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14 de diciembre de 2016

  • 14.12.16
Los deportes de alto rendimiento en los que los profesionales destacan por la capacidad de gestionar y desprender una energía física muy elevada requieren sacrificio y dedicación. El umbral que separa el deporte amateur del deporte profesional es grande y para pasarlo hay que empeñarse mucho en alcanzar niveles de excelencia, tanto a nivel físico como a nivel mental.



En este recorrido hacia la gloria cuenta mucho no solamente el entrenamiento físico sino también la alimentación, fuente de asimilación de energías que varía según la disciplina que se practica. No es un caso, de hecho, que la alimentación de un futbolista, que a diario puede llegar a comer alimentos por unas 4000 calorías, sea totalmente diferente de la de un ciclista, que cotidianamente necesito hasta 10000 calorías durante las grandes carreras en las que se desenvuelve, como se desprende del estudio The World Sports Food Fight, dirigido por Bwin.

Casos de futbolista que han llegado a la élite gracias a su dedicación y esfuerzo son varios, pero hoy en día el que parece ser más emblemático es el de Sergio Ramos. El defensa y capitán del Real Madrid, que últimamente se ha especializado en marcar goles decisivos de cabeza sobre la bocina, ha protagonizado una carrera en la que ha ascendido progresivamente hasta ocupar ahora el rol de líder del conjunto blanco. No cabe duda de que en su llegada a lo más alto la alimentación sana y el entrenamiento continuo hayan tenido mucho que ver.





El futbolista originario de Camas, en provincia de Sevilla, ha sido siempre ejemplar en su vida privada y nunca ha hecho hablar de sí fuera del terreno de juego. Autor de goles decisivos, como los de las últimas dos finales de Champions League, cuando el Real Madrid ganó la Décima y la Undécima, Ramos es el estandarte del equipo blanco y uno de los símbolos históricos del club.

Otro caso, pero algo diferente del de Ramos, de un futbolista de éxito que ha tenido que sudar para afirmarse en la élite es el de José Callejón. El número 7 del Napoli, originario de Motril, cerca de Granada, empezó a despuntar en el Madrid Castilla para luego ir cedido al Espanyol, donde fue uno de los referentes del equipo.



El hecho de que José Mourinho lo quiso en su Real Madrid y lo utilizaba como revulsivo dice mucho sobre su dedicación y trabajo. Callejón también es el reflejo de un futbolista ejemplar en la preparación y en el momento del partido, con un espíritu de sacrificio que le permite correr por toda la banda, defendiendo y atacando. Todo este trabajo, además, no le impide marcar, como demuestran los 7 goles cosechados hasta ahora en la liga italiana.

Ramos y Callejón destacan entonces como profesionistas impecables y ambos forman parte de la selección española de Julen Lopetegui, un técnico joven que sabe que puede contar con su dedicación y empeño.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL


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