12 de septiembre de 2012

El futuro en una tartera

Sandra Peralta aparecía ayer en las primeras páginas de los diarios portando una tartera y un cartel que rezaba: “Menos tupper. Más maestros. Más libros”. Y una frase con la que se puede aupar al pódium de las mejores entrevistadoras de este país. Dice ella que solo quería preguntarle a Esperanza Aguirre si llevaría a su hijo al colegio con un tupper de comida para recalentar.

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

En esa frase aparentemente ingenua se esconde el mapa mejor dibujado de la España que está naciendo. Con esa sola frase nos ha descrito la topografía de un mundo que se cae arañado por la melancolía soberbia de que otros tiempos fueron mejores.

Si la pregunta es buena, me gustaría conocer la respuesta de la presidenta de la comunidad de Madrid, en la que el cinismo más brillante hubiera brillado como perla única, solo comparable a la perla de John Steinbeck, de mejor recuerdo y prosa por supuesto.

En esa expresión indignada de una madre desesperada que friega suelos para sobrevivir veo reflejada la sombra de una España que vivió sueños de porcelana y que la despertaron nada más amanecer para habitar una tierra cuarteada de desempleo y de pérdida de autoestima. Y sobre todo, de diferencias sociales que se abren como meandros en un río que desemboca sin freno en el mar de la desesperanza y del descontento.

Las tarteras y lo que llenan las tarteras simboliza la mayor brecha social abierta desde aquellos tiempos incautos y hermosos de la Transición. De ahí estos lodos. Quién hubiera imaginado entonces que una tartera sería la metáfora de la pobreza, el estandarte de la desigualdad, el símbolo inequívoco de que todos los sueños tienen caducidad.

Se nos ha caído el futuro como hoja de otoño, una hoja que imaginamos perenne pero que ahora nos agachamos y recogemos amarilla y muerta y que sacudimos con una esperanza mustia por si aún le quedara algún latido de vida intacto. Veo a esta mujer con una tartera en la puerta de un colegio y me sobrecoge un espasmo frío y ajeno, porque no sé cómo decirle que la vida se puede inventar de nuevo, a pesar de todo.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO

2 comentarios:

Si las dietas de los políticos y sus amigotes fueran mas razonables,los de Andalucía también,quizás habría para mas dietas de comedor.La comida de mama aunque viaje en tupper esta buenísima,no queramos hacer una tragedia de esto,hay muchos niños que llevan mucho tiempo comiendo de tupper por diversas circunstancias y no pasa nada.La progez cualquier tema banal lo convierte en sentimentalismo ,folclore y por supuesto ganas de enredar.
Los trabajadores del campo y de otros sectores llevan el famoso fardel,los políticos y sus amigotes se llevan los miles de euros de dieta y nadie denuncia.

Estupendo articulo. totalmente de acuerdo la vida se puede inventar de nuevo y de otra manera.

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios publicados en este espacio no representan la opinión de Montilla Digital. En ese sentido, la cabecera no hace necesariamente suyas las opiniones recogidas en estos espacios ni, tampoco, los artículos de opinión firmados por sus colaboradores.

Por favor, en beneficio de todos, le rogamos que no ofenda ni provoque si desea expresar su opinión. Intente aportar su punto de vista desde el respeto, procurando sumar, nunca restar. Por ello, Montilla Digital no publicará comentarios de usuarios cuya principal intención sea la de sembrar discordias en la página.

Recordamos que los autores de los comentarios que infrinjan nuestras normas de participacion podrían ser identificados a través de sus direcciones IP a petición de las autoridades. No obstante, invitamos a los usuarios a que firmen sus opiniones con su nombre o, al menos, con un pseudónimo.

Para solventar cualquier duda sobre la moderación de comentarios en esta página, le animamos a que consulte las Normas de participación, así como este Aviso a los lectores. Gracias por su colaboración.