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29 de agosto de 2017

  • 29.8.17
El Ayuntamiento de Montilla, a través del Área de Medio Ambiente, analizará en los próximos días la conveniencia de retomar las labores de limpieza iniciadas ayer en los terrenos baldíos situados entre las viviendas de las calles Juan Colín y Lucas Jurado, en las Laderas de San Agustín, y que tuvieron que ser suspendidas como consecuencia de las fuertes precipitaciones que se registraron durante buena parte de la mañana.



La intervención, que contó con la participación de cuatro efectivos del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios y de dos voluntarios de la Agrupación Local de Protección Civil, junto a técnicos del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Montilla, permitió eliminar los rastrojos que existían a lo largo de 65 metros lineales. Sin embargo, los terrenos baldíos ocupan cerca de 80 metros de longitud, que discurren paralelos a ambas calles.

"La quema de rastrojos se realizó por parcelas y de forma controlada, para evitar cualquier incidencia, pero no pudo completarse con motivo de la lluvia", explicó a Montilla Digital el coordinador de la Agrupación Local de Protección Civil en Montilla, Antonio Varo, quien apuntó a la necesidad de "estudiar la conveniencia de finalizar los trabajos".

En este sentido, desde Protección Civil destacaron la colaboración de los vecinos de las calles Juan Colín –en el tramo que discurre entre Alonso Sánchez y Barreruela–, Lucas Jurado y Barreruela en el desarrollo de los trabajos, al retirar toldos, ropas de tendederos y cualquier otro elemento que pudiera propagar el fuego.

Asimismo, el coordinador de la Agrupación Local de Voluntarios de Protección Civil destacó que, frente a otras actuaciones anteriores, en esta ocasión "no se ha detectado una gran espesura en el forraje", lo que ha facilitado las labores de limpieza.

La actuación llegó dos meses y medio después de que el portavoz del Grupo Municipal de Comprometidos por Montilla, Luis López, reclamara en la sesión plenaria correspondiente al mes de junio el “arreglo del tajón existente entre las calles Juan Colín y Lucas Jurado, por el peligro que supone para los vecinos”.



La compleja orografía del terreno en algunos puntos, que cuentan con desniveles de varios metros de profundidad, impide llevar a cabo labores de limpieza periódicas, por lo que los vecinos vienen denunciando la presencia de reptiles, roedores e insectos en la zona, así como el riesgo de incendio que conlleva la maleza.

En diciembre de 2010, unas lluvias anormalmente intensas provocaron un corrimiento de tierras en el enorme talud de las Laderas de San Agustín que terminó afectando a una vivienda de la calle Lucas Jurado, cuyas ventanas de la planta baja quedaron obstruidas.

Con todo, las quejas vecinales por la situación que presenta esta zona baldía se remontan a mediados de la década de los setenta, cuando residentes de las calles aledañas comenzaron a reclamar al Ayuntamiento de Montilla la adecuación del enclave.

Sin embargo, varios informes municipales emitidos desde entonces insisten en que se trata de unos terrenos privados –cuya titularidad se viene discutiendo desde hace más de cuatro décadas y a los que solo se puede acceder a través de un transformador de la compañía eléctrica Endesa situado en la calle Juan Colín– y que, por tanto, son los vecinos los que deben asumir su mantenimiento.

I. TÉLLEZ / J.P. BELLIDO
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


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