestra Señora de las Angustias, una talla de finales del siglo XVI que, ya en 2016, tampoco pudo celebrar estación de penitencia por falta de cargadores.

Jueves Santo truncado

La lluvia se convirtió ayer en protagonista de la tarde del Jueves Santo en Montilla. En los minutos previos a la salida procesional de la Hermandad del Prendimiento desde la Ermita de la Rosa, el cielo comenzó a descargar las primeras gotas de la tarde.

De poco sirvió la demora de treinta minutos solicitada a la Agrupación de Cofradías pues, lo que comenzó como una tímida precipitación, fue incrementando su intensidad con el paso de los minutos, lo que obligó finalmente a suspender la estación de penitencia y desconvocó a las cientos de personas que se daban cita en la Plaza de la Rosa en esos momentos a pesar de la lluvia.

Por su parte, la Hermandad de la Misericordia, ante las previsiones meteorológicas poco favorables que se manejaban para las primeras horas de la madrugada, optó por recortar su recorrido procesional de modo que, una vez alcanzó la calle Enfermería, la cofradía inició el itinerario de regreso a al Llanete de la Cruz desde la calle San Sebastián.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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