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9 de noviembre de 2018

  • 9.11.18
La detención de un hombre de 63 años en Montilla el pasado mes de junio cuando transportaba 11 kilos de cocaína escondidos en un doble fondo en el interior de su vehículo, como informó en primicia Montila Digital, ha permitido a la Guardia Civil desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes que operaba en la zona sur de la península.



El detenido, vecino de Orihuela (Alicante), fue sorprendido por un control preventivo que la Guardia Civil había establecido en el término municipal de Montilla. Ante el evidente estado de nerviosismo que mostraba, los agentes solicitaron apoyo a un efectivo del Servicio Cinológico de la Guardia Civil con can adiestrado en la detección de drogas que, finalmente, localizó la droga en el interior de un doble fondo.

Tras esta detención, las investigaciones realizadas por parte de los Cuerpos y Fuerzas del Estado, en colaboración con la Agencia Tributaria, han permitido detener a 10 miembros de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en la mitad sur del territorio nacional e incluso las Islas Canarias.

Además, la operación se ha saldado con la intervención de 14 kilos de cocaína; 10 kilos de marihuana; 1,6 kilos de hachís; 50 gramos de anfetaminas; más de 600 mil euros en metálico; 9 vehículos de alta gama; una pistola del calibre 9 milímetros con munición y diverso material informático; todo valorado en más de 1,7 millones de euros.

'Alicafé I'

La operación Alicafé I se inició en el mes de septiembre de 2017 tras conocer el envío de una elevada cantidad de cocaína a través de un barco, tipo catamarán, que viajó desde Sudamérica hasta Portugal.
El destino de la droga, sin embargo, no era el país luso, sino España, concretamente la localidad alicantina de Torrevieja, donde una organización criminal la distribuiría por todo el Levante, Andalucía, Madrid y Canarias.

La envergadura de esta organización, que contaba con una frenética actividad delictiva y distribuidores de droga repartidos por varias provincias, hizo que la operación tuviera que llevarse a cabo de forma conjunta por la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Agencia Tributaria.

La férrea vigilancia a la que sometieron a todos los miembros del grupo, llevaron a los agentes hasta un taller ubicado en una localidad de Almería, dedicado a la modificación de los vehículos utilizados por la organización, por medio de dobles fondos, extremadamente sofisticadas y accionadas de forma mecánica, donde ocultarla droga y el dinero para su transporte por carretera. De igual manera, si la droga tenía como destino las Islas Canarias, el viaje se hacía en barco para que el vehículo pudiera montarse en la bodega.

Asimismo, un análisis más pormenorizado de las actividades de la banda, permitió conocer que, esta organización habría distribuido ya, gracias a este modus operandi, unos 965 kilos de cocaína por valor de 26 millones de euros, además de crear una trama de empresas para blanquear el dinero procedente del narcotráfico.

Detenciones

La primera detención relacionada con esta organización criminal se produjo en Montilla cuando uno de los distribuidores, un español de 63 años, circulaba por esa población con la cocaína repartida en 9 paquetes, ocultos en un doble fondo de su vehículo.

Pocos días después de la detención realizada en Montilla, se interceptó en Huelva a otro miembro de la organización que regresaba de Las Palmas de Gran Canaria con 528.000 euros en efectivo escondidos en un compartimento de su vehículo.

Con estos dos golpes que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asestaron a la organización, se aceleró el proceso de la primera fase de explotación, que finalizó con otras tres detenciones, realizadas de forma simultánea en Alicante, Almería y Córdoba, y dos investigados. Entre las detenciones figuraba la de uno de los máximos responsables de la organización en la provincia de Alicante, la del propietario del taller mecánico de Almería y la del responsable de la distribución de la droga en la provincia de Córdoba.



Asimismo, se practicaron cinco registros: en Crevillente (Alicante), Guardamar del Segura (Alicante), Molina de Segura (Murcia), Almería y Córdoba, donde incautaron 3 kilogramos de cocaína, 21.510 euros en efectivo, 3 vehículos de alta gama modificados con dobles fondos, teléfonos móviles, una máquina de contar billetes y balanzas de precisión.

Desarticulación completa

A pesar de las primeras detenciones, la completa disolución de la banda no llegó hasta que, tras un exhaustivo seguimiento de los distribuidores de droga repartidos por las demás provincias, se detuvo a 5 hombres y una mujer, además de otro investigado, entre las provincias de Madrid y Cádiz, de nuevo realizada de forma coordinada y simultánea.

En esta fase final se realizaron un total de 7 registros domiciliarios: 4 en Arcos de la Frontera, 1 en Chiclana de la Frontera y 1 en Jerez de la Frontera, en la provincia de Cádiz; y 1 en Madrid. De entre todos ellos se incautaron 10 kilos de marihuana, 1,6 kilos de hachís, 200 gramos de cocaína, 50 gramos de metanfetamina, 1 pistola del calibre 9 milímetros con munición, 3 pistolas simuladas, 2 detectores de radiofrecuencia, 5 vehículos de alta gama, así como diverso material informático y teléfonos móviles.

La operación Alicafé I ha sido realizada bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción nº 2 de Torrevieja (Alicante), que ha decretado el ingreso en prisión para los 10 detenidos: 9 hombres, españoles (de entre 30 y 65 años) y una mujer colombiana (34), como presuntos autores de un delito contra la salud pública, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal. Los tres investigados por los mismos delitos, tres hombres españoles (37, 39, 47), han quedado en libertad.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN


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