19 de octubre de 2012

Conspiración para hacernos gilipollas

El debate político gira en torno al déficit, a la deuda, a las livianas condiciones de un futuro rescate que negocia en secreto el Gobierno español. Nos han convencido de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y, como correctivo, están devaluándonos el bienestar para que seamos competitivos con la desigualdad de las economías emergentes de Brasil, China, India o Rusia.

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Para salir de la crisis, es imprescindible que funcione la lobotomía a la que los poderes económicos y mediáticos nos están sometiendo. Nos han convencido de que las deudas de las comunidades autónomas hacen insostenible el modelo autonómico.

El lavado de cerebro es el causante de que no haya ilustre intelectual español que no considere que de la crisis únicamente saldremos con menos políticos, menos funcionarios, menos coches oficiales, sueldos más bajos y una red de servicios de públicos devaluada.

Es tal el grado de inteligencia con el que se ha tramado una conspiración para hacernos gilipollas que existen partidos políticos que han hecho de las mentiras, expandidas por la conspiración, su modelo productivo alternativo para explicar la crisis y sacarnos de ella.

No hay día en el que no circule por las redes sociales un vídeo o un artículo que diga algo así como “Fulanito se vuelve loco en el Congreso y dice verdades como puños”, “El artículo que los políticos no quieren que leas” o “De la crisis sólo saldremos sin políticos”, etc.

El objetivo de esta conspiración tan bien planificada para convertirnos en gilipollas es que no sepamos que la crisis se llama "capitalismo financiero" y que no ha sido causada por los coches oficiales, la sanidad o educación públicas, las comunidades autónomas, el déficit, la deuda pública o los sueldos de los políticos.

Los conspiradores contra la inteligencia colectiva de la ciudadanía han conseguido que no sepamos que en 2007, antes de empezar la crisis, la deuda pública española era del 36 por ciento sobre el PIB y que las cuentas públicas gozaban de un superávit del 1,9 por ciento.

Los conspiradores tampoco quieren que sepamos que, en 2011, la deuda pública española era menor que las deudas públicas de Alemania, Reino Unido o Francia o que la deuda pública de las comunidades autónomas es sólo del 13 por ciento del PIB español frente al 70 por ciento de la deuda del Estado central.

A los urdidores de la conspiración no les tiene cuenta que centremos el debate en el descenso de estudiantes universitarios por no haber podido hacer frente a una subida desalmada y darwinista de las tasas universitarias. Tampoco están dispuestos a que hablemos de los cerca de dos millones de niños españoles que viven en niveles de pobreza por encima de lo social y políticamente permitido.

Quienes administran los hilos de la información y el poder económico no quieren que la ciudadanía sepa que cada españolito de a pie ha donado solidariamente algo más de 3.500 euros para salvar entidades financieras que están convirtiendo su deuda privada en una deuda pública que pagaremos con derechos sociales, dignidad, sufrimiento social, desahucios o paro famélico.

Ni más ni menos que están consiguiendo el objetivo de la conspiración: hacernos gilipollas competitivos con economías emergentes donde la desigualdad social cotice al alza en Wall Street.

La trama conspirativa silencia que el dinero utilizado para rescatar entidades bancarias es el doble de lo que el Estado gasta en un año en prestaciones por desempleo y que con ese dinero, en forma de “cómodas líneas de crédito”, se podrían construir 40.000 escuelas para explicar quiénes están siendo los grandes beneficiados de esta conspiración que pretende convertirnos en gilipollas irrescatables.

Mientras nos convierten en gilipollas, a golpe de titular interesado, 500 familias son desahuciadas diariamente, el 17 por ciento de españoles necesita asistencia social o las entidades que parieron la crisis económica –como Goldman Sachs o Citigroup- anuncian jugosas ganancias obtenidas en el último trimestre.

La hollywoodiense conspiración para hacernos gilipollas está tan bien guionizada que, quienes están a punto de regalar la soberanía popular del pueblo español a través de una generosa “línea de crédito preventiva”, aparecen en los medios de comunicación como los garantes y defensores de la indisoluble unidad española.

RAÚL SOLÍS

8 comentarios:

Efectivamente: Paparruchas, paparruchas y soberanas gilipolleces .

Qué es eso de "Quienes administran los hilos de la información y el poder económico no quieren que la ciudadanía sepa que cada españolito de a pie ha donado solidariamente algo más de 3.500 euros para salvar entidades financieras..."

¿De dónde salió un nuevo concepto sobre donación para afirmar tal cosa? ¿Cuándo hizo usted tal donación? ¿Cuándo dio mi familia los 17.500 euros que usted se inventa?

Mire usted, señor Solís. Lo que nos está pasando, le guste o no, es el fruto de una pésima gestión política en materia económico y financiera de nuestros políticos cuyo trasfondo último es la globalización económica aceptada por Europa.

Y para que se entienda, contrario a quiénes sólo se ocupan de "dar leña al mono" se lo voy a explicar:

Creo que se puede aplicar un famoso principio físico a la situación económica que está provocando el actual modelo de globalización. Se trata del famoso principio de Pascal, el de los vasos comunicantes.

Este viene a decir que si se tienen dos o mas recipientes comunicados y se vierte un líquido en uno de ellos, el líquido se distribuirá entre los demás de tal modo que, independientemente de sus capacidades, el nivel de líquido en uno y otro recipiente será el mismo.

Pues bien, esto aplicado al modelo de globalización económica actual, caracterizado por la libre circulación sin ningún tipo de regulación de los capitales ni de derechos humanos mínimos garantizados mundialmente y el libre comercio de toda clase de productos por el Planeta, junto con los paraísos fiscales que siguen tan vivitos a pesar de la reciente crisis financiera mundial, lleva aparejado por el efecto de esos vasos comunicantes la caída del estado de bienestar europeo (UNICO EN EL MUNDO): la caída del empleo estable, de salarios, y la de los recursos públicos que hacen posible una pensión, una sanidad, una enseñanza básica gratuita, una atención social... y un largo etc. a favor de los países emergentes, pero no tanto para su población en general que continua empobrecida sino y sobretodo para el capitalista que allí se desarrolle. En definitiva, concentración de riqueza en unos pocos y reparto de pobreza para todos.

Nuestros prepotentes e infumables políticos creían que con la "sostenibilidad" y con mas "i + d + i" nos haría "invencibles" ante el resto del Mundo. ¿Sabe que en España existen un montón de vagos, golfos y desarrapaos varios que se drogan un día sí y otro también para darle "gusto al cuerpo"? Pues en muchos países asiáticos existen trabajadores que también lo hacen (drogarse) pero para continuar trabajando sin descansar (para ganar mas, ahorrar dinero y darle estudios a sus hijos). A ver quién los troncha competitivamente hablando.

Ante este contexto me temo que la sola acción individualizada de cualquier país, incluso con todos los partidos políticos unidos -cosa imposible en España-, en la lucha contra el actual modelo creo que no solo no lo arregla sino que en el corto-medio plazo “lo acribillan”. Olvide por un momento su ideología e imagínese a España fuera del euro y con una calificación crediticia de "bono basura" por el desinfle inmobiliario. Estaríamos mucho peor que Grecia, nos guste o no.

La solución del problema no es nada fácil. Para ello, dos de sus pilares serían el resurgimiento de una izquierda europea que luche por mas Europa unida y solidaria y desarrollar muchísimo mas esta fase en la que actualmente vivimos y que aún no se la puede llamar Democracia.

Gilipollas y gilipolleces, muchos y muchas. Pero hasta que los árboles no nos dejen ver el bosque estaremos en ese grupo y no saldremos del hoyo por muchos malos humores que destilemos.

Verdades como puños.

http://www.publico.es/444051/el-gobierno-lleva-inyectados-52-500-millones-de-euros-en-los-bancos-durante-la-crisis

Sinceramente, no creo que sea necesaria ninguna conspiración.

Que nivel, Maribel.

Hablamos de vasos comunicantes, un vaso llamado pobreza, un vaso llamado capitalismo, por donde se comunican para que el reparto de los recortes sea equitativo, entidades financieras, no sabria contar los millones de euros que se les adado mientras los recortes han ido alos mismos a lo publico y los mas nesecitado la verdad es que no lo entiendo y me parece que en realidad nos Han convertido en guilipollas

Sr Solís con catorce años tuve mi primera experiencia laboral asalariada en vendimia cortando uva era lo normal en la época con una familia de pequeños agricultores de Montilla me refiero a pequeños en propiedades grandes en generosidad,aguante toda la vendimia le reconozco que lo pase fatal pero después me ha ayudado mucho en mi vida.A día de hoy me acerco a los treinta años de vida laboral cotizados gracia a Dios y a mi empeño he sufrido poco el parado,soy propietario de mi casa,que menos,no tengo mas propiedades mi mujer también trabaja.No tengo ni idea de macroeconomía pero le puedo asegurar que su articulo tipo tesis no es que sea creíble,que no lo es; lo sorprendente de su artículo-tesis es su capacidad en el manejo de adobar verdades con mucha carga de sentimentalismo,temática esta que el autor tengo que reconocer domina a la perfección,sin querer prejuzgar si lo hace con buena o mala intención,yo pienso que no lo hace con mala intención pero por supuesto equivocada.
Buenas tardes.

Al Montillano, se te nota que solo fuiste una vez a cortar
uvas, con la barriga llena se ve las cosas de otra ma
nera.




Una nación de ovejas engendra un gobierno de lobos.
Edward R.Murrow.(Periodista).

Bonita foto.Una imagen vale más que mil palabras.



Cuando una nación vota a un gobierno que no es de mi cuerda sus ciudadanos son unos borregos al contrario sería ¨¨el pueblo es sabio¨¨
El montillano(técnico)

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