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19 de junio de 2016

  • 19.6.16
El Ayuntamiento de Montilla y la Peña Taurina "Solano González" descubrieron en la tarde de ayer la placa con el nombre del matador de toros montillano Francisco Raigón Cabello, Paco Raigón, que desde ahora dará nombre a la vía que conecta las calles Manuel Rodríguez “Manolete” y Alcalde Manuel Sánchez Ruiz, junto a la plaza Víctimas del Terrorismo, a las espaldas de la estación de autobuses.



La designación de esta calle con el nombre del torero montillano fue posible gracias a un acuerdo de la Corporación Municipal del año 2003, con Antonio Carpio a la cabeza y con Francisco Hidalgo como teniente de alcalde de Cultura, y pretendió ser un reconocimiento a Paco Raigón, quien llevó el nombre de Montilla "por toda España y fuera de sus fronteras".

"Se va a hacer realidad este deseo de la Peña tras un tiempo de lucha por la cultura taurina como reflejo de la cultura de la sociedad española", señaló ayer Carlos González, presidente de la Peña Taurina "Solano González" quien, junto al presidente de la Federación Provincial Taurina de Córdoba, Antonio Sanz, reconocieron el valor de "un montillano decidido que, en su juventud, quiso ser torero y, gracias a sus esfuerzos, lo consiguió a pesar de las adversidades a las que se enfrentó"

Al acto acudió, en representación de su familia, Cristóbal Pérez, sobrino del torero, quien agradeció este homenaje por parte del Ayuntamiento de Montilla y de la Peña Taurina "Solano González" a un vecino de la ciudad "con el que se volcaron muchos paisanos y aficionados" durante la década de los sesenta.

Junto al descubrimiento de la placa con su nombre, la Peña "Solano González" celebró un acto en recuerdo del matador montillano en la Casa de la Juventud, en el que el escritor Rafael Contreras Zamora, miembro de la Peña Manolete, recordó la figura de Paco Raigón, mientras que el fotógrafo Ladislao Rodríguez Galán, Ladis, hizo lo propio con Manuel Rodríguez Requena, más conocido como Chato Lora, un matador de toros nacido en Carmona, aunque considerado cordobés.

De esta forma, los aficionados montillanos al mundo del toro tuviero la oportunidad de recordar las míticas tardes de gloria que Paco Raigón brindó a los tendidos. Y es que Montilla sufría una verdadera diáspora cada vez que su torero se enfrentaba a la muerte en alguna plaza cercana. No en vano, se ponían a disposición del público trenes especiales con vagones adicionales, así como autobuses, taxis o coches particulares para facilitar el desplazamiento a quienes deseaban asistir a los paseíllos del diestro de Montilla.

Una corta pero intensa carrera

Entre finales de los cincuenta y principios de los sesenta, Paco Raigón provocó en Montilla una verdadera revolución cultural y social. Marcó una época, como todavía recuerdan muchos niños de entonces, hoy adultos, que en las tardes de corrida se acercaban hasta el Hotel Luna o hasta el Hotel Comercio para ver salir a su torero en coche de caballos hasta la plaza de toros.

Francisco Raigón Cabello vistió por primera vez el traje de luces el 18 de noviembre de 1958 en la plaza barcelonesa de Las Arenas, y se presentó con picadores en la plaza de Córdoba el 31 de julio de 1960, en una novillada mixta, en la que se lidiaron cuatro novillos de Higinio Luis Severino. En esta corrida también intervino Manuel Benítez El Cordobés, que a la postre sería distinguido como quinto Califa del Toreo.



Sin embargo, la mala suerte se cebó con Paco Raigón que, a pesar de haber cubierto una etapa importantísima de la historia de Montilla, se fue eclipsando paulatinamente. Su paso por el servicio militar, con el conflicto de Sidi Ifni de trasfondo, trastocó las ilusiones de este montillano que tomó la alternativa en Écija, de manos de Manuel García Palmeño. Corría el año 1966 y Paco Raigón fue capaz de cortar una oreja al toro número 63, Pretendido, un morlaco negro zaino de Hermanos Cembrano

Tras sufrir una grave cogida en Albacete, el matador montillano buscó su retiro en la localidad barcelonesa de El Prat de Llobregat, donde logró establecerse como empleado de imprenta y donde fijó su residencia hasta su muerte. Paco Raigón falleció a la edad de 68 años a finales de noviembre del año 2008, tan sólo cinco años después del homenaje que recibió en su ciudad natal y en el que participaron matadores de la época como José María Montilla, Manuel García Palmeño, Agustín Castellanos El Puri o Manuel Rodríguez Requena.

I. TÉLLEZ / J.P. BELLIDO
FOTOGRAFÍAS: I. TÉLLEZ / ARCHIVO


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