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27 de abril de 2018

  • 27.4.18
Pese a los miles de kilómetros que separan el norte de Hungría de la comarca de Montilla-Moriles, la tradición vinícola de ambas regiones ha conseguido crear entre ellas un fuerte vínculo en torno a sus vinos dulces. Por ello, con el objetivo de conocer las técnicas de producción de los vinos Pedro Ximénez, la embajadora de Hungría en España, Enikö Györi, visitó ayer la localidad.



"El objetivo de esta visita es conocer cómo se hacen y cuáles son las especialidades de los Pedro Ximénez, unos vinos dulces muy diferentes a los vinos de Tokaj de Hungría pero con los que comparten esa filosofía y valores del vino dulce", explicó a Montilla Digital la embajadora húngara, quien apuntó que su visita tiene lugar un año después de celebrarse en la Embajada una cata internacional de vinos nobles dulces de Montilla-Moriles, Tokaj y Riesling.

En este sentido, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, mostró su satisfacción por la visita de la embajadora a la ciudad y destacó la relación "muy directa" que mantiene Montilla con la región vitivinícola de Hungría gracias a los vinos dulces. "Esperamos que su visita a Montilla sea fructífera y exista un importante intercambio de conocimientos", apuntó el primer edil durante la recepción que ofreció la Corporación municipal en el Ayuntamiento de Montilla.

De esta forma, y tras una visita a la Casa de las Aguas para conocer las obras de José Garnelo, la embajadora participó en una cata de vinos de Alvear impartida por Fernando Giménez Alvear y, posteriormente, en una cata comparativa entre los Pedro Ximénez de la bodega montillana y los Tokaj, conocidos como los vinos de reyes.

"El objetivo de esta cata es la unión que existe entre estos vinos nobles, que deben buscar sinergias para darse a conocer en todo el mundo", señaló el director general de Bodegas Alvear durante la visita a sus instalaciones previa a las catas programadas.

En este sentido, el presidente del Consejo Regulador Montilla-Moriles, Javier Martín, destacó que, si bien no se puede hablar de comparación entre ambos vinos "porque son completamente diferentes", los vinos de la Denominación de Origen cordobesa "entroncan muy bien con el gusto húngaro de este tipo de vinos, como lo demuestra el consumo que se hacía de Pedro Ximénez en el imperio Austro-húngaro en los años veinte del pasado siglo".

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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